fbpx
domingo 17 de noviembre, 2019

Arte en mandalas: el sábado 1° de junio una fiesta de colores invita a la introspección desde la armonía visual

Desde las 19 horas la artista Soledad Dolina presentará su obra en la muestra denominada ‘Abriendo caminos’ en el Territorio Cultural ‘La Cortada’ de Hurlingham. Una cita para mirar hacia afuera y conectarse por dentro.

Soledad Dolina es de Ciudad Jardín, El Palomar. Después de vivir en distintos puntos del país volvió a su querida ciudad con una mochila cargada de experiencias y ganas de plasmarla en el arte. Así nació su devoción por los mandalas, los colores y el autoconocimiento que ellos inspiran.

Lo que se inició como un hobbie mutó con el tiempo en una verdadera pasión que la introdujo poco a poco en el mundo de las formas y los colores. Si bien está a poco de recibirse de profesora de Danza y trabaja en la docencia en el Instituto Secundario Martín Coronado y otras instituciones públicas, en el último tiempo comenzaron a llegarle pedidos de sus obras en lienzo,  madera reciclada, bastidores de su propia producción o murales domiciliarios.

Soledad Dolina junto a algunas de las obras que expondrá en el Territorio Cultural 'La Cortada' de Hurlingham
Soledad Dolina junto a algunas de las obras que expondrá en el Territorio Cultural ‘La Cortada’ de Hurlingham

Mandala es un término sánscrito que significa ‘círculo’. También se lo define como círculo sagrado; anillo mágico; rueda o cerco. Más allá de su mente abierta y espíritu desestructurado -como el de todo artista – Soledad se descubre coherente a la hora de sus elecciones: “la danza folclórica que practico, enseño y me apasiona, también tiene una dinámica circular, ya sea cuando se baila en pareja o en forma grupal”, reflexiona.

El mandala es un dibujo que parte del trazado de un círculo con una simetría que va de afuera hacia adentro representando, mediante el equilibrio de los elementos visuales, la unidad, la armonía y la infinitud del Universo. Se trata de representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, utilizadas mayormente en el budismo y el hinduismo.

“Es muy probable que esta universalidad de las figuras mandálicas se deba al hecho de que las formas concéntricas sugieren una idea de perfección (de equidistancia con respecto a un centro) y de que estos círculos o ruedas replican la composición repetitiva del universo y de la naturaleza, desde lo más pequeño como un átomo hasta lo inconmesurable como el sistema solar”, le explica Soledad Dolina a Primer Plano Online.

En la India, y desde tiempos inmemoriales, los mandalas son símbolos de sanación espiritual, de unión, de integración, de eternidad. Se cree que desde este país llegaron al Tibet, en el siglo VII antes de Cristo, y luego se expandieron por todo Oriente, donde sirven como instrumentos de contemplación y concentración.

La cita es en el Territorio Cultural ‘La Cortada’ ubicado en Bolivar 1251 de Hurlingham, a partir de las 19 de mañana sábado 1| de junio. Esta muestra contará además con música en vivo a cargo del Dúo Ceibal que integran Marcelo Salamida y Maru Silvestrin.