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martes 17 de septiembre, 2019

Recordaron a Facundo Pereyra en Ituzaingó con críticas al accionar judicial: el caso se resuelve en juicio abreviado

La movilización la realizaron familiares y amigos a un año de su trágica muerte. El joven viajaba en moto cuando fue atropellado por un ex policía de la Ciudad, que manejaba una camioneta luego de haber consumido whisky y fumado marihuana en una fiesta. La resolución del caso deja, cuanto menos, un sinsabor.

Marcha por Facundo
Familiares y allegados recordaron a Facundo Pereyra a un año de su muerte

Una camioneta cruzada de carril. Un joven de 28 años muerto. Sospechas de complicidad policial. La insólita respuesta del secretario de una Fiscalía. Una familia rota. Y una resolución legal pero difícil de aceptar por el poco valor que termina teniendo la vida. En esa mezcla de títulos se resume otro reclamo por justicia que realizaron los allegados de Facundo Pereyra, el muchacho de 28 años que viajaba en su moto y fue embestido por un ex policía de la Ciudad y murió en el acto.

Pablo Ernesto Espíndola, ex oficial de la comisaría N°35 de Núñez (Policía de la Ciudad) había estado en una fiesta con tres chicas y dos muchachos que formaban parte del Club Gimnasia y Esgrima de Ituzaingó (GEI). Allí se había tomado una botella de whisky, según confesaron los testigos, y había fumado marihuana. Cuando a las 7 de la mañana salió a repartir con su camioneta a todos los chicos y chicas que estuvieron con él, regresaba en soledad a su casa en el Barrio Policial de Ituzaingó y arrolló a Facundo, que conducía su moto. “No sé si se habrá quedado dormido o qué, pero se cruzó de carril y lo mató”, narra Sergio, el padre de la víctima, en conversación con Primer Plano Online.

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Sergio, el papá de Facundo Pereyra, se mostró contrariado con la investigación que realizó la justicia en el momento del hecho

He aquí la descripción de una tragedia de tránsito que se podría haber evitado si el asesino al volante, como este medio define a los irresponsables que conducen sin los debidos cuidados y provocan desastres irreparables, hubiera tomado la prudencia como método para volver a su casa. Y una resolución que en la familia de la víctima provoca un enorme sinsabor. “La causa tuvo un vuelco inesperado, ya que este señor (por Espíndola) se acaba de declarar culpable y pidió un juicio abreviado. Por eso la fiscal le va a dar tres años, con lo cual le van a quedar antecedentes penales, lo desvincular de la fuerza y tendrá cinco años de inhabilitación para manejar”, describió el papá de Facundo.

Se trata de un procedimiento judicial totalmente válido y legal, que no requiere del acuerdo de la parte querellante, que clama por justicia y por una condena ejemplar. De ahí la impotencia que se provoca en quienes están sentenciados de por vida a la ausencia de un ser querido. Por eso el reclamo de los Pereyra no está dado en el destino que tendrá la investigación sino en el origen. “Con lo que teníamos hemos hecho demasiado. Lo que no nos satisface es por qué no se cumplieron los protocolos que se tenían que cumplir en el momento de la muerte. O sea, una vez que no se toma la alcoholemia en un momento, ya después es tarde. Le plantaron un arma, y hubo un montón de cosas con las que quisieron ensuciar a mi hijo”, cuestionó Sergio.

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El ex policía Pablo Espíndola recibirá una pena de tres años (no irá preso), y será desvinculado de la fuerza

Su crítica está apuntada a Juan Cruz Bamonte, secretario de la Fiscalía Nº 1 de Ituzaingó, cuya titular es Gabriela Millán. En rigor, acusan al funcionario interviniente de no haberle tomado la alcoholemia a Espíndola, y le atribuyen haber dicho que no percibió que el asesino al volante estuviera borracho. Su crítica también se extiende a los efectivos de la comisaría 4ta de Ituzaingó, de quienes sospecha encubrimiento hacia el imputado.

Pero también el papá de Facundo manifestó su impotencia porque jamás recibieron como familia ni un mensaje por redes sociales a modo de disculpas de parte del conductor que mató a su hijo. “Nunca hemos recibido un pedido de disculpas ni de él, ni de su abogado ni de nadie. Al principio sentía ira, que fue bajando para convertirse en bronca. Me mató a mi hijo de 28 años y la vida nunca más es igual para nosotros”, concluyó Sergio.