viernes 19 de abril, 2019

La inquietante definición del nuevo ministro de Educación nacional: “la gratuidad universitaria en un punto es regresiva”

Alejandro Finocchiaro brindó una extensa entrevista a un matutino porteño y dejó instalada la idea de avanzar con un progresivo arancelamiento de los estudios superiores.

Alejandro Finocchiaro
El nuevo ministro de Educación y una inquietante definición sobre la gratuidad universitaria

El nuevo ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, dejó una definición al menos inquietante durante una extensa entrevista que brindó a un matutino porteño. El hasta hace una semana responsable del área en la provincia de Buenos Aires reemplazó a Esteban Bullrich en la cartera nacional y ya comenzó a desplegar sus ideas, que pondrá en discusión a lo largo de su gestión.

Consultado por el diario La Nación a propósito de la gratuidad universitaria, Finocchiaro argumentó su mirada sobre el sistema educativo de altos estudios. La pregunta en concreto fue la siguiente: “El arancelamiento universitario es un tema tabú en Argentina pero de hecho, una medida de gratuidad generalizada es regresiva en términos sociales, es como el IVA. ¿Hay alguna idea de establecer un financiamiento de ese tipo?”.

Aquí la respuesta del ministro: “El tema del arancel y del ingreso irrestricto o no son discusiones de más de 50 años y que no son conducentes. La gratuidad en un punto es regresiva pero arancelar también lo es. Tenemos que poner el foco en tratar de que el sueño de ir a la universidad pueda ser para todos los argentinos, también para la gente de menores recursos. Tenemos que trabajar reordenando el sistema universitario, estableciendo un sistema de becas que induzca a los chicos a estudiar carreras en áreas de conocimiento vacante, que son las que necesitan el sistema productivo argentino. Hay que formar menos abogados y contadores y más ingenieros y enfermeros”.

Ayer, Primer Plano On Line dio cuenta de un encuentro de rectores de universidades públicas del conurbano en Hurlingham, en donde hicieron catarsis por los problemas comunes que enfrentan ante alumnos que deben abandonar sus carreras por no poder pagar los viajes o los libros. Incluso, los conflictos para las autoridades se extienden al manejo presupuestario, dado que el aumento en los servicios públicos implica una mayor erogación en el mantenimiento de cuestiones básicas como luz, agua y gas en detrimento de la extensión y mejoramiento de la oferta educativa, ya sea por incorporación tecnológica u optimización edilicia.