Saturday 2 de July, 2022

Otro caso aberrante: la muerte de un bebé en el Sanatorio San Justo, de Camioneros, y una familia que clama por justicia

Jorge y Mariela esperaban a Brian, su segundo hijo. La mujer transitaba un embarazo de 41 semanas y le indujeron el parto, pero algo salió mal en la clínica y la vida de ese chiquito se apagó antes de nacer. Detalles estremecedores.

Sanatorio San Justo
Jorge y Mariela, denunciantes de un caso aberrante ocurrido en la clínica privada del gremio Camioneros

Jorge Quiroga y Mariela Rivero esperaban con ansias, como cualquier otra pareja, la llegada de Brian. Era el segundo hijo del matrimonio, que llegaba para completar una familia también integrada por una nena que actualmente tiene 9 años. Pero ese momento que debía ser inolvidable por la felicidad pasó a ser imposible de borrar, pero por lo trágico. El bebé murió, la madre estuvo cerca y el equipo médico que atendió el parto está imputado en una investigación judicial que ya lleva un año y todavía no arrojó resultados concretos.

Todo ocurrió en el Sanatorio San Justo, del gremio Camioneros. Allí llegaron Jorge y Mariela el 7 de julio del año 2017. La mujer transitaba la semana 41 de un embarazo que fue perfecto y que no tenía señales de complicaciones. Se fueron a internar al mediodía para esperar la llegaba del niño, pero en la administración les dijeron que completen el monitoreo previsto para ese día. Lo hicieron, a pocos metros del lugar. Y volvieron, con la satisfacción de que la obstetra que realizó el estudio les aseguró que el bebé estaba en perfecto estado, listo para venir al mundo.

Sanatorio San Justo
Mariela con su panza de 41 semanas el día de la internación

Volvieron del monitoreo y se internaron en el quinto piso del nosocomio. Ni bien se acostó, a Mariela le dieron la pastilla dilatadora para intentar que el bebé nazca por medios naturales, como estaba previsto. Cerca de las 20 de ese viernes comenzaron a vivir la pesadilla. Lo primero que sucedió fue que una obstetra se presentó en la habitación a realizar otro monitoreo. Ahí papá y mamá notaron un cierto maltrato, porque la médica apretaba demasiado con el aparato en la panza de la parturienta. Incluso registraron que la profesional hablaba por celular mientras estaba atendiendo. Se retiró sin decir más que estaba “todo bien”.

A las 2 de la madrugada, Mariela comenzó con un sangrado en la cama. Su marido llamó de urgencia a las enfermeras y las asistentes la mandaron a higienizar. Según expresó la mujer, en el baño perdió líquido amniótico. Al informarlo, las trabajadoras de la clínica le dijeron que iban a llamar de urgencia a la obstetra, que llegó una hora más tarde, cerca de las 3. Según le dijo Jorge a Primer Plano Online, la médica le preguntó si iba a presenciar el parto, porque se tenía que dirigir al cuarto piso, donde estaba el quirófano. A todo esto, el ascensor no funcionaba, y se demoró mucho tiempo. A todo esto, Mariela seguía desvaneciéndose por la pérdida continúa de sangre.

LEÉ TAMBIÉN UN CASO SIMILAR EN EL HOSPITAL DE MORÓN: 

http://www.primerplanoonline.com.ar/index.php/2018/06/02/exclusivo-estremecedor-relato-una-pareja-cuya-beba-murio-al-nacer-hospital-moron-termino-despido-la-directora/

“Llegamos a la sala de parto. En la primera contracción la veía pujar a mi esposa pero el bebé no asomaba la cabeza, según decía la obstetra. Después del cuarto intento se empezaron a preocupar y a hablar entre ellas las médicas. Me mandaron a cambiar porque había que hacer cesárea de urgencia, pero no había anestesista. Y me hicieron esperar como una hora ahí afuera, sin dejarme entrar. En un momento miro para el costado y la veo pasar a la obstetra, de apellido González, con mi bebé muerto en brazos. Se hizo la distraída, se fue y no la vi más”. Así de crudo es el relato de los hechos que ese padre destrozado realizó al cronista de éste medio, que lo entrevistó durante un largo rato para conocer los pormenores de la trágica historia.

Según le informaron, al bebé lo intentaron reanimar durante 27 minutos, pero él está convencido que eso “es mentira”. “Vino mi suegro, fuimos a la habitación y él le preguntó qué había pasado. La médica explicó que la mamá no había colaborado, y la otra obstetra se justificó en el hecho de que los estudios previos eran erróneos”. Algo así como que, si fuera poco el drama, ahora la culpa de la muerte del bebé la tenía su propia madre por no pujar para que nazca. Macabro por donde se mire el argumento. Cuando a Mariela la fueron a revisar al otro día, la médica que le realizó la cesárea, Yorladis Martínez, le dijo que al bebé lo sacó muerto de su vientre. Pese a las contradicciones de la clínica, Brian permaneció, por alocado que parezca, 12 días en neonatología con respirador estando muerto. Primer Plano Online tiene fotos de ese momento aportadas por la familia, pero no serán publicadas.

LOS DIRECTORES DEL SANATORIO Y UN INTENTO DE EXPLICACIÓN SOBRE LO OCURRIDO

Luego llegaron otras complicaciones. Por caso, Mariela estaba anémica y en el sanatorio pretendían darle el alta. Eso fue casi una semana después de la traumática situación, cuando el jueves 12 de julio se presentaron los directores de la clínica para pedirle que se retiren porque necesitaban la cama. Su marido pidió hablar con los encargados del centro de salud, se negó a retirarse y pidió que le dieran una respuesta de lo ocurrido. Ahí le dijeron que estaban investigando lo que había pasado. A la tarde llamó a Jorge la mujer de Hugo Moyano, Liliana Zulet, y dio la orden de que la mujer siga internada. Al otro día, le tuvieron que realizar de urgencia una transfusión de sangre. Y hubo un dato que al matrimonio le llamó la atención: cambiaron todo lo que estaba en el cuarto piso al quinto, y viceversa. Nunca entendieron por qué hicieron eso aunque les resultó, cuando menos, sospechoso.

El papá de Brian realizó la denuncia de lo sucedido en la Comisaría 1º de San Justo. El caso recayó en la Fiscalía Nº 8 de La Matanza, a cargo de la fiscal Alejandra Nuñez, que le tomó declaración a Jorge y mandó a secuestrar la historia clínica en una causa por averiguación de causales de muerte. Esa causa tiene 9 imputados, pero la familia pide que avance con otros profesionales que también tuvieron responsabilidad en la trágica muerte.

Los investigados son:

-Empresa IARAI S.A, propietaria de la clínica

-Obra Social OSCHOCA

-Humberto Guarnieri, director del Sanatorio San Justo

-Marina González, obstetra (la que hizo el monitoreo y le provocó dolor)

-Indira Quinteros Yarlé (obstetra de sala de parto)

-Claudio Altamirano (médico clínico)

-Víctor Quiroga (médico clínico)

-Romina Vanesa Aguirre (obstetra que recibió en la internación y colocó la pastilla dilatadora)

-Natalia Alejandra Galván (la obstetra que hizo el monitoreo antes de la internación).

“Nunca nadie se volvió a comunicar con nosotros y el abogado del gremio nos dijo que no sabían nada del caso. Nosotros hacemos responsables a Liliana Zulet, al director de Oschoca y a los médicos de neonatología por el encubrimiento de la muerte de nuestro hijo”, cerró Jorge.

Sanatorio San Justo
Justicia por Brian, la consigna que enarbolan familiares y amigos del matrimonio de Mariela y Jorge

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