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domingo 15 de septiembre, 2019

Giro inesperado: ahora investigan si el crimen del joyero en Ramos Mejía se trató de un ajuste de cuentas

La nueva hipótesis surgió a partir de las declaraciones de testigos del homicidio. Rubén Dufour fue asesinado de un balazo en la cabeza cuando regresaba a su casa luego de practicar running en la plaza de Haedo.

Crimen de Rubén Dufour
Las nuevas líneas de investigación indican que el crimen del joyero fue por encargo

El homicidio del joyero Rubén Dufour, asesinado a pocos metros de su casa de Ramos Mejía cuando volvía de practicar running, tuvo un giro inesperado: detuvieron al dueño del automóvil en que se movilizaban los delincuentes porque era falsa la denuncia de robo. Ahora la principal hipótesis del móvil del crimen es que se trató de un ajuste de cuentas y el principal sospechoso es el hombre apresado.

Dufour, de 55 años, fue asesinado anteanoche cerca de las 22 de un balazo en la cabeza cuando volvía de la plaza de Haedo en su camioneta Jeep. Nunca llegó a ingresar en su casa. La víctima fue interceptada por al menos tres delincuentes cuando estacionaba su camioneta Jeep a pocos metros de su casa, situada en Maipú al 900. “Lo que pudimos certificar es que el detenido sería el autor del hecho y se dedicaría a la compra de relojes que después la víctima reducía”, explicó una calificada fuente con acceso al expediente al diario La Nación.

Desde un primer momento, los detectives policiales pensaron que el móvil no era un robo, sino que estaban detrás de un ajuste de cuentas, sobre todo por las palabras de los testigos. “Un vecino fue testigo de los momentos previos al disparo y contó que pasó por donde hablaba Dufour con un hombre, que estaba acompañado por otros dos y en ningún momento observó que lo estuviesen amenazando con un arma”, sostuvo un jefe policial que participa de la investigación.

Crimen en Ramos Mejía
Rubén Fabián Dufour fue ejecutado de un balazo en la cabeza

El mismo informante detalló que otro vecino observó la secuencia de cómo escaparon los tres sospechosos en un Peugeot 307 gris. “El vehículo utilizado para huir de la escena del crimen estaba estacionado a pocos metros de la camioneta de la víctima y cerrado con alarma. Generalmente, cuando los delincuentes se bajan para robar, un cómplice se queda en el volante con el auto en marcha para escapar sin perder tiempo”, agregó la fuente policial consultada.

El asesinato es investigado por el fiscal Jorge Yametti, integrante de la Unidad Fiscal Temática de Homicidios Dolosos de La Matanza, con colaboración de la Jefatura Departamental local. Hasta anoche, fuentes judiciales sostenían que investigaban un homicidio en ocasión de robo. Pero esta hipótesis, en principio, quedó descartada cuando se comprobó que el Peugeot 307 no había sido robado poco antes a 15 cuadras de la escena del crimen como denunció el propietario del vehículo. El hombre se había presentado en la comisaría de Ramos Mejía para hacer la denuncia, pero los detectives comprobaron, con las imágenes de cámaras de seguridad, que el robo del auto no existió.