sábado 23 de junio, 2018

Estuvo dos años preso por un doble homicidio que no cometió: la verdad se reveló en el juicio y el tribunal 1 de Morón ordenó buscar al culpable

Héctor Hugo Markovich compró un micro escolar “manchado con sangre”, y sus vendedores lo acusaron de ser el conductor de ese vehículo, que 8 días antes había atropellado y matado a un motociclista y su pequeña hija. Todo se descubrió luego de un careo entre testigos falsos.

Preso por un doble crimen que no cometió
Héctor Hugo Markovich y su abogado Roberto Casorla Yalet durante la entrevista televisiva en la que revelaron detalles de una causa escandalosa

La verdad siempre sana, mucho más cuando un inocente está pagando por un crimen que no cometió. Quizás la síntesis de esta dramática historia puede resumirse en el testimonio de una mujer, que perdió a su hija y a su marido luego de una temeraria y criminal maniobra de un sujeto que manejaba, se supone que alcoholizado, un micro escolar.

Esa mamá y esposa, aún quebrada por el dolor insoportable de ambas pérdidas, se acercó al hombre que fue llevado a juicio por ser supuestamente quien estaba al frente del vehículo de transporte de estudiantes, y al término del debate lo abrazo y le dijo: “yo quiero justicia y con lo que pasó con vos ya están haciendo justicia”. Le hablaba a Héctor Hugo Markovich, que acababa de ser absuelto y dejado en libertad por el Tribunal Oral Criminal 1 de Morón.

El calvario de ese hombre comenzó el 19 de febrero de 2016, cuando compró un micro escolar chocado. Según él mismo contó, se trataba de “un buen negocio” porque estaba a un precio razonable, y a él no le interesaba el estado en general del coche porque lo desarmaba y lo convertía en camión. Sólo necesitaba el chasis pelado con el motor puesto para ponerle la cabina y hacerlo un vehículo de carga. Una actividad perfectamente legal.

El colectivo se lo compró a un vecino de su barrio, en Mariano Acosta, localidad de Merlo. Pero tuvo que viajar a Junín para verlo, porque estaba en un depósito en la propiedad de un amigo del vendedor. Desde ese entonces, la odisea de Markovich cabe de manera perfecta para guion de una película de suspenso: estuvo dos años preso acusado del doble homicidio con dolo eventual, un delito por el cual el Código Penal establece una pena de 8 a 25 años de prisión. Pero había un detalle: él no fue el autor del hecho.

En rigor, lo que sucedió fue el 11 de febrero de 2016, cuando el micro intentó sobrepasar a vehículos que venían a menor velocidad en una recta después de una curva y se encontró la moto de frente. En la maniobra criminal provocó la muerte en el acto del papá y la pequeña, que se trasladaban en la motocicleta, y heridas en la mujer que viajaba en la parte trasera.

La persona que se lo vendió, una mujer, le dijo a Markovich que le interesaba venderlo porque se había separado del marido. “Lo compré y lo traje a cuatro cuadras de mi casa, donde había un taller que se dedicaba a la chatarra y me dejaba pelada la carrocería, que era lo que yo necesitaba”, relató el hombre que llegó a juicio imputado por ambas muertes luego de estar preso un año y ocho meses en una cárcel de máxima seguridad de Junín.

Cuando lo dejó en el taller, hubo una denuncia misteriosa y apareció personal policial de la comisaría 6º de Merlo (Mariano Acosta) e incautó el micro escolar. Cuando el flamante comprador se presentó en la seccional, el comisario le empezó a plantear preguntas y le terminó diciendo que el colectivo estaba involucrado en un doble homicidio. Entonces empezó a llamar a sus vendedores, que poco menos desaparecieron de la tierra.

Con los tiempos lógicos de la justicia, y una vez que el fiscal Fernando Capello dio por concluida la instrucción, la causa fue elevada a debate oral y público. Los encargados de llevar adelante el juicio fueron los integrantes del Tribunal Oral Criminal 1 de Morón, cuya presidente es la jueza Mariana Maldonado. Los fiscales del juicio fueron Daniela Barroso y Leonardo Lisa.

Pero en el debate salió a la luz la verdad. Markovich fue declarado inocente luego de un careo propuesto por su abogado defensor Roberto Casorla Yalet entre testigos, que incurrían en serias contradicciones en su relato. Por ejemplo, María Mitrovich, esposa de Gustavo Mitrovich, el verdadero conductor del micro y quien provocó la tragedia, fue desmentida en su relato por su propia hermana. “Lo que sé es que él llegó a la casa y dijo que había tenido un accidente. Estaba muy asustado y no sabía lo que sucedió. Y después se guardó, no sé si por miedo, no sé por qué”, confesó la cuñada de Mitrovich.

Ese relato fue clave para la libertad de Markovich. Es más: durante el juicio también se supo que otro hermano de Mitrovich fue el que avisó a la Policía que estaban cortando el micro. Una historia pergeñada de manera perversa para cubrir a un asesino al volante, que ahora está siendo buscado intensamente por la justicia a partir del veredicto del TOC 1. En ese mismo juicio y en declaraciones realizadas el programa El Expediente, de C5N, tanto el inocente que estuvo dos años preso como su abogado expresaron durísimas críticas contra el fiscal Fernando Capello, que llevó adelante la instrucción.

Preso por un doble crimen que no cometió
La esposa del asesino (a la izquierda) y su hermana (a la derecha), quien develó la mentira en el juicio

En comunicación con la emisión televisiva, la jueza Mariana Maldonado definió el caso. “Fue un juicio muy particular y es muy gratificante llegar a la verdad”. En rigor, el tribunal adelantó un veredicto de culpabilidad contra el verdadero conductor del vehículo que provocó la tragedia, ordenó la inmediata libertad de Héctor Hugo Markovich y libró el pedido de captura del responsable del doble crimen. “Es importante escuchar a las víctimas. Eso es reparador”, concluyó la jueza.

Asimismo, se estableció que una de las hermanas del Mitrovich, que declaró en el juicio, sea imputada por encubrimiento del doble crimen porque viajaba en el colectivo y mintió en la instrucción para defender al verdadero asesino al volante.