Monday 6 de February, 2023

Las imperdibles anécdotas de Adrián Oddos, el locutor militante de Ituzaingó

Desde “colarse” en un acto en el Mercado Central y ser echado por el mismo personal de seguridad que luego le abrió el paso cuando reingresó del brazo del entonces candidato a gobernador a hacer desmayar a una novia por una frase desafortunada en un casamiento. En cualquier circunstancia, su voz es una marca inconfundible en la región.

Adrián Oddos y su gran amigo el micrófono, ese que acaricia con su voz cada vez que lo tiene enfrente

Adrián Oddos es portador de una voz inconfundible. Hace 22 años que se recibió de locutor y no oculta su pasión militante vinculada al peronismo. Decidió desarrollar su carrera profesional locutando en actos políticos porque, asegura, “nunca me fueron redituables los medios de comunicación”.

Hoy cumple 55 años y cuenta con una infinita cantidad de anécdotas de todo tipo en su memoria. Por caso, que a lo largo de su trayectoria presentó en eventos masivos a cuatro presidentes de la nación (Carlos Ruckauff cuando Carlos Menen estuvo de licencia, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y a Alberto Fernández); a tres gobernadores (Felipe Solá, Daniel Scioli y Axel Kicillof); y ya perdió la cuenta de la cantidad de diputados, senadores e intendentes a los que ilustró con sus frases.

“Siempre me tomo la licencia de hacer los actos institucionales como un hecho de militancia”, le cuenta Oddos a Primer Plano Online en una distendida charla telefónica. “¿Estudiás la escena?”, indaga el cronista de este medio. “No, porque soy un militante de base, un peronista de barrio. Quizá leo alguna cosa para destacar al personaje al que debo presentar, pero baso mi trabajo en las 20 verdades del peronismo ortodoxo”, responde.

“Soy muy feliz con lo que hago”, afirma Adrián Oddos, el locutor militante de Ituzaingó

El domingo pasado vivió uno de los momentos más impactantes que su profesión le regaló, cuando micrófono en mano le puso animación a los festejos tras la consagración de la Selección Argentina en Qatar en pleno centro de Ituzaingó. “Soy muy feliz con lo que hago”, afirma, mientras revela que la familia no sigue sus pasos: su hija mayor es abogada; la del medio es diseñadora de alta costura y está viviendo hace tres años en Tenerife, España; y la menor es bailarina, aunque no ejerce como tal.

E ingresa en el anecdotario de un tipo que se define como “atrevido”, que le gusta jugar al límite para que sea simplemente una voz que le pone datos a un acto público, ya sea político o un evento social. Y se remonta a los tiempos en que Daniel Scioli fue candidato a gobernador bonaerense en 2007 en fórmula con Alberto Balestrini, por aquellos años presidente de la Cámara de Diputados de la Nación luego de gobernar ni más ni menos que el Municipio de La Matanza.

Esa actividad, que tanto tiene en la retina, fue en el Mercado Central. Pero la rememora con un detalla: unas semanas antes había sido contratado por la gente de Julio Rubén Ledesma, que peleaba por la conducción matancera con el aparato de Balestrini. “Me acuerdo que dije algo así como como que no queríamos en La Matanza otra Catamarca, que no quemen las urnas. Y los muchachos de Ledesma casi prenden fuego la Municipalidad. Me sacaron, me pagaron y me pidieron que me vaya”, memoriza.

Después llegó el acto de cierre de campaña pero no estaba acreditado, porque él mismo se propuso ser el locutor y contó con la colaboración de dirigentes de la política de su distrito, entre los que señala al actual concejal Marcelo Nadal. “Fui a esa jornada y me sacó la gente de seguridad porque no estaba en la lista. Pero de caradura me acerqué a Scioli y le dije ‘vengo de parte de Descalzo a locutar el acto’. Me agarró del brazo, me puso al lado suyo y entré con él y con Cristina Kirchner: el de seguridad no sabía cómo pedirme disculpas”, evoca.

Pero no todo es color de rosa y también tiene de las otras, de esas que es mejor olvidar. Por caso, un casamiento en una lujosa quinta de Esteban Echeverría, donde estuvo el recordado padre Luis Farinello brindando la ceremonia. “Al final les pido a los novios que se pongan en el centro, hacemos una ronda y agradezco al equipo, a quienes estuvieron allí y a quienes seguramente desde alguna estrella nos estén mirando”, se acuerda. Para qué habrá pronunciado esas palabras…

Adrián y una gratitud al cielo tras el título de la Selección Argentina en Qatar, en medio de los festejos en Ituzaingó

“La novia se desmayó. El novio se arrodilló, se arrancó la camisa al grito de ‘Antonio’. Me di vuelta y desaparecí de la escena. Se me acerca un familiar del novio y me dice: ‘las estrellitas no existen, pelotudo. Eso dejalo para Telefe, en donde te cuentan que mataron a un abuelo en una salidera bancaria y te ponen la publicidad de Puertas Pentágono’. Yo no sabía que se le había muerto el abuelo hacía una semana. Desde entonces pregunto todo en cada evento social en el que me contratan”, se sincera.

El locutor militante también aclara que nunca le pagaron políticamente por lo que hace y que lo que percibe son honorarios por su desempeño profesional. Es decir, nunca le ofrecieron integrar alguna lista de postulantes a nada. Y se guarda otra anécdota para el cierre de la charla, que describe también la profesión que lleva adelante: un día fue contratado por gente vinculada al entonces vicepresidente Julio Cobos después de votar en contra del gobierno de Cristina Kirchner la Resolución 125 con su aún recordado no positivo como desempate.

“Lo presenté como el hombre que dijo basta y se puso de pie frente al autoritarismo, mientras de fondo sonaba la marcha ‘Adelante radicales’, el himno de la centenaria fuerza. Mi mujer me llamó por teléfono y me dijo ‘que no te enfoquen las cámaras, hdp’. Me pagaron y me fui”, concluye, a la espera de su próximo desafío profesional, con la voz como protagonista.