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lunes 16 de septiembre, 2019

Crece la tensión en el Medamax de Laferrere: desde el gremio denuncian ahora que la empresa avanza con un lock out patronal

Además de ratificar los diez despidos, ahora profundiza su plan de vaciamiento de la planta ubicada en La Matanza. Desde el sindicato propusieron un plan suspensiones rotativas para mantener las fuentes de empleo, pero la respuesta fue que necesitan echar a 20 trabajadores más.

Medamax
El conflicto en el mayorista Medamax se profundiza con el correr de los días

El mayorista Medamax, que vende artículos de limpieza y perfumería y, al igual que muchas empresas de la Argentina está pasando por un momento económico crítico por la reducción en las ventas minoristas, profundiza el conflicto con sus trabajadores, que en muchos casos llevan más de 20 años prestando servicio en la planta de Laferrere.

Hace poco más de un mes, los responsables de la firma iniciaron conversaciones con Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines (SEOCA) de zona oeste. En esas charlas informaron que el negocio “no era operativo”, y las pérdidas estaban afectando la continuidad de la estructura.

Desde ese entonces, el gremio inició un diálogo cuya piedra basal fue sostener la mayor cantidad de puestos de trabajo de los 70 empleados que posee la empresa en esa sucursal y aceptar que, en caso de decidirlo por voluntad propia, que sean los diez empleados que ya no tenían ganas de continuar los que se retiren, con sus respectivas indemnizaciones.

Tras arduas negociaciones, el gremio consiguió que los empresarios reconsideraran su decisión y empezó a discutirse la posibilidad de promover suspensiones de personal en forma acotada y programada, con la idea de preservar la fuente de trabajo de los empleados.

Pero, en medio de la negociación, la empresa despidió sin causa a diez trabajadores e informó al sindicato sobre “la necesidad de disponer de otros veinte más”, lo que disparó un conflicto que se suspendió transitoriamente con la decisión del Ministerio de Trabajo provincial de decretar la conciliación obligatoria. En el medio, dos de los delegados del SEOCA en esa planta, Gastón Figueroa y Hernán Carrizo, contaron ante la Justicia penal que sufrieron sendos ataques, que ya fueron denunciados en la justicia.

“Hay evidentes indicios sobre la coordinación de los atentados, que hace pensar que fueron realizados por miembros conspicuos de la propia empresa, cuyos detalles nos reservamos, para ser presentados en la investigación penal”, explicaron desde el SEOCA.

Cumplida la conciliación, y ratificada la posición de la empresa en torno a los despidos, los trabajadores comenzaron a tomar otras medidas de fuerza, como el corte de la Ruta 3 durante una protesta para visibilizar su situación. Al mismo tiempo, desde el sindicato observaron que la empresa promueve el vaciamiento gradual y constante del galpón, que hace prever que podría cerrarse el establecimiento.

Un auténtico lock out patronal, que despertó las alarmas de la organización sindical. Por lo pronto, los trabajadores avisaron que continuarán la protesta “en defensa de los derechos que se pretenden conculcar”.

LA VIOLENCIA CONTRA LOS DELEGADOS

En el primero de los hechos, un desconocido intentó golpear con un fierro a ambos delegados, en lo que caracterizaron como “una emboscada”. El segundo y último ataque, más grave por sus características, se produjo el miércoles último antes de Semana Santa, cuando Carrizo, uno de los representantes gremiales, recibió un disparo que rozó su pierna y perforó el pantalón que llevaba puesto.

De acuerdo a los trabajadores, previo al ataque, identificaron a uno de los hombres de seguridad de Medamax quien los seguía de cerca. Minutos después, un desconocido avanzó y efectuó el disparo, que si bien no hirió el trabajador, dejó “cierta sensación de vulnerabilidad en la víctima”.