miércoles 13 de diciembre, 2017

Sigue el conflicto en la Línea 503: ahora, un chofer se encadenó a los portones de la empresa en contra de una suspensión

Se trata de Ignacio Ávila, conocido como ‘Murci’. La drástica decisión es, además, en solidaridad con otro compañero, Horacio Acosta, que recibió el telegrama de despido hace casi un mes y exige la reincorporación.

Conflicto en Línea 503
Ignacio Ávila se encadenó en las puertas de la Línea 503 para protestar por su suspensión

El chofer de la Línea 503 de Merlo Ignacio Ávila, conocido entre sus pares como ‘Murci’, tomó la drástica decisión de encadenarse a los portones de la empresa en reclamo contra los 14 días de suspensión que le aplicó la patronal.

Según pudo saber Primer Plano On Line, la transportista aplicó la sanción como consecuencia de la solidaridad que el conductor ahora suspendido manifestó hacia su compañero Horacio Acosta, que acampa en las puertas de la línea desde hace casi un mes a la espera de ser reincorporado.

“Ávila se encadena no sólo contra la arbitrariedad de su suspensión, sino también contra los atropellos de la empresa, las sanciones, los partes, la impunidad y el abandono por parte de la organización gremial UTA”, indicaron fuentes que acompañan la protesta.

Los nuevos dueños de la 503 son un grupo empresario con aspiraciones de monopólico. La UTE (Unidad Transitoria de Empresas) está conformada por hermanos Zbikoski (Metropol) y el Grupo Ersa, propiedad del empresario correntino Juan Carlos Romero que avanza con líneas de transporte en diferentes puntos del país.

“Hace un año llegó esta empresa y comenzó con ataques y persecuciones a los trabajadores. Ya se fueron 70 compañeros, cansados de los aprietes, pero están muy arrepentidos porque el mercado está imposible para conseguir laburo”, había señalado Acosta a Primer Plano On Line a principios de noviembre, cuando comenzó con su manifestación pacífica exigiendo que le devuelvan su fuente de trabajo.

“Yo quiero trabajar, me quiero jubilar. Hoy comenzó mi lucha y no sé cuándo termina, pero quiero recuperar mi trabajo. Tengo problemas de salud, soy diabético, hipertenso y me falta un año y medio para poder jubilarme”, había expresado el chofer que ahora tiene un respaldo más en ese lugar. Un acampe y un encadenado es el resultado del conflicto laboral en la empresa.

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