viernes 19 de abril, 2019

AHORA: la justicia de Morón ordenó incluir al cura Julio Grassi en el registro genético de violadores

Será el cuarto caso en la Argentina en que un sujeto con sentencia firma por delitos contra la integridad sexual es incluido en el flamante sistema para individualizar los perfiles de quienes son responsables de este tipo de aberraciones.

Julio Grassi
Grassi cumple una condena a 15 años de prisión por los abusos cometidos en la Fundación Felices los Niños de Hurlingham

La justicia de Morón ordenó extraer muestras de ADN del cura Julio César Grassi, condenado a 15 años de prisión por abuso sexual agravado y corrupción de menores en 2009, y dispuso inscribirlo en el Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a delitos contra la integridad sexual, creado por la ley Nacional 26.879.

La medida le acaba de ser notificada al abogado Juan Pablo Gallego, que se la había solicitado al Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº 1 de Morón. Según pudo saber Primer Plano Online, la determinación fue firmada por los jueces Claudio Chaminade y Mariana Maldonado.

“Habíamos pedido la resolución y los magistrados, luego de corroborar que correspondía, la dictaron. Responde a que Grassi, al tener sentencia y condena firme como delincuente sexual, está dentro de lo que dispone la ley que creó el Registro Nacional de Violadores. Ahora le deben extraer muestras biológicas e inscribirlo”, explicó Gallego a Primer Plano Online. Además, el letrado informó que será el cuarto caso en todo el país en ser incluido dentro del flamante sistema.

“El dato genético permite individualizar a los condenados. El objetivo es tener a mano su perfil para futuras investigaciones, ya que es un delito en el que la reincidencia es alta. De esta firma será más fácil su individualización, tal como ocurre en otros países del mundo”, describió el abogado de los menores abusados por el sacerdote.

La investigación contra el religioso comenzó el 23 de octubre de 2002 y finalizó a fin de 2009 con la condena contra Grassi por abuso sexual agravado y corrupción de menores de la Fundación Felices los Niños. El acusado estuvo detenido bajo prisión domiciliaria el 7 de marzo de 2012 y recuperó su libertad el 31 de mayo de ese año hasta que finalmente la justicia ordenó su detención definitiva el 23 de septiembre de 2013 hasta hoy en el servicio penitenciario provincial, de la unidad de Campana. La sentencia a su condena estuvo firme recién el 21 de marzo de 2017.