domingo 20 de enero, 2019

Exclusivo: por primera vez, el obispo coadjutor de la diócesis de Morón, Hurlingham e Ituzaingó brindó una entrevista en TV y habló de todo

Monseñor Jorge Vázquez, designado por el Papa Francisco para hacerse cargo de la iglesia a nivel regional, visitó los estudios del programa periodístico Primer Plano Recargado y dejó definiciones en torno a diversos temas de actualidad. Mirá el video con lo mejor de la charla.

Monseñor Jorge Vázquez
El obispo de Morón, Jorge Vázquez, durante la primera entrevista que brindó en el cargo con Primer Plano Recargado

El flamante obispo coadjutor de Morón, monseñor Jorge Vázquez, visitó los estudios del programa periodístico Primer Plano Recargado y, en conversación con Adrián Noriega y el panel de periodistas, dejó una serie de definiciones sobre el trabajo pastoral que le espera a partir de junio, cuando quede como titular de la diócesis que abarca también a los municipios de Hurlingham e Ituzaingó.

Se trata de un referente de la iglesia católica en el conurbano, que anteriormente se desempeñó como obispo auxiliar en Lomas de Zamora pero recientemente fue nombrado el Papa Francisco para ocupar su nuevo cargo. En poco más de un mes reemplazará a Guillermo Eichorn, que está obligado a presentar su renuncia por cumplir 75 años. Será, de esta forma, el cuarto referente máximo de la iglesia regional detrás de Miguel Raspanti, Justo Laguna y el citado Eichorn.

Durante la charla con el panel de Primer Plano Recargado, en lo que fue su primera entrevista televisiva en su nuevo rol, monseñor Jorge Vázquez aportó su mirada sobre diversos aspectos que hacen a su misión pastoral: su primera visita al barrio Carlos Gardel, el rol del Papa Francisco para con la iglesia del mundo, la grieta, el llamado a la reconciliación que hizo el episcopado argentino y la situación social y económica en nuestro país.

-“El primer lugar que quise conocer cuando asumí como obispo coadjutor fue la villa Carlos Gardel. Esto de salir a la periferia, con lo que insiste tanto el Papa Francisco. Quise privilegiar ese lugar. Es una opción”.

-“Yo creo que atender a la grieta es asumir que tenemos un 30 por ciento de pobres. Esa es la grieta, y ahí es donde tenemos que estar todos juntos tratando de cerrar esa herida que tiene la sociedad”.

-“Sobre el llamado a la reconciliación que hizo el episcopado, el tema que se trató era muy interno, no para sacar una declaración. Era un examen de conciencia nuestro como Conferencia Episcopal acerca de esos hechos. Se filtró porque ya con el título y el programa de la jornada, y encima pocas horas antes del fallo de la Corte Suprema, una coincidencia que no fue muy feliz. Alguien interpretó que era una especie de operación conjunta. Reconciliación no es impunidad. La iglesia además ya pidió perdón. Por ahí a lo mejor haya que pedir de nuevo”.

-Hay otra imagen de la iglesia a partir de Francisco. Además, la gente te compara con él. Es un referente para la gente, y nos ayuda a ubicarnos en nuestra misión. Francisco nos confirmó a muchos. La relación de la iglesia con el mundo antes de aquel 13 de marzo era fría, distante, había un retroceso con lo que fue la renovación del Vaticano Segundo. Pero salió Francisco al balcón y, antes de hablar, la cosa cambió. Generó esperanza, ilusión, y la imagen de la iglesia cambió”.

-“No tengo soluciones técnicas ni nada por el estilo. Son cosas más de principios, pero a mí me parece que a la economía a veces se le dan demasiadas vueltas y el sentido común se pierde. La economía tiene que estar al servicio de la gente. Entonces, hay que hacer las cosas de modo tal que esto sea verdad, más allá de lo macro y todo lo que sea. Además, la economía debe generar trabajo, que es un derecho fundamental de las personas. Un país que no tiene trabajo se degrada. ¿Por qué se perdió en parte la cultura del trabajo en la Argentina? Justamente por este fenómeno de que los chicos no veían trabajar a sus papás como nosotros cuando éramos chicos. Me parece que no hay que privilegiar lo financiero sino más bien la producción”.