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jueves 19 de septiembre, 2019

Enteráte cuáles son las cinco advertencias más serias en torno al aeropuerto de El Palomar y los vuelos “low cost” de Flybondi

Lejos de disiparse, las problemáticas vinculadas con el funcionamiento de la terminal siguen siendo motivo de advertencia de expertos. La falta de un radar, de equipamiento clave para el despegue y aterrizaje, una pista "corta" o sin un adecuado sistema de drenaje son algunos de los reclamos

Aeropuerto El Palomar
La pista de despegue y aterrizaje de El Palomar, según expertos aeronáuticos, estaría quedando corta

Los múltiples incidentes protagonizados por la low cost Flybondi y la rapidez con la que se terminó la remodelación del aeropuerto de El Palomar mantienen vigente la discusión respecto de la seguridad de esa línea aérea y el emprendimiento emplazado en cercanías de la estación del Ferrocarril San Martín, en Morón.

Es que detrás de la proclamada “revolución de los aviones”, el argumento primordial enarbolado por el Gobierno Nacional para motorizar el transporte por esa vía, los pasajes más baratos y la frecuencia de llegada a diferentes rincones del país para fomentar, entre otras cosas, el turismo interno, hay motivos de profunda preocupación de parte de los especialistas.

Tanto es así que el juez federal Sergio Torres, días atrás, le pidió al Poder Ejecutivo que detalle las medidas tomadas “para garantizar la seguridad del tráfico aéreo y el uso racional del espacio”. El magistrado requirió la entrega de “informes pormenorizados” para conocer cómo se están desarrollando los pasos necesarios para afrontar la incorporación de nuevos actores en el mercado aéreo.

El apuro por habilitar la terminal y darle pista a Flybondi para que comience a operar tiene como lado aún poco claro, que resume una serie de aspectos a medio cumplir y carencia de recursos que arrojan sombras sobre la calidad operativa del lugar. “Las falencias ya no pasan por aspectos como la contaminación sonora sino que van mucho más allá. Estamos hablando del despegue y aterrizaje de los aviones”, asegura un especialista que se desempeñó como controlador de tránsito aéreo en Ezeiza.

Si bien por el momento el triunfo en la batalla judicial quedó para el Gobierno, con la habilitación de la jueza federal Martina Forns de hasta tres vuelos diarios (seis en total aterrizajes y despegues), no menos cierta es la precariedad tecnológica que ostenta el aeropuerto. Al momento de abordar los criterios de seguridad de El Palomar, expertos refieren a la ausencia de equipamiento y métodos operativos básicos para el funcionamiento seguro.

Flybondi

En concreto, las principales falencias que se le observan a la ex base aérea comprenden:

1. – El funcionamiento deficiente del ILS, el sistema que coordina de forma automática la aproximación y el aterrizaje de las aeronaves. Ezeiza y una de las cabeceras de Aeroparque disponen de esta tecnología, clave para ordenar un tráfico aéreo intenso y garantizar el descenso correcto en situaciones de escasa o nula visibilidad.

2. – Las ausencia de radar, que obliga a la torre de control y a los pilotos a depender de información que llega con delay y “cruzada” desde Ezeiza, San Fernando y Aeroparque.

3. – El ancho, pero por sobre todo el largo de la pista que, a ojos de los expertos, quedaría “corta” en caso de tener que ejecutar maniobras de emergencia en el despegue o aterrizaje: tiene el mismo largo que la de Aeroparque (2.100 metros) pero sólo es utilizable entre 1.800 y 1.900 metros (tres cuadras menos)

4. – La ausencia de un adecuado sistema de drenaje de agua en la pista, que aumenta las posibilidades de deslizamiento fuera del pavimento en situaciones de tormenta.

5.- La carencia de mangas y remolques, que incrementa el movimiento de pasajeros en torno a las aeronaves además de complicar la operatoria en caso de una mala maniobra del avión ya en tierra.

Franco Rinaldi, reconocido experto del sector, es uno de los pocos que se anima a ponerle nombre y apellido a las críticas respecto de la seguridad en El Palomar. “Es un aeropuerto que está organizado a las apuradas para darle un lugar de operaciones a una empresa en particular: Flybondi. Como terminal aérea, no estaba en condiciones para desempeñar el tipo de servicios que concentra ahora”, enfatizó al sitio iProfesional.

Flybondi
El primer avión desde el aeropuerto de El Palomar salió finalmente a las 13.10, luego de que las condiciones climáticas mejoraron

Entre los aspectos sobre los que pone el foco, advierte los inconvenientes con el ILS y el radar como elementos clave para garantizar una operación sin sobresaltos. “El ILS rastrea y se conecta a la computadora del avión; luego determina la velocidad y la altitud justas para aterrizar. El piloto toma el control una vez que toca pista. Esto no está funcionando”, asegura Rinaldi. “En cuanto a la falta de radar, en un punto se vuela a ciegas. El Palomar usa el ‘reflejo’ de lo que le proviene desde Ezeiza, pero el inconveniente es que la información de posición y otros datos llegan con delay. No es lo ideal en términos de seguridad”, especifica.

Además, Rinaldi destaca que la pista de la ex base aérea “está muy justa para operar con aviones como los de Flybondi”. Esto, según su criterio, “aumenta las posibilidades de que se produzcan incidentes o directamente accidentes”. “Otro punto preocupante es que la pista no está ranurada. Es decir, no tiene un buen sistema de drenaje de agua, lo que da lugar a inundaciones en situaciones de tormenta fuerte y esto puede hacer que el avión patine y se vaya de pista”, asegura el experto.

Desde la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA) uno de sus voceros, Marcelo Uhrich, también pone el foco en la operatividad del ILS: “No funciona como debería, más allá de la certificación que le dio la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil). No es para nada fiable”. El experto también apunta directamente al estado de la pista: “Es vieja y para otro tipo de servicios. Cuando llueve se llena de charcos, se inunda, y eso puede generar un accidente”. “El 80% del frenado de un avión depende de sus cubiertas, sólo el 20% restante obedece a los reversores de los motores. El agua es un peligro grave”, advierte Uhrich. En su visión, las pruebas de que se privilegió el negocio a la seguridad son los incidentes o problemas que se presentan con suma frecuencia.

Por el momento, El Palomar sólo funciona con vuelos de Flybondi que, más allá de las permanentes demoras o suspensiones de sus servicios, cuenta con habilitación para efectuar hasta tres despegues y aterrizajes diarios. En torno al Ministerio de Transporte que encabeza Guillermo Dietrich, especulan con que en la misma terminal comience a operar en breve el gigante europeo Norwegian.

Aeropuerto El Palomar