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martes 21 de mayo, 2019

La indignante muerte del jubilado de 89 años que sufrió un paro cardíaco durante un robo en su casa de Hurlingham

Ladrones ingresaron a la finca sobre la calle Pedro de Mendoza al 1100 y le robaron las pocas pertenencias que tenía. Pero de la impotencia el abuelo falleció cuando su corazón no pudo soportar lo que sus ojos veían.

Primo Galvani
Primo y su esposa Pierina habían cumplido en 2018 sesenta años de casados, toda una vida juntos

Primo Galvani tenía 89 años. En 1964 había llegado a la Argentina, desde su Italia natal, a trabajar en el negocio de materiales de construcción de uno de sus hermanos. Antes se había casado con Pierina Maruzzi en la localidad de Vernazza, al noroeste del país europeo, provincia de La Spezia. La pareja tuvo dos hijos: Piero (italiano) y María (canadiense). El martes, a la madrugada, ladrones entraron a su casa en Hurlingham y le robaron lo poco que tenía. Por el disgusto, Primo murió de un infarto.

“Uno cree que no le va a tocar nunca y nos tocó. Argentina nos dio todo y Argentina se lo llevó”, señaló Piero (59). Treinta años atrás, la pareja había sido víctima por única vez de un hecho de inseguridad, cuando un hombre se llevó algunos relojes haciéndose pasar por un técnico instalador de teléfonos fijos.

Junto a su mujer, Pierina, de 82 años, Primo tuvo en 2001 la oportunidad de volver a Italia, pero ambos decidieron quedarse para acompañar a su hijo en el negocio familiar. “Con todo el caos que hubo en aquel momento en el país, mi hermana se casó y se fue a vivir al pueblo de mis padres. Ellos podrían haberse ido a vivir allá, pero él quiso permanecer conmigo para que no me quedara solo”, agregó Piero en diálogo con el diario Clarín.

A sus 89 años, Primo estaba todos los días, desde temprano, acompañando a su hijo y a sus nietos en el mismo local que él compró producto de su trabajo incesante. Antes de venir a la Argentina, Primo, que en Italia se las rebuscaba trabajando de carpintero, y su familia, habían ido a vivir a Montreal, Canadá. El hermano de Pierina colocaba mármoles e invitó a los Galvani para que pudieran tener un mejor nivel de vida. Allí nació María y estuvieron cuatro años, pero nunca pudieron acomodarse, encontrar su hogar.

“Hacía demasiado frío y mi padre prefirió que nos viniéramos todos a la Argentina, aunque primero llegó él para ver cómo le iba. Un hermano tenía un local que vendía materiales de construcción en San Martín. A los seis meses nos trajo a todos”. recordó Piero. En 1964, la familia se radicó en la Argentina. Y en 1968, Primo pudo abrir su propio local de materiales de construcción en José C. Paz.

Primo y Pierina cumplieron en 2018 sesenta años de casados, toda una vida juntos. “Uno ayudaba al otro, es mucho el tiempo que estuvieron juntos. Ella sigue llorándolo”, describe Piero, aún conmovido por la muerte de su padre. Durante la madrugada del martes, los delincuentes ingresaron por una ventana trasera de la casa de la pareja, en Pedro de Mendoza al 1100, en Hurlingham. “No dejaron nada sin revolver. Hasta el tacho del baño, para ver si escondían algo”, explica Piero.

Cuando los ladrones se fueron por la puerta delantera, Pierina fue a la habitación adonde estaba Primo y observó que su marido no respiraba, por lo que llamó de inmediato al 911. Según fuentes de la investigación, “la víctima no presentaba lesiones y no se observaron manchas hemáticas”. Los delincuentes se llevaron el dinero de la jubilación de ambos, la llave de la puerta principal y varios objetos de valor. Hasta el momento en que este artículo es publicado no hay detenidos por el caso, a cargo la fiscal Valeria Courtade, de la UFIyJ N° 4 de Morón.