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martes 23 de julio, 2019

El gobierno prevé lanzar en octubre el billete de $1000 con la figura del hornero

Para el último trimestre del año también está prevista la moneda de $ 5 y el nuevo billete de $ 20 con la figura del guanaco. El año que viene saldrá la moneda de $ 10.

Nuevo billete de 1000 pesos
El nuevo billete comenzará a circular desde octubre próximo

Con el objetivo de “achicar el bulto”, como llaman los especialistas al cúmulo de dinero, el Gobierno nacional prevé lanzar en octubre próximo el billete de $1000, que tendrá en su ilustración la figura del hornero. Mientras en la actualidad el billete de $ 500 es la figurita difícil de conseguir (pese a que, junto con el de $ 200, representan el 25% del monto de dinero en circulación), desde octubre el más codiciado del sistema financiero pasará a ser el hornero, que estará en el nuevo billete de $ 1000, que se prevé llegue a ser el 11% del total en monto emitido para diciembre del año que viene.

Para el último trimestre del año también está prevista la moneda de $ 5 y el nuevo billete de $ 20 con la figura del guanaco, en reemplazo de Juan Manuel De Rosas y la Vuelta de Obligado. Los billetes tendrán más medidas de seguridad, con animales autóctonos en reemplazo de personalidades históricas, como ya sucedió con la ballena franca austral en el de $ 200 y el yaguareté criollo en el de $ 500.

El año que viene saldrá la moneda de $ 10 y el billete de menor denominación que hará el BCRA será el de $ 20, porque el costo de imprimir cada billete es de $ 2 y su vida útil de un año y medio. Los de $ 2, de $ 5 y de $ 10 son los que se deterioran más rápido. En cambio, las monedas son prácticamente eternas y mucho más baratas de hacerlas, ya que desde hace cinco años no se fabrican más de cobre (que, al ser un commodity, con el alza del precio podía ser caro hacerla), sino de acero con un revestimiento especial, que sirve para que una máquina expendedora pueda leerla.

Según informó el diario El Cronista Comercial, la autoridad monetaria busca converger a un circulante de mejor calidad, con menos billetes deteriorados, con modelos matemáticos que ayudan a definir cuáles son los billetes que se necesitan y cuántos de cada categoría, lo que se llama el cono o pirámide monetaria.