miércoles 13 de diciembre, 2017

“Tenía un fuerte olor etílico”, declaró la enfermera que asistió a las víctimas sobre Cuevas en el juicio por la picada fatal de Haedo

En la tercera jornada del debate, el tribunal escuchó el testimonio de la trabajadora de la salud que estaba en el lugar de los hechos y participó en los primeros auxilios a los jóvenes arrollados. También prestó testimonio el acompañante del imputado, que quedó expuesto a una denuncia por falsedad en sus dichos.

Picada fatal de Haedo
Familiares y amigos de las víctimas fatales se manifiestan a diario en las puertas de los tribunales de Morón

Romina López Conin, la enfermera que asistió a las víctimas de la picada fatal de Haedo en la madrugada del domingo 5 de abril de 2015, declaró hoy ante el Tribunal Oral Criminal 6 de Morón y detalló qué fue lo que presenció aquel día en el que Diego Cuevas embistió a los jóvenes que salían de bailar y le quitó la vida a Manuel Lastra y Lautaro Juárez.

La mujer respondió ante los jueces Alejandro Rodríguez Rey, Pablo Gossn y Daniel Leppen las preguntas de los fiscales Marcelo Papavero y Antonio Ferreras, que orientan el debate, y dejó expuesto que, ni bien bajó del auto que manejaba y con el que provocó la tragedia, Cuevas “tenía un fuerte olor etílico”. Su testimonio es una prueba importante para clarificar cómo ocurrió el momento previo al hecho, y para confirmar que el imputado manejaba alcoholizado.

Aunque, en rigor, a esta altura es algo que será imposible de probar con exactitud, ya que las muestras de sangre tomadas aquella mañana fueron “alteradas groseramente”, en lo que constituyó una maniobra de tipo dolosa pero ante la cual nunca se pudieron especificar responsabilidades porque se diluyeron en la cadena de personas que intervinieron en el registro. Así lo confirmó una fuente judicial a Primer Plano On Line al asegurar que la sangre de Cuevas fue mezclada con agua.

Picada fatal de Haedo
Así quedó el auto de Cuevas luego de embestir a los jóvenes que regresaban de bailar

Otro de los testigos que se presentó ante los magistrados fue Federico Nasif, el joven que viajaba en el asiento del acompañante del Niisan manejado por Cuevas. Su declaración fue, cuanto menos, llamativa. Dijo que no notó que el imputado estuviera alcoholizado y él tampoco. A criterio de la fiscalía, éste testigo incurrió en el delito de falso testimonio, algo que tiene consecuencias legales y que le fue informado en la audiencia.

De hecho, quien continuó prestando declaración luego fue una jovencita que viajaba en el Fiat Palio que estaba en el semáforo en el que el Bora invita a Cuevas a correr la picada. La mujer contó que vio a Nasif con medio cuerpo afuera del auto y una botella de la bebida alcohólica Frizzé en la mano. Pero no está claro si al imputado lo favorece haber estado borracho o no al momento de arrollar a las víctimas. Eso es potestad pura y exclusiva de los jueces determinarlo.

En principio, mañana es la última jornada del juicio y será estrictamente técnica, porque van a declarar en una suerte de ateneo, todos juntos, los tres peritos oficiales que tuvieron a su cargo la instrucción, y el especialista propuesto por la defensa. Si terminan los interrogatorios en horario, puede ser que los jueces habiliten la lectura de los alegatos mañana mismo, sino podría pasar esa instancia para la semana próxima. La sentencia final aún no está claro cuando se conocerá.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario