fbpx
jueves 23 de mayo, 2019

La historia de Nicole González, la primera abogada trans de la Argentina y militante activa del peronismo

“Muestro mi cuerpo como una reivindicación de la mujer que logré ser”, confió en una entrevista mano a mano con Adrián Noriega en el programa Primer Plano. El retrato de cómo es la vida de personas que lograron imponer su género autopercibido más allá de la mirada condenatoria de la sociedad.

Nicole González
Nicole González es la primera abogada trans de la Argentina

Trascendió a los medios de comunicación por una postura novedosa: mostrar su físico en lugares glamorosos y dejar mensajes que la vinculan con el peronismo, la integración, la defensa de los más vulnerables y las luchas que no siempre tienen lugar en la mesa de discusión diaria.

Lo que pocos conocen de Nicole González, y ayer fue develado en una entrevista mano a mano con Adrián Noriega en la emisión semanal del programa periodístico Primer Plano, es que se trata de la primera abogada trans de la Argentina, y que ganó espacio en su profesión a lo largo de años en donde todavía la Ley de Identidad de Género era apenas un anhelo.

“Soy una afortunada de la vida. No soy una militante trans porque yo me autopercibo y legalmente soy la mujer que reflejo en mi DNI y en mi partida de nacimiento. Pero sí me interesa ponerme como ejemplo a nivel político, en el sentido de que una persona trans es sinónimo de libertad”, reflexionó durante la charla. “Hay quienes no se ponen un pantalón de un determinado color por el miedo al qué dirán. Para ellos, una persona trans significa una cachetada”, continuó.

Nicole no se detiene en los agravios o descalificaciones de las que todavía es destinataria. “Vergüenza para mí sería ser gorila”, enfatiza, y deja entrever su ideología, esa que defiende pero sin un ataque personal a nadie que no piense como ella. “Muestro mi cuerpo como una reivindicación de la mujer que logré ser”, explicó en otro tramo para justificar los videos hot que grabó y publicó en las redes sociales. Todos, aclara, tuvieron un mensaje directo.

“Me recibí con medalla de oro a los 22 años y logré ingresar al Estado en un país, el de hace 12 años, que no dejaba otro camino que la prostitución. Una vez que tuve mi trabajo estable decidí dar mi cambio”, agregó como síntesis de su trayectoria académica y después laboral. Si bien hoy trabaja en el Estado y en su profesión se especializa en derecho de Familia, también reveló que al principio la quisieron echar del Ministerio de Seguridad bonaerense, en épocas de la gestión de León Arslanián, que rechazó que se tomara alguna medida contra ella.

“Me tuve que imponer. Cuando el ministro se enteró dijo ‘no, tiene que continuar trabajando’. Pero hubo gente que creía que él iba a tomar esto a mal. Me impuse y me dieron el pase a la Secretaría de Derechos Humanos, desde donde aporté para la Ley de Identidad de Género”, contó.

Pero concluyó con un mensaje que intentó ser un alerta para las autoridades provinciales y nacionales, que no cumplen con la ley de cupo laboral para personas trans en el Estado. “Soy una en un millón. Me gustaría no ser la excepción y que todas las personas trans puedan tener oportunidades”, cerró.