Sunday 28 de November, 2021

Advierten sobre los peligros del consumo de marihuana durante el embarazo y la lactancia

Es un enfático mensaje emitido por la Sociedad Argentina de Pediatría. Profesionales aseguran que la sustancia puede influir en el tamaño cerebral en la primera infancia, alteraciones de la conciencia y deterioro en el proceso de succión y de la tonicidad muscular.

El cannabis es la cuarta sustancia más consumida entre mujeres adolescentes y en edad fértil

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitieron un informe denominado ‘Cero Marihuana durante el embarazo y la lactancia’, alertando que el consumo de cannabis en Argentina ha aumentado en la última década, siendo la cuarta sustancia más consumida en adolescencia y edad fértil. Diferentes estudios aportan evidencia acerca de los efectos adversos en el embarazo y en el lactante, que se observan con manifestaciones en la infancia y la adolescencia.

“Una de las causas que explican este podría ser que se confunde el uso de cannabis con fines medicinales con el uso recreacional, siendo dos productos totalmente distintos en composición y seguridad”, manifestó Silvia Cabrerizo, médica pediatra y toxicóloga e integrante del Grupo de Trabajo de Adicciones de la Sociedad Argentina de Pediatría.

Si bien el consumo de cannabis se da mayoritariamente en forma inhalatoria (fumando cigarrillos de marihuana, pipas y vapeadores, entre otros), también se está observando un aumento del mismo por vía oral, en forma de alimentos, como galletas, tortas y u otras preparaciones con cannabis, o mediante la ingesta directa de aceites de cannabis que la gente busca con fines medicinales. Mientras que una tercera vía de ingreso es a través de la absorción cutánea cuando se utilizan preparados de uso tópico.

“Los aceites artesanales tienen un riesgo adicional: además de desconocer la composición, no poseen control de calidad, es decir que no se sabe a ciencia cierta la concentración de cannabinoides o si están contaminados con plaguicidas, metales o restos de otras sustancias inherentes al proceso de producción”, agregó la profesional.

Uno de los mitos más frecuentes sobre la marihuana es que por ser una planta ‘la madre tierra no va a dañar a nadie’. “Lo cierto es que las plantas tienen principios activos que producen efectos en el organismo y salir de la tierra no asegura que no genere daños. De más está decir que la cicuta y el ricino salieron de la tierra y generaron no pocas intoxicaciones”, sostuvo Marta Eugenia Braschi, médica pediatra, hebiatra y toxicóloga del Grupo de Trabajo en Adicciones de la SAP.

“Otro mito muy frecuente -según Braschi- es que el consumo de cannabis no le puede hacer mal a nadie: lo cierto es que en las guardias están llegando personas con diferentes grados de intoxicación, incluyendo el síndrome de hiperemesis cannábica, que se caracteriza por vómitos repetidos e intensos que suelen requerir internación y tratamiento, condición que se presenta en consumidores crónicos de marihuana”, detalló.

Otras manifestaciones generadas por el consumo en el embarazo y la lactancia indican variaciones en el tamaño cerebral en la primera infancia, alteraciones de la conciencia y deterioro en el proceso de succión y de la tonicidad muscular. Incluso por el consumo de cannabis en el primer mes post parto se detectaron alteraciones del desarrollo motor al año de vida. Todas estas consecuencias se explicarían por la disrupción del sistema endocannabinoide en las etapas tempranas del neurodesarrollo. Incluso a nivel inmunológico se observa mayor susceptibilidad a infecciones en la vida adulta.

En el consultorio, tanto de médicos clínicos como de especialistas en obstetricia y desde ya en pediatría, debería estar incluido en la entrevista un espacio para informar sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias, con material bibliográfico respaldado con evidencia científica. «Ningún padre piensa dañar a su hijo desde la concepción, lo que necesita es información confiable para tomar buenas decisiones”, reflexionó Braschi.

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría, a partir de toda esta evidencia disponible, consideran imperioso no banalizar el consumo de cannabis durante el embarazo y la lactancia y trabajar en la prevención de estas conductas que tanto afectan la salud futura del niño.

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