fbpx
martes 23 de julio, 2019

Tensa reunión del peronismo de Morón, con pedidos de expulsión y un intento de perpetuarse en la jefatura

La unidad en la estructura parece estar cada vez más lejana. En los próximos días cambia la presidencia del partido: asume el sindicalista Jorge D’Andrea en reemplazo de Santiago Muñiz. Pero la rosca interna sigue dejando heridas.

Unidad en el PJ de Morón
Muñiz y D'Andrea acordaron, forzados, la unidad en la conducción del PJ de Morón

Más allá de los discursos y las fotos de circunstancia, el peronismo de Morón parece estar cada día un poco más lejos de la unidad. Sin ir más allá que unos pocos días, la semana pasada se desarrolló la última reunión del Consejo del Partido Justicialista local, presidido hasta mediados de diciembre por Santiago Muñiz (un hombre que se alistó con Gustavo Menéndez, intendente de Merlo) quién será reemplazado por el gremialista de la sanidad Jorge D’Andrea, actual vice del PJ, dirigentes con terminal en Hurlingham, ligado al jefe comunal Juan Zabaleta.

Este enroque de cargos surge de un pacto de caballeros firmado el año pasado, cuando todo hacía prever que era imposible que se pongan de acuerdo. Intervinieron desde afuera negociadores que sentaron a las partes y los hicieron acordar esa salida. Ahora, para la asunción de D’Andrea se está preparando un acto masivo con la presencia del nuevo presidente del PJ provincial, intendente Fernando Gray (que también se queda con la presidencia del partido a nivel provincial en base a una medida similar) y de Juan Zabaleta entre otros dirigentes.

Pero en el medio pasan cosas. Por caso, el encuentro del Consejo del Partido del jueves pasado en la sede del PJ “fue tensa inútilmente, gratuitamente”, comentó a Primer Plano Online con furia un dirigente que participó del cónclave. ¿Los motivos? Según logró reconstruir este medio, Muñiz arrancó la reunión solicitando la expulsión de dos miembros del consejo (Mónica Emile y Carlos Copla), argumentando que en un año de mandato jamás concurrieron a una convocatoria. Así comenzó una suerte de choque de planetas.

Acalorados todos los presentes, la discusión se viró en torno a las formas de notificación que establece la carta orgánica partidaria y si la expulsión de un miembro tiene que ser aprobada por el tribunal disciplinario. Tecnicismos, pero con un fuerte trasfondo político. No hubo acuerdo y Muñiz llamó a votar la moción de la expulsión: obtuvo la mayoría de las voluntades de los miembros que estaban sentados a la mesa.

“No es momento de dividir ni de expulsar. Todo lo contrario”, reprochó sorprendida una de las integrantes de la estructura partidaria. Y remató: “son jóvenes y se pueden equivocar, pero no es de buen peronista tener actitudes vigilantes, que no suman, sólo restan”. Otro de los motivos de discusión en la reunión del jueves a la noche, fue el extravío del libro de finanzas. Ante la requisitoria de un miembro, nadie pudo responder sobre el estado contable del año de mandato.

El último punto de la discordia fue la negativa por parte de Muñiz de dejar escrito en el libro de actas que esa era la última reunión presidida por él y que la siguiente sería presidida por D’Andrea. Eso también generó una discusión interna, bizarra para algunos, que interpretaron que Muñiz y el grupo que le responde en el consejo intentaron romper el acuerdo establecido en diciembre de 2017, que establecía que el primer año de mandato le correspondía a él y el segundo a D’Andrea. Así se alcanzó la unidad a nivel provincial, que fue bendecida por el ahora también saliente presidente del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez.