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viernes 18 de octubre, 2019

El incomparable dolor de la mamá y el papá de Macarena Mendizábal: “nuestra hija está muerta en vida”

La joven de Ramos Mejía que fue embestida cuando viajaba en su coche por un conductor de la Fórmula 4 Metropolitana permanece en estado vegetativo y sin perspectivas de que su cuadro se modifique. El juicio contra Santiago Silvoso por el tremendo hecho será 23, 24 y 30 de septiembre.

Maca Mendizábal

El silencio en el estudio televisivo era absoluto. Sólo se escuchaban las palabras y la respiración de Adriana Aruj y José Luis Mendizábal, más alguna pregunta del conductor para orientar la charla. Pero había pocas consultas por hacer, porque la historia de Macarena se puede revivir a través de su mamá y papá.

La joven oriunda de Ramos Mejía tenía 21 años y cursaba el 4° año de Psicología en la Universidad Católica Argentina (UCA), entrenaba patín artístico cinco horas diarias y había sido dos veces campeona nacional, y los viernes iba a ayudar a un Hogar de chicos, en Florida. “Era un ejemplo de persona, con un proyecto de vida y una sanidad mental y corporal admirables”, rememoró su padre.

Maca Mendizábal

Pero una noche fue a bailar con amigos a la costanera y su vida cambió para siempre. Salió a las 2 de la madrugada desde la casa de su mamá, en Ramos Mejía, en su propio auto, y se encontró con su grupo de amigas. A la vuelta le dio la llave del auto a uno de sus amigos, Ramiro Sala Giménez, y se subió en el asiento del acompañante.

Cuando estaban cruzando el semáforo de Pampa y Obligado -en verde, según declararon siete testigos-, un auto impactó de lleno sobre la puerta del conductor. Quién manejaba a más de 100 kilómetros por hora era Santiago Silvoso, que tenía una licencia habilitante como corredor de la Fórmula 4 Metropolitana. Según los testigos, “venía haciendo zigzag”. El test de alcoholemia mostró que tenía 1.46 de alcohol en sangre, casi el triple de lo permitido.

“El SAME actuó muy rápido. Fue derivada al Hospital Fernández, y el médico que la recibió, al ver el cuadro, decidió operarla. Le practicaron una craneotomía, es decir, le sacaron casi medio cráneo para hacer una descompresión porque el golpe que tenía era muy grande. En ese momento la Policía se comunicó con Adriana pero no informó la gravedad del cuadro”, agregó José Luis.

De ahí en más todo fue sufrimiento. Lo que padeció su hija lleva de nombre técnico lesión axonal difusa, y es comúnmente llamado estado vegetativo: su denominación científica es estado de vigilia sin respuesta. “Lo que nos explicaron es que el impacto del choque hizo que el cerebro girara adentro del cráneo”, contó Adriana. El daño encefálico fue devastador para Macarena.

Ahora, la justicia puso fecha luego de cuatro eternos años para el juicio contra el conductor que provocó el desastre. Será los días 23, 24 y 30 de septiembre próximos, y su familia sabe que llega a esta instancia luego de una batalla en la que su principal oposición fue la burocracia y la ley vial imperante. “Uno tiene que aceptar que Maca sigue estando pero no es nuestra Macarena, la que se ve patinando en las fotos. Es totalmente distinta”, expresó su mamá, mientras que su papá afirmó: “independientemente de lo que la medicina diga, Macarena está muerta en vida”, cerró.

JAVIER, EL OTRO PROTAGONISTA EN LA VIDA DE MACARENA

Cuando Maca tenía 19 años conoció a Javier en un hogar de Florida, al que se acercó en misión solidaria. La joven de Ramos Mejía hizo los trámites correspondientes para que la dejaran llevarlo a pasear y darle contención a un chiquito que había sido separado de su mamá.

Ese niño se hizo parte de la familia por decisión de Maca. A punto tal que, el día del accidente, él estaba durmiendo en casa con Adriana. Lo levantaron de apuro con ese llamado que nunca nadie quiere recibir y lo llevaron al hospital en el que la chica estaba internada. Después tuvieron que devolverlo al hogar, y desde allí empezaron a llegar llamadas informando que el nene estaba muy triste. “Esperaba a Maca y ella no llegaba”, detalló Adriana.

Un día fueron a buscarlo y lo llevaron a verla. Le explicaron lo que había pasado y, desde su inocencia “nunca más nos soltó la mano”, narró Adriana. “Para él también fue muy duro, pero hoy viene, la cuida, pasea con ella. Ya tiene siete años”, concluyó. Javier es otra muestra de lo que Maca hizo mientras su salud se lo permitió.

Maca con Javier

3 Comentarios en El incomparable dolor de la mamá y el papá de Macarena Mendizábal: “nuestra hija está muerta en vida”

  1. Tanto amor que dio Macarena…es muy emocionante la historia con ese chiquito. Justicia para Macarena!

  2. “Santiago Silvoso, que tenía una licencia habilitante como corredor de la Fórmula 4 Metropolitana” … si es asì, que venias a mas de 100 y alcolizado ….. sos un hijo de remil pu ta

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