Sunday 5 de December, 2021

A diez años del crimen y con lo que hubiera sido su cumpleaños 22 descubrieron un mural en homenaje a Candela

“Fue una forma de homenajearla a ella que nos sigue dando fuerzas para seguir adelante”, describió a Primer Plano Online Carola Labrador, la mamá de la nena asesinada en 2011 y cuyo cadáver apareció en Hurlingham. Por el hecho ya hubo tres condenas, dos de ellas a perpetua, y está pendiente un segundo juicio.

"Fue una tarde muy gratificante, llena de amor y de luz”, expresó Carola Labrador, mamá de Candela

Un mural con el rostro de Candela Sol Rodríguez, la nena de once años que fue secuestrada, abusada y asesinada en 2011 en Hurlingham, fue descubierto ayer por la tarde en un paredón de Tres de Febrero para recordarla en su cumpleaños número 22, que se celebró el pasado 16 de noviembre.

“Fue una forma de homenajearla a ella que nos sigue dando fuerzas para seguir adelante”, contó a Primer Plano Online Carola Labrador, mamá de la víctima. “También fue una manera de encontrarme con mis compañeros de lucha y la gente que me viene acompañando desde hace años. Fue una tarde muy gratificante, llena de amor y de luz”, agregó la mujer.

El lugar en el que se descubrió la obra con el rostro de Candela es donde trabajan el papá y el hermano de la nena, y pertenece al gremio de Camioneros. Está ubicado en Gabino Ezeiza al 8.100, de la localidad de Pablo Podestá. «Te amamos y por eso siempre estas entre nosotros. Toda la familia te extraña», expresó Labrador en sus palabras ante la gente que la acompañó y que la ayudó con la suelta de 22 globos violetas que simbolizan los años que hubiera cumplido Candela.

Por el aberrante hecho, que conmovió las entrañas del poder político de la provincia de Buenos Aires, fueron condenados a prisión perpetua Hugo Bermúdez y Leonardo Jara como coautores penalmente responsables del delito de privación ilegal de la libertad coactiva seguida de muerte, además de Gabriel Gómez, considerado por la justicia como como partícipe secundario del delito de privación ilegal de la libertad coactiva.

Ese veredicto fue decidido por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Morón, a cargo de Mariela Moralejo Rivera, Raquel Renée Lafourcade y Diego Bonanno, y luego ratificado por la Sala IV de Casación Penal bonaerense, integrada por los jueces Ricardo Maidana, Ricardo Borinsky y Fernando Mancini.

Para la investigación judicial no hubo dudas: el crimen de Candela Sol Rodríguez se trató de una venganza hacia el padre de la niña. El tribunal de alzada incluso repasó toda la prueba volcada en el expediente, y reconstruyó la presencia de la víctima el 22 de agosto de 2011 aproximadamente a las 15:30 horas en la esquina de su domicilio ubicado en Villa Tesei, Hurlingham, formada por la intersección de las calles Coraceros y Bustamante, a partir de los testimonios de los vecinos del lugar que dialogaron con ella y notaron que llevaba un teléfono celular.

Juicio por el crimen de Candela
Bermúdez, Jara y Gómez: los dos primeros fueron condenados por el secuestro y posterior crimen de la nena; el restante como partícipe secundario del plan criminal

De allí la menor fue trasladada contra su voluntad, siempre en base al testimonio de testigos que declararon en el juicio y dijeron haber escuchado gritos y “un rodado exigido”. La precisión en cuanto a que se trataba de una camioneta Ford EcoSport negra, con la patente trasera cubierta, ocupada por al menos tres sujetos, que se dirigía hacia la mencionada zona del partido de San Martín, donde Candela permaneció cautiva. El posterior traslado de la menor a la vivienda sita en Kiernan N° 922 de Villa Tesei, donde a través de pericias de ADN se estableció la existencia de material genético de ella.

El fallo también reparó en el llamado de Leonardo Daniel Jara, quien cuando todo un país buscaba a Candela se comunicó (el 29 de agosto de 2011 a las 22:41) desde un teléfono público a un fijo de la familia Rodríguez-Labrador exigiendo “hacer entrega del producto de un ilícito”, llamado del que se desprende que existía una exigencia coactiva a los progenitores de la niña. Es decir, estaban extorsionando a los padres de la nena manteniéndola a la menor cautiva.

De la condena se desprende también que Hugo Elbio Bermúdez fue quien le dio muerte a Candela Sol Rodríguez en un lugar aún no determinado entre las 20:30 del 29 y las 8:30 30 de agosto de 2011 “ocluyéndole su boca y narinas, provocándole asfixia mecánica por sofocación al tiempo que abusaba sexualmente de ella”. Finalmente, un día después, el cuerpo de la menor fue abandonado a la vera de la calle Cellini a metros de colectora de la Autopista del Oeste. Además, combustionó en el domicilio de calle Cellini N° 4085 –ex 415 de Villa Tesei- evidencias que pudieran incriminarlo y comprometer a la organización de la que formaba parte.

Aún queda pendiente un segundo debate oral, en el que estarán sentados en el banquillo de los acusados un narcotraficante, un expolicía bonaerense, un informante de esa fuerza y un carpintero. El segundo juicio estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 de Morón, que tiene previsto citar a unos 50 testigos, entre ellos peritos y policías.

Al nuevo debate por el denominado Caso Candela II, llegarán acusados el narcotraficante Miguel Ángel «Mameluco» Villalba (56); el expolicía bonaerense Sergio Chazarreta (52), dueño de la camioneta negra que se utilizó para trasladar a Candela; el sindicado «informante» Héctor «El Topo» Moreyra (50); y el carpintero Néstor Altamirano (59), a quien le atribuyen haber alimentado y cuidado a la niña en cautiverio.

Seguinos en nuestra cuenta de Instagram ó unite a nuestro canal privado de Telegram

Sé el primero en comentar

Deja un comentario