sábado 23 de junio, 2018

EXCLUSIVO: Por pedido de la familia denunciante, adelantaron las pericias a la nena supuestamente abusada en el Instituto Solari

La justicia había fijado audiencia para junio próximo pero luego de un reclamo del abogado defensor se realizarán en mayo. Es el paso previo para realizar una cámara Gesell, la prueba más contundente que existe para evaluar estos casos. Los antecedentes del sacerdote denunciado.

Padre Guillermo Pulgarín
El sacerdote Guillermo León Pulgarín Acevedo, ex director de un reformatorio en Colombia y denunciado por abuso en el Colegio Monseñor Solari de Morón (foto Diario El País)

Con pasos muy lentos, casi imperceptibles sobre todo para las familias denunciantes, avanza en la justicia el caso de supuesto abuso sexual registrado en el Colegio Monseñor Solari de Morón. La última novedad en la investigación para dilucidar lo contado por una nena de 4 años a sus padres es que la Fiscalía Nº 4 de Morón decidió adelantar, luego de un reclamo interpuesto por el abogado de la chiquita, de junio al 10 de mayo venidero las pericias previas a la realización de la cámara Gesell, el principal instrumento con el que cuentan hoy los investigadores para determinar lo ocurrido.

En rigor, las pericias psicológicas son preparatorias del paso posterior, que es a Gesell. En esa instancia previa un psicólogo especializado en la temática determinará si la nena fabula o está contando la verdad. Entonces, con su dictamen, dará paso a que la causa continúe sus carriles normales. Según pudo saber Primer Plano On Line, el relato de la pequeña de 4 años es estremecedor. Hay partes en que la nena relata que el padre Guillermo le bajó la bombacha y la sometía a manoseos en sus partes íntimas a cambio de caramelos. En sus dichos, la víctima narró haber estado acompañada por un nene al que nombra, pero la familia de ese chiquito no presentó la denuncia y tampoco está dispuesta a la vía judicial.

La Fiscalía intentó también establecer con el resto de la comunidad educativa del instituto si hubo algún otro caso bajo el criterio de que “las personas que abusan no se la agarran con un solo niño o niña sino que suelen tener víctimas múltiples”, como había explicado en noviembre pasado una fuente judicial a éste medio. Pero no se registraron otras presentaciones.

Lo que sí logró corroborar Primer Plano On Line es que el cura denunciado tiene antecedentes de escándalos que lo precedieron a la denuncia que recibió en el Solari. De hecho, su nombre trasciende por primera vez: se trata de Guillermo León Pulgarín Acevedo, quien fue hasta 2013 director del instituto de Menores Infractores Valle del Lili en Cali, Colombia, donde se presentaron una serie de revueltas que dejaron más de 40 evadidos y dos fallecidos. El sacerdote, que pertenece a la comunidad de Terciarios Capuchinos Amigonianos, fue responsable del hacinamiento de jóvenes en conflicto con la ley, que vivían en condiciones infrahumanas.

MIRÁ LAS NOTAS PUBLICADAS EN COLOMBIA POR EL DIARIO EL PAÍS:

-http://www.elpais.com.co/judicial/no-se-nos-puede-echar-la-culpa-de-todo-a-nosotros-director-de-centro-valle-del-lili.html

-http://www.elpais.com.co/judicial/denuncian-que-habria-un-carrusel-de-fugas-en-centro-de-reclusion-valle-del-lili.html

-http://www.elpais.com.co/judicial/conozca-de-cerca-el-infierno-que-viven-los-menores-infractores-en-cali.html

La información fue vertida en sus páginas por el diario El País, de Colombia, en donde el abogado Elmer Montaña sostuvo que la problemática radicaba en que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) ponía el dinero para el mantenimiento del sistema pero las condiciones de alojamiento las marcaban los operadores que manejan los centros de atención juvenil, en este caso, a cargo de la congregación cuyo responsable era el padre Guillermo. “Son miles de millones de pesos invertidos por la Alcaldía, la Gobernación, la Nación y no hay mejoramiento de nada, es un desgreño porque no hay control, es como tirar dinero al mar”, señaló el letrado denunciante. Después de que estalló el escándalo, Pulgarín fue despedido y, escala previa en Ecuador, desembarcó en Argentina, más concretamente en Morón.

Lo que está claro es que el papá y la mamá de la nena denunciante están decididos a llegar hasta las últimas consecuencias para que se esclarezca el caso. Es más: mantienen la preocupación sobre el destino del padre Guillermo, de quien aseguran que no saben dónde está.