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lunes 16 de septiembre, 2019

Claro que la justicia puede considerar a los hechos de tránsito como homicidios simples: el gran debate sobre matar al volante

A la espera de dos juicios orales que tendrán gran impacto en la región oeste, como el caso del bebé Máximo Escalada y la picada fatal de Haedo, el antecedente del fallo en La Matanza abre una luz de esperanza para las familias que claman por penas elevadas para los culpables.

Muertes de tránsito
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Una entrevista con el abogado Andrés Bonicalzi puede servir para dejar en claro que la justicia tiene a su alcance las herramientas para juzgar a los hechos de tránsito como verdaderos crímenes al volante. Por irresponsabilidad, por el desprecio a la vida ajena o simplemente por subestimar el posible daño por provocar, lo cierto es que el dolo eventual para evaluar judicialmente la conducta de alguien que se lleva la vida de una o más personas es perfectamente considerable como un homicidio simple y no culposo, como lo evalúa la mitad de la biblioteca jurídica en nuestro país.

En una charla más ilustrativa y didáctica que periodística, el letrado que representó a la familia de Lisandro Badalán, el chiquito de 8 años que murió luego de ser atropellado el 23 de mayo de 2015 en la esquina de Junín y Vélez Sarsfield, en La Matanza, cuando caminaba de la mano de su hermano, explicó cómo fue el proceso para conseguir una condena que éste medio considera ejemplar contra el conductor del vehículo que embistió a la víctima, Diego Gerbautz, condenado a nueve años de prisión por homicidio simple con dolo eventual.

“Nosotros tuvimos por acreditadas tantas violaciones a las normativas de tránsito y tan groseras que eso nos permitió deducir que Gerbautz no sólo se representó la posibilidad de matar sino que además no le importó. Y lo decimos por la sumatoria de violaciones que cometió en tan poco tiempo, que lo colocaron en una situación temeraria”, señaló Bonicalzi a Primer Plano On Line.

Lisandro Badalán
Lisandro murió atropellado por el asesino al volante Diego Gerbautz, que realizaba maniobras totalmente irresponsables por la avenida Vélez Sarfield en Matanza

“En muchos tribunales se rechaza el dolo eventual porque los jueces afirman que no pueden dar por probado el elemento subjetivo de tipo penal de que a la persona que maneja no le importa la vida del otro. Salvo que haya una confesión en el juicio en el que se declare culpable e indique que sí lo hizo a propósito”, agregó el letrado.

En los tribunales de Morón hay ejemplos recientes que avalan esa postura de los magistrados: los cinco años de prisión para Gastón Alcaraz por las muertes de Leticia Baracchini y su hija Julia, embestidas cuando el condenado circulaba a contramano, borracho, sin luces y a 150 kilómetros por hora en el Camino del Buen Ayre. Pucha, un hombre que además era integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, ¿no se representó el daño que pudo ocasionar al realizar semejante maniobra? Con ese argumento el fiscal del juicio, Marcelo Papavero, apeló la sentencia. Es difícil, de todos modos, que el tribunal de alzada modifique el fallo: la jurisprudencia en materia de hechos de tránsito suele ser mucho más benévola que el reclamo ciudadano.

En el caso de La Matanza, lo novedoso es que el tribunal dio por probado que el asesino al volante tuvo que haber considerado que sus maniobras podrían cobrarse vidas. “No puede decir que no le importó provocar un daño. Esto es como que saques un arma de fuego en el medio del obelisco y empieces a disparar. Tal vez no quisiste matar a una persona en particular pero lo hiciste. Es igual en este caso: nadie puede creer que este conductor no quiso matar. Se puede deducir, entonces, que le dio lo mismo la vida o la muerte de otro”, concluyó Bonicalzi.

EN MORÓN, DOS DEBATES DE FUERTE IMPACTO

El 25 de septiembre comienza el juicio por la muerte de Máximo Escalada, el bebé de un año y medio que jugaba con su hermana en la vereda de su casa de Hurlingham cuando fue embestido por Nicolás Hermosilla, quien manejaba sin registro y alcoholizado el auto que le había sacado al padre. Allí, el abogado de la familia de la víctima intentará probar que se trató de un homicidio simple tomando como referencia el testimonio de varios vecinos que contaron en sede judicial que le advirtieron al joven conductor que estaba manejando muy fuerte por el barrio y podía provocar una tragedia. El fiscal Alejandro Jons desde un primer momento caratuló de esa manera la causa. Hermosilla está preso y llegará en esa condición al juicio.

Juicio por Máximo Escalada
Máximo y sus padres Roberto y Mara, que pugnan por una condena ejemplar para Nicolás Hermosilla

En diciembre también arrancará el debate oral y público contra Diego Cuevas, quien mató a Lautaro Juárez y Manuel Lastra en la conocida como picada fatal de Haedo, cuando atropelló a los jóvenes que venían de bailar. Es otro caso emblemático: se espera una condena fuerte por los agravantes que sumó la investigación, donde incluso hay semiplena prueba de que se fraguó la muestra de sangre extraída al conductor. “Había más agua que otra cosa”, confió una fuente del caso a Primer Plano On Line. El fiscal Marcelo Papavero, el mismo que en el caso de Leticia y Julia, estará al frente de la acusación en el debate oral.

Vivian Perrone, de la Asociación Madres del Dolor, publicó un texto celebrando el fallo judicial. “Por suerte hay Jueces que entienden que estos casos NO SON UN ACCIDENTE. Hay jueces que comprenden que estas son decisiones que se toman sin importarle la vida ajena”, indicó.