sábado 23 de junio, 2018

El doloroso mensaje de la justicia: manejar borracho es una “muy grave imprudencia”, pero no es compatible con la intención de matar

Eso se desprende del fallo por el cual el Tribunal de Casación Penal bonaerense ratificó la pena a 5 años contra Gastón Alcaraz, el ex policía que por manejar alcoholizado, sin luces, a alta velocidad y a contramano en el Camino del Buen Ayre provocó dos muertes.

Juicio contra asesino al volante
Así quedó la camioneta del asesino al volante que provocó la tragedia y mató a Leticia y Julia

“La embriaguez representa un trastorno psíquico temporal de carácter tóxico que altera los procesos cognitivos y disminuye el control voluntario de los actos. El estado de ebriedad en el que se encontraba (Alcaraz), durante el cual es plenamente factible realizar ese tipo de conductas consideradas “automatismos”, pero de ningún modo pueden identificarse, con certeza, con una estado de lucidez que exige el dolo eventual”.

La reflexión pertenece al juez de Morón Carlos Torti, quien fundó de esa manera su voto para condenar al ex policía Gastón Alcaraz a la pena de 5 años de prisión y 10 años de inhabilitación para conducir en detrimento de los 14 años de pena que había solicitado el fiscal del juicio, Marcelo Papavero, y de los 15 que había pedido la defensa de la familia de Leticia Baracchini y Julia Lanatta, madre e hija que murieron en la colisión provocada porque el condenado manejaba borracho, a contramano, sin luces y a una velocidad que superaba los 100 kilómetros por hora.

Leticia y Julia
Leticia Baracchini y Julia Lanatta, las víctimas de Gastón Alcaraz, quien manejaba borracho y a contramano por el Camino del Buen Ayre

Es impactante la deducción judicial, pero está avalada por la mitad de la biblioteca que sigue debatiendo los alcances del dolo eventual, que no es otra cosa que una construcción doctrinaria. La justicia consideró, en este caso, que una persona que maneja en estado de ebriedad no tiene culpa porque no sabía lo que hacía y no se le puede adjudicar el deseo de matar. Así, como se lee. La conclusión del juez en primera instancia fue ratificada por el Tribunal de Casación Penal bonaerense (sala V), con voto dividido de sus integrantes en el cual debió desempatar un tercer juez convocado para evaluar el caso.

“La conducta del imputado ha sido una muy grave imprudencia, con mayor fundamento si se tiene en cuenta que su arriesgada maniobra también comprometió su propia vida y, aun así, no desistió de ella”, continúa el fallo del tribunal de alzada, que en rigor ratificó lo interpretado por los magistrados del Tribunal Oral Criminal 5 de Morón, Marcos Lisa, Agustín Gossn y el mencionado Torti. Primer Plano On Line accedió, leyó y analizó en detalle las 34 carillas de la sentencia de Casación.

La apelación llegó por tres vías: tanto el fiscal del juicio como el abogado querellante (en representación de la familia Baracchini) y por la defensa de Alcaraz, que pretendía que el monto de la pena sea menor. Papavero fundamentó el monto de pena requerido en la valoración de tres agravantes: la condición de funcionario policial, el haber ingerido bebidas alcohólicas, agregando un plus de riesgo en su obrar, y el evidente desprecio por la vida de las personas -una de ellas de corta edad- y los bienes ajenos.

Juicio por Leticia y Julia
Los familiares y amigos de Leticia y Julia se quedaron con la sensación de manos vacías en relación a la condena

En la revisión de la causa, la fiscal adjunta de Casación, Alejandra Moretti, mantuvo “expresamente” el recurso deducido por Papavero, y consideró que el tribunal sentenciante “apoyó su conclusión sólo en los dichos del imputado, imprecisos y vagos, que a su vez resultaron contradichos por varios elementos de juicio”, como la declaración de los testigos, entre ellos, conductores de otros vehículos que lograron esquivar de milagro a Alcaraz. “A partir de los múltiples indicadores referidos, es razonable inferir la representación de la altísima probabilidad de producción del resultado, cuyo riesgo letal no puede ser tenido como lejano o remoto”, dedujo Moretti, al tiempo que agregó: “el dolo eventual no se excluye simplemente por la esperanza de que no se producirá el resultado”. Destacó, además, que Alcaraz, previo a la colisión, tuvo dos advertencias para desistir de su accionar, al cruzarse sin colisionar con dos vehículos que circulaban en sentido correcto por la Autopista del Buen Ayre. Pese a ello continuó su marcha.

Asimismo, el defensor oficial adjunto de Casación, Daniel Aníbal Sureda, propició el rechazo del recurso apelación a la condena, con el argumento de la “insuficiencia de las pruebas de cargo para superar la duda” en torno al accionar de Alcaraz, y señaló que el dolo homicida “no puede estar dirigido a personas indeterminadas sin la acreditación de una motivación concreta”. Léase, no se puede asegurar que el ex policía quiso matar a Leticia y a Julia.

Juicio por Leticia y Julia
Las dos caras de la tragedia: a la izquierda el asesino al volante que mató a Leticia y a Julia; a la derecha, el viudo y papá de las víctimas

Como se dijo, el fallo de Casación fue dividido. Los jueces titulares, Martín Manuel Ordoqui y Jorge Hugo Celesia, no estuvieron de acuerdo y debieron convocar a un tercer magistrado, Fernando Mancini, para que desempate. Mientras Celesia y Mancini votaron por ratificar el fallo del tribunal de Morón, Ordoqui aseguró que “el tribunal, para fundar su estado de duda acerca del conocimiento de la situación de peligro, empleó un razonamiento hipotético que resulta incomprobable”. “En efecto, concluyó que si Alcaraz hubiese conocido el peligro para sí mismo, hubiera desistido de su accionar. Tal razonamiento hipotético no resulta válido para fundar su conclusión, aun parcialmente, pues parte de estándares valorativos ideales y desvinculados de la situación fáctica acaecida”. Por eso pidió que sea modificada la condena de homicidio culposo a doble homicidio simple con dolo eventual, donde la pena es de 8 a 25 años. Pero su voto quedó en desventaja en relación a la interpretación de sus otros colegas.