Saturday 19 de September, 2020

Acusan a vigilador de un banco de hacerse siete transferencias con una tarjeta olvidada en un cajero

El imputado es un joven de 23 años, empleado de la empresa Prosegur, asignado a tareas de seguridad. desde la cuenta de la víctima también se hicieron una serie de compras y hasta el pago electrónico de una serie de servicios que desconocía.

El hombre aprovechaba su función como empleado de seguridad privada, y hacía que auxiliaba al cliente carente del conocimiento para manejarse en cajeros, con el objetivo de tomar datos de las tarjetas y las claves de acceso para luego hacerse del dinero a través de transferencias

Un vigilador privado que trabaja en un banco del barrio porteño de Balvanera quedó imputado del delito de estafa en una causa en la que se lo acusa de haber robado los datos de una tarjeta de débito olvidada en un cajero automático para hacerse a sus cuentas siete transferencias por un monto total de 65.000 pesos.

El imputado es un joven de 23 años, empleado de la empresa Prosegur, asignado a tareas de seguridad en la sucursal del Banco Santander ubicada sobre la avenida Callao 692, esquina Tucumán. Su domicilio en avenida Asamblea al 1500 del barrio porteño de Parque Avellaneda fue allanado el jueves pasado por efectivos de la División Fraudes Bancarios de la Policía de la Ciudad.

Como el delito que se le imputa, estafas a través de medios electrónicos, es excarcelable, el vigilador no fue detenido, pero fue notificado de la imputación en su contra. La orden judicial fue secuestrarle todos los dispositivos electrónicos desde los cuales haya podido haber hecho los fraudes que se le endilgan, por lo que los detectives de Fraudes Bancarios se llevaron de su domicilio una PC, una Tablet y dos celulares que serán peritados, y algunos papeles de la empresa de seguridad para la que trabaja.

Se trata de una investigación conjunta de la Fiscalía 30 de Marcela Sánchez y del Juzgado 5 de Manuel de Campos, ambos del fuero Criminal y Correccional, que se inició en mayo pasado cuando un abogado denunció que le habían desviado de su cuenta bancaria unos 65.000 pesos con transferencias que él no había realizado. “En dos días, 4 y 5 de mayo, le hicieron siete transferencias, seis de 10.000 pesos cada una y una séptima por 5.000”, precisó a Télam uno de los investigadores.

Otras fuentes agregaron que desde la cuenta de la víctima también se hicieron una serie de compras y hasta el pago electrónico de una serie de servicios que el abogado desconocía. El fraude electrónico rápidamente se asoció al hecho de que el abogado denunciante contó que por esos días había ido al Banco Santander de la avenida Callao y Tucumán, donde olvidó su tarjeta de débito en la boquilla de uno de los cajeros.

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