fbpx
jueves 19 de septiembre, 2019

EXCLUSIVO: una heladera y el comercio que estaba cerrando, las claves para atrapar al violador serial que cayó en Bolivia

Alberto Walter Brauton Steimbach estaba liquidando todos los productos de su negocio en el país vecino, donde estaba prófugo, y estaba siendo seguido por INTERPOL. Su amante había revelado cuál era la identidad oculta con la que se movía.

Brauton Steimbach
Brauton Steimbach fue arrestado en Bolivia tras un trabajo de inteligencia que demandó más de cinco años de intensa búsqueda

Fue un trabajo de orfebre, con mucha paciencia y perseverancia, que unió como pocas veces en consonancia a la justicia y a la Policía local e internacional. La detención del violador serial más buscado de la Argentina, Alberto Walter Brauton Steimbach, tiene ribetes cinematográficos y cuenta con una confesión que resultó clave: la de su amante, quien lo ayudó en la fuga original, allá por 2013, y ahora lo delató. En el medio hay cinco años de escuchas y siete mil cds.

Graciela Rita Prono, la amante del sujeto y que siempre creyó en su inocencia, estaba siendo seguida por las autoridades. Ambos habían armado un plan para fugarse del país pero nunca se supo con qué identidad se habían escapado. Durmieron (esto se confirmó tras una escucha telefónica) a un agente penitenciario que lo había trasladado al condenado hasta la casa de su madre en Merlo.

“Me dieron algo de comer y me desmayé”, se había defendido el agente carcelario acusado de cómplice por la evasión del condenado. Pero la justicia no le creyó y lo encarceló, aunque tiempo después lo liberó porque en una escucha telefónica la mujer le confesó a su hija cómo fue la fuga, que incluyó el somnífero. Prono hablaba con la chica a través de un teléfono que estaba intervenido sin que ella lo sepa, y así se confirmó que al penitenciario lo habían dopado. Originalmente, la justicia desconfió de esa versión porque el análisis de sangre le dio negativo de cualquier sustancia en el agente.

Pero lo que importaba ahí era la búsqueda de Brauton. Al no conocer su identidad era muy dificultoso saber a dónde podía estar. Siempre a través de su amante, las autoridades descubrieron que se comunicaban a través de una cuenta de Facebook que estaba como encriptada, y todos los IP de las computadoras a través de las que ingresaban a la red social eran de locutorios ubicados en Bolivia, donde el sujeto tenía emprendimientos de gastronomía. Era un primer dato, pero buscar a una persona en un país sin tener ubicación aproximada es algo casi imposible.

Brauton Steimbach

Poco después, la mujer volvió a contactar a su hija para contarle que se cansó de la vida que llevaba en aquel país y que se volvía a la Argentina. En 2016 las autoridades policiales iniciaron un seguimiento encubierto de Prono para saber a dónde iba, tras su arribo a la terminal de ómnibus de Liniers. Luego de asegurarse el lugar en el que se instaló, la amante fue detenida en su casa durante un allanamiento. Permaneció tres meses en prisión hasta que la Cámara la liberó con el argumento de que no había peligro de fuga.

Pero el remordimiento de conciencia pudo más, a punto tal que la mujer cayó en un pozo depresivo, ya en libertad pero procesada, y se quiso suicidar. Quizá por reflexión o tal vez por culpa pidió declarar en la justicia para informar la identidad que el violador tenía en Bolivia, que era una pista clave. Fue todo lo que dijo, sin dar ninguna pista en torno a ubicación y demás. Pero eso fue suficiente como para ubicarlo.

Con ese nombre comenzó la búsqueda. La foto de perfil era la de Brauton Steimbach, que con su falso nombre tenía movimientos migratorios a Brasil. Encuentran en Facebook su comercio, con la dirección y el lugar exacto. Se dedicaba a emprendimientos de tipo gastronómico. Aunque curiosamente, a principios de octubre publicó en su cuenta de la red social que tenía todo lo de su comercio a la venta porque se iba. No aclaraba el motivo en el posteo, pero fue un aviso a las autoridades de que debían apurarse si no querían que se vuelva a escapar.

Agentes especializados de Interpol pactaron comprarle una heladera como anzuelo. Al llegar al lugar y confirmar que era él, automáticamente lo detuvieron. Ahora viene el proceso de extradición, que tiene una novedad. Bolivia decidió su expulsión y, con eso, mañana viernes podría estar ya a disposición de las autoridades en el Departamento Judicial Morón. A la mujer le pidieron tres años de prisión en suspenso en juicio abreviado como coautora del delito de evasión, y la sentencia se conocerá la semana próxima. La justicia valoró su aporte para encontrar al violador más buscado de la Argentina.

LA HISTORIA DEL VIOLADOR SERIAL MÁS BUSCADO

Casado, padre de dos hijos, Brauton vivía en Marcos Paz y trabajaba como contador en una concesionaria de autos de Tortuguitas. Terminó preso luego de intentar violar a una odontóloga que se resistió a pedradas. Antes había cometido ataques sexuales entre enero y marzo de 2005 en Loma Hermosa, Merlo, San Alberto, Castelar, Moreno e Ituzaingó.

El violador iba en su auto, amenazaba a sus víctimas con un arma y las abusaba en algún descampado. Todas las mujeres violadas por Brauton, que por entonces tenían entre 17 y 23 años, lo reconocieron. En 2009 fue condenado a 40 años de prisión por siete violaciones, tres intentos de abuso sexual, robo y nueve raptos. La condena fue del TOC N° 2 de Morón, el mismo que le dio las salidas extraordinarias.

De su pena inicial llevaba cumplidos sólo 4 años hasta que fugó en 2013. Antes de escaparse, el Tribunal de Casación Penal bonaerense le había bajado la cantidad de años a 38 por la suma de delitos. Pero ahora tendrá que enfrentar las nuevas penas por la fuga y la falsificación de documento, además de cumplir lo que le queda pendiente por las violaciones.