viernes 19 de octubre, 2018

Las entidades farmacéuticas reclaman el libre acceso a medicamentos en todo el país y se le plantan al Gobierno

Es que, hasta el momento, afirman que no se conoce cuáles serán los remedios que tendrán a su alcance los jubilados a partir de abril, ni cómo pagará el PAMI las futuras prestaciones. La preocupación por el desembarco del modelo shopping y el riesgo de la continuidad de miles de fuentes de trabajo.

Farmacias en el conurbano
Los farmacéuticos están preocupados por su actividad y por el acceso a los medicamentos de los adultos mayores

A pocos días de concluir el convenio de prestación a los beneficiarios del PAMI, la continuidad de la provisión de medicamentos a los jubilados “está en zona de riesgo” por efecto de la incertidumbre que surge de las negociaciones entre el Gobierno Nacional y la industria farmacéutica. Así lo expresaron en conjunto desde tres de las entidades que nuclean a los comercios de venta de medicamentos, que son la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia (FACAF) y la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina (AFMSRA). “Estas negociaciones se vienen desarrollando sin resultados concretos y los mensajes que surgen de una parte y de la otra sobre su curso no son coincidentes”, graficaron a través de un comunicado al que tuvo acceso Primer Plano On Line.

En rigor, las farmacias, a través de sus entidades representativas, mantuvieron reuniones con autoridades del PAMI, con funcionarios de la vicejefatura de Gabinete y con componentes de la industria farmacéutica, y las conclusiones de esos encuentros “no pueden ser más desalentadoras”, detallan. Es que, hasta el momento, afirman que no se conoce cuáles serán los medicamentos a los que tendrán acceso los jubilados a partir de abril, ni cuánto ni cuándo pagará el PAMI las futuras prestaciones. Tampoco a quienes, porque aún se desconocen las condiciones que se les plantean a las farmacias para seguir atendiendo el convenio. Por ende, es una incógnita qué farmacias seguirán brindando atención a los adultos mayores, quién realizará las auditorías respectivas, cómo el PAMI se pondrá al día con la deuda que incluye el pasado mes de diciembre, ni de qué manera se pagarán los servicios y prestaciones de lo que va del 2018 una vez que el actual convenio finalice.

“Son demasiadas incógnitas para un convenio que termina en 20 días y provee de medicamentos a los 5 millones de argentinos con mayor demanda de atención sanitaria”, agregaron las entidades farmacéuticas. “Estos interrogantes les están siendo retaceados a los jubilados bajo el manto de una promesa, ampliamente difundida por los medios, de reducir el gasto por parte del PAMI, pero sin indicar cuáles serían las consecuencias concretas de ese ajuste en el acceso del jubilado a sus medicaciones”, manifestaron desde COFA, FACAF y AFMSRA.

EL COMUNICADO COMPLETO DE LAS ENTIDADES FARMACÉUTICAS

Comunicado PAMI

Los organismos que nuclean a los comercios de venta de remedios en los barrios coinciden en señalar que la única certeza en estas negociaciones “es que se está preparando la escena para la irrupción plena y masiva en el convenio de los intereses económicos más poderosos y concentrados del sector”. Y mientras eso ocurre, las farmacias “seguimos diariamente y en cada barrio, de cada localidad, de cada provincia de nuestra país brindando el servicio farmacéutico a nuestros vecinos jubilados, haciendo un mayúsculo esfuerzo en esta coyuntura para sostener la atención, aportando gran parte de nuestra ganancia para trabajar en el convenio, sufriendo como todos los argentinos el aumento del costo de vida y los gastos fijos y variables, con la desagradable novedad de un reciente aumento salvaje del impuesto a los Ingresos Brutos en la mayor parte de las provincias, lo cual pone en jaque la sustentabilidad de la pequeña y mediana farmacia, y en riesgo de manera directa la continuidad de miles de fuentes de trabajo”.

Ante este escenario, la promesa del Gobierno Nacional, en medio de su disputa con los laboratorios, es bajar el precio de los medicamentos aunque “sin contemplar de qué manera se evitará sumergir a la mayoría de las farmacias en una crisis terminal”. “Las farmacias no somos formadoras de precios, eso lo hacen los laboratorios con la autorización de la Secretaría de Comercio, y las farmacias no tenemos la facultad que tiene el resto de la economía minorista argentina de trasladar el aumento de los costos al precio de venta”, graficaron.

Farmacéuticos en alerta
María Isaber Reinoso es la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires y titular de COFA

Es más, se preguntan quién se hará cargo de la diferencia si dentro de 20 días tienen que vender medicamentos a un precio menor al que fue adquirido en la actualidad. “¿O acaso las farmacias deben dejar de comprar medicamentos hasta que la situación se defina poniendo en riesgo la normal provisión de medicinas a la totalidad de la población?”, dejan como incógnita.

Las entidades farmacéuticas buscan que el Gobierno Nacional no proponga como alternativa el modelo de farmacia shopping lejos de los hogares y con eso habilite el desembarco, por ejemplo en territorio bonaerense, de Farmacity. Por eso reclaman la libre accesibilidad de medicamentos en todo el territorio nacional, que se establezcan condiciones equitativas para las farmacias prestadoras respetando sus particularidades geográficas y su dimensión económica para asegurar la continuidad de la amplia red actualmente vigente, en un rubro esencialmente sanitario “aunque haya quienes que pretenden convertirlo en coto de caza de grandes intereses económicos”.

“Toda incertidumbre va acompañada de precariedad y de riesgo, y precisamente riesgo es a lo que se enfrentan hoy nuestros jubilados en el futuro cercano para acceder a sus medicamentos. Pedimos respuestas concretas y claridad en las soluciones, porque se agota el tiempo”, concluyeron.