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jueves 14 de noviembre, 2019

Un robo frustrado en Hurlingham da lugar a conocer los kioscos inteligentes: enteráte cómo funcionan

Kiosco inteligente
“No te puedo dar nada porque no estoy ahí”, le respondió la empleada al ladrón frustrado

Un ladrón entró al kiosco ubicado sobre la Avenida General Roca al 1200, en Hurlingham y, luego de dar vueltas unos segundos, sacó el arma y pretendió intimidar a la cajera. Pero se encontró con una respuesta soñada por las víctimas de un hecho de inseguridad: “no te puedo dar nada porque no estoy ahí”.

De repente, el papelón: no tenía a quién robarle, no se podía llevar nada del lugar y la cortina de ingreso comenzó a bajar. Tenía dos opciones: o salir corriendo o quedarse allí encerrado. Optó por la primera: escapó antes que la persiana termine caer. Lo que se dice, un verdadero ridículo.

A partir de esta secuencia se conoció cómo es el funcionamiento de los denominados kioscos inteligentes, atendidos a distancia por una persona que puede controlar todos los movimientos como si estuviera ahí mismo.

Sergio Iribarren, de 41 años, es el dueño del kiosco “inteligente”. Según explicó, “trabajar a distancia fue la solución” contra los hurtos y robos que se producen diariamente en este tipo de negocios. Algunos empleados, explicó el propietario, trabajan a varias cuadras de distancia del local.

“Este buzón es común en varios negocios. El cliente puede abrir la ventanilla para colocar el dinero y, una vez depositado, el empleado opta por desbloquear la puerta de seguridad para tomar el efectivo y dejar el producto seleccionado previamente a través de la pantalla táctil”, describió. En el lugar pueden trabajar hasta cuatro empleados por día.