Thursday 29 de October, 2020

Abrieron locales gastronómicos para recibir comensales al aire libre en Morón e Ituzaingó

Siempre con protocolos estrictos en materia sanitaria y con la decisión de clausurar si no se cumplen las pautas, ambos Municipios acordaron una vuelta paulatina a la nueva normalidad. El objetivo, además de la dispersión, es comenzar a mover de a poco la rueda del consumo.

Los locales gastronómicos reabrieron sus puertas para atender a sus clientes con mesas en veredas (foto archivo)

Lo que parecía muy lejano, de a poco se va adelantando siguiendo los tiempos de la sociedad. Si bien la pandemia sigue siendo un factor no superado hasta que aparezca la vacuna, las autoridades analizan como indispensable ir dando pasos firmes hacia lo que los expertos denominan como nueva normalidad.

Así, los locales gastronómicos de Morón e Ituzaingó comenzaron a funcionar desde ayer lentamente, con muchos cuidados y protocolos, recibiendo comensales al aire libre para comer algo o tomar un trago. Ambos distritos comparten el corredor sobre la avenida Santa Rosa, donde se concentran gran parte de los bares, cervecerías y restaurantes cuyas veredas quedaron habilitadas para ofrecer su servicio en esta nueva etapa de flexibilización.

“Estamos pensando en algún tipo de apertura que nos permita sobrellevar la difícil situación económica que ya era delicada antes de la pandemia con el país y el Municipio destruido que nos dejaron”, explicó el secretario de Gobierno de Morón, Diego Spina. El funcionario coordinó una acción conjunta con el jefe de Gabinete de Ituzaingó, Pablo Descalzo, para que la decisión sea tomada en bloque.

Desde ayer martes, un día después del Día de la Primavera (para evitar desbordes), en la mayoría de los comercios del rubro hay que pedir turno para poder asistir, ya que no se permite hacer fila afuera de los bares o restaurantes. Es decir, si no hay mesa disponible, el cliente no se puede quedar a esperar.

Además, la atención será exclusivamente en espacios abiertos como veredas, no en terrazas, y siempre haciendo respetar el distanciamiento social. “El problema es epidemiológico y eso hay que entenderlo. Pero también hay una realidad económica que no podemos desatender, con varios meses de pago de alquiler sin actividad y eso ya no se soporta”, agregó Spina.

Con estas pautas, una persona, una pareja, una familia, incluso hasta cuatro amigos se pueden juntar a tomar un café, una cerveza, a comer algo y empezar así mover la rueda del consumo, además de esparcirse un rato con el respeto por el virus, que sigue dando vueltas con fuerza por la región.

Y otro dato que es importante considerar: en caso de no ser respetados los protocolos, entonces la clausura siempre será una opción a mano de las autoridades.

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