fbpx
martes 20 de agosto, 2019

EXCLUSIVO-Cómo un nene de dos años volvió a nacer: el relato de una madre después del llamado que nadie quiere recibir

“Bauti está muerto, Bauti está muerto”, gritaba la abuela del chiquito, que lo encontró dado vuelta y morado en la pileta de su casa. Paso a paso, la dramática historia con final feliz que vivió una familia ayer por la tarde en una vivienda de Ituzaingó.

Niño rescatado en Ituzaingó
Los policías héroes junto a Abigail, la mamá de Bautista, y las médicas que lograron estabilizar al chiquito en el ingreso al sanatorio

Será imposible para Abigail Doroszcuk olvidar el 9 de enero de 2019. Seguramente tendrá un espacio en el calendario de su vida para celebrar ese día en que su hijo volvió a nacer luego de permanecer técnicamente muerto tras haber ingresado a una pileta pelopincho ante un descuido de su abuela, la persona que lo estaba cuidando mientras mamá trabajaba.

Bautista y su mellizo cumplieron los dos años el pasado 3 de diciembre. Como todos los días, su madre se fue a trabajar al Municipio de Morón, donde presta labores como cajera de Tesorería en la Unidad de Gestión Comunitaria (UGC) Nº 4 de Castelar. Y los dejó al cuidado de su madre, la abuela de los chicos, porque durante enero los niños no van a la guardería.

La dramática escena se dio en la casa familiar sobre la calle Juncal al 900, y la protagonista involuntaria fue una pileta pelopincho de las grandes, a la que el nene aprendió a entrar por sus propios medios hacía algunos días. “Lo que pasó no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Mientras estaba trabajando recibo un llamado de mi mamá, que lloraba y me decía ‘Bauti está muerto, Bauti está muerto’”. Ese fue el primer contacto de Abigail con la dramática secuencia.

Niño rescatado en Ituzaingó
El capitán Alejandro Torres y el subteniente Esteban Rojas lograron salvar la vida al pequeño Bautista

“Enseguida le pedía al custodia nuestro de la UGC que me lleve hasta mi casa. Cuando me subo al auto me dice ‘llamá al 911 ya y pedí que te manden un patrullero y una ambulancia’. Llamé y no estábamos ni a mitad del recorrido cuando los patrulleros ya estaban ahí, en casa. Me volvió a llamar mi mamá diciendo que los policías habían agarrado a Bauti y lo habían subido al patrullero para llevárselo a la clínica”, relató la mujer en conversación con Primer Plano Online desde el Sanatorio del Oeste, en donde estaba ya más tranquila, junto a su hijo.

LEÉ MÁS DEL CASO: 

http://www.primerplanoonline.com.ar/index.php/2019/01/09/drama-milagro-ituzaingo-dos-policias-lograron-reanimar-nino-habia-quedado-al-borde-la-muerte-una-pileta/

El relato, con esa voz aún conmovida, continuó. “A todo esto, un vecino de enfrente había roto la reja de la entrada a la casa al escuchar los gritos desesperados de la abuela del nene. Él fue el que hizo las primeras maniobras, y al minuto llegaron los patrulleros. Los efectivos le practicaron el RCP (reanimación cardiopulmonar), mi hijo lloró, escupió agua, lo cargaron al móvil policial y se lo llevaron, sin respetar el protocolo de actuación y priorizando la vida del nene”, manifestó.

Abigail llegó a la clínica directo llevada por su compañero (del cual trascendió su nombre, Sergio). En el centro asistencial ya habían estabilizado al chiquito, le habían puesto mantas, botitas y gorra, todo para devolverle un poco el calor, porque había llegado pálido y con apenas 31 grados de temperatura. Le pusieron oxígeno, suero, “y gracias a Dios está bien”, describió la mujer.

“Va a quedar en observación él estuvo internado cuando tuvo 8 meses con neumonía, y su organismo tiene tendencia a los broncoespasmos. Cuando tiene mucha tos o se agarra alguna gripe tengo que hacerle rescate con paf. Por eso los médicos prefieren estudiar bien que no haya agua en los pulmones y evitar que tenga otra neumonía prefieren dejarlo tres días en observación”, agregó.

Niño rescatado en Ituzaingó
Héctor fue el primero en auxiliar a Bautista: rompió la reja de la casa al escuchar los gritos y le practicó las primeras maniobras de RCP

LA CALMA EN MEDIO DE LA TORMENTA

Además de Bautista, hay otros actores centrales en la dramática jornada de ayer. Una es la abuela del nene, quien todavía se siente culpable por lo que pasó. “Con mi mamá mucho no pude hablar, porque ella está en shock todavía. Se echa la culpa, y lo único que pudo decirme es que fue un segundo y lo encontró muerto en la pileta”, señala Abigail. El nene estaba boca abajo, color azul. Estaba técnicamente muerto, y la mujer todo el tiempo se echaba la culpa. “Abi perdoname, no te los supe cuidar”, le decía su madre. “Incluso hasta recién (por ayer a la tarde) que hablé con ella no me creía que el nene estaba vivo”, recuerda. “Y yo no me canso de decirle que son cosas que pasan y que ella no tiene la culpa”, expresa su hija.

Luego de calmarla, la abuela pudo entrar a ver a su nieto y ahí confirmó que todo había sido una feroz pesadilla, pero con final feliz. A punto tal fue así que en ese momento se acercó a madre e hija uno de los policías que salvó la vida de Bauti para contarles que ellos estaban a punto de sentarse a comer un sándwich cuando les llegó el alerta, dejaron todo y salieron corriendo hacia la vivienda, de la que estaba a unas pocas cuadras. Llegaron a la casa tres patrulleros, pero fueron el capitán Alejandro Torres y el subteniente Esteban Rojas los primeros en tomar contacto con el cuadro y ejecutar las maniobras de resucitación.

“Le devolvieron la vida a Bauti, a mí, a mi mamá, a toda la familia. Ya hablé con ellos y les dije que lo van a conocer al nene como lo tienen que conocer, y nos comeremos un asado con él ya recuperado del todo”, promete Abigail. Encima la mujer narra un episodio del que se enteró en esa charla con uno de los ángeles que salvó al nene: en el trayecto al sanatorio el chiquito convulsionó, lo que obligó a los agentes a practicarle maniobras de RCP de urgencia y en movimiento. “Por donde se los mire, son dos verdaderos ángeles”, cerró la mamá.