Friday 1 de July, 2022

Caso Quimey Espejo: los secretos de la condena al atacante y la tragedia de un joven en estado vegetativo irreversible

El programa periodístico Primer Plano Recargado entrevistó al fiscal Antonio Ferreras, a la jueza Raquel Lafourcade y a la familia del joven que recibió un balazo en la cabeza que lo dejó postrado para siempre. Una frase sintetiza la gravedad de los hechos que fueron juzgados: “la tibieza es para los abrazos”, resumió la magistrada que intervino.

Caso Quimey Espejo
La familia siguió el juicio y la sentencia del tribunal con la convicción de hacer justicia por Quimey

Con cobertura exclusiva del momento de la sentencia y un seguimiento en detalle del juicio, Primer Plano Online dio a conocer ayer la condena a 20 años de prisión en contra de Ángel Gabriel Recalde, a quien el Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº 3 de Morón encontró culpable del delito de homicidio simple con dolo eventual cometido con el uso de arma de fuego en grado de tentativa y portación Ilegal de arma de fuego de guerra, en concurso real entre sí.

EL VIDEO DEL ATAQUE

La víctima del sanguinario ataque, perpetrado contra un grupo de entre 40 y 60 jóvenes que salían e bailar del boliche Spring Breack, en Hurlingham, fue Quimey Diego Patricio Espejo, un joven que actualmente tiene 18 años pero que en el momento de la balacera tenía 16. De milagro aquella noche de furia hubo solamente un herido de gravedad, porque la justicia determinó que Recalde disparó al menos 4 veces, dos se presumen que fueron al aire y otras dos contra la muchedumbre que se alejaba del local de esparcimiento.

EL MOMENTO DE LA SENTENCIA

Los jueces Diego Bonanno, Raquel Lafourcade y Mariela Moralejo Rivera coincidieron con el pedido realizado por el fiscal de juicio, Antonio Ferreras, quien consideró que las evidencias recopiladas en la investigación fueron contundentes para condenar a Recalde. El agravante del ataque es que las lesiones en la víctima son permanentes. Al día de hoy, Quimey está cuadripléjico, perdió la visión, se alimenta por un botón gástrico y usa pañales: todo porque le quedó apenas un cuarto de cerebro en funcionamiento, y tiene el cráneo hundido. Su estado vegetativo es irreversible, y lo que la justicia consideró es que los efectos del delito no cesan nunca más.

El programa periodístico Primer Plano Recargado convocó al fiscal, una de las magistradas que dictó el fallo y a la familia del muchacho para conocer las distintas miradas sobre un caso que estremeció a la opinión pública.

LA VOZ DEL FISCAL

El fiscal del juicio consideró que la aplicada en contra del atacante de Quimey Espejo es “una pena elevada”. “El homicidio en sí, una vez consumado, tiene entre 8 y 25 años de prisión. Estamos hablando de una pena de 20 años para un homicidio tentado”, graficó el representante del Ministerio Público.

“Entre los agravantes tuvimos en consideración la extensión del daño causado. Estamos hablando de un antes y un después para un chico que hacía una vida normal, una noche sale a bailar y, sin tener nada que ver ni haber intervenido en ninguna gresca ni adentro ni afuera del boliche, y a este señor (Recalde) se le ocurre ir a un auto a buscar un arma y empezar a disparar”, describió.

JUEZA LAFOURCADE: “LA TIBIEZA ES PARA LOS ABRAZOS”

Una de las juezas del Tribunal Oral Criminal Nº 3 que intervino en el juzgamiento del caso, Raquel Lafourcade, explicó vía telefónica los alcances del fallo. Una frase sintetiza el espíritu del criterio con el cual los magistrados analizaron los hechos: “la tibieza es para los abrazos, no para las penas”.

La sentencia, contundente y ejemplar si se considera el desprecio por la vida ajena que tuvo Recalde al momento de disparar, tuvo en consideración que en la violenta situación hubo dolo por parte del condenado. La jueza fundamentó su fallo con un léxico llano, cuyo objetivo fue que cualquier ciudadano que no sea experto en leyes pueda entenderlo.

“Supongamos que estoy en un balcón, tiro una maceta desde un tercer piso y lastimo o mato a alguien. Eso se puede tratar de un homicidio o tentativa de homicidio imprudente o negligente, según el caso. En otro contexto, si yo tiro una maceta y sé que abajo hay una reunión de consorcio donde hay 15 ó 20 personas, sé que algo va a suceder y no me importa, sigo con la ejecución del hecho. Eso es lo que hizo Recalde”.

LA TÍA Y LA ABUELA, RESPONSABLES DEL CUIDADO DE QUIMEY

Liliana Quiroga es la abuela de Quimey y prácticamente la responsable de su crianza. Es que la mamá del joven lo abandonó al nacer y su papá está preso desde hace 15 años. Yanina es la tía del adolescente y, entre ambas, se pusieron al frente de cuidarlo tras la herida que sufrió y que lo dejó en el estado irreversible en el que se encuentra.

En diálogo con el programa Primer Plano Recargado, ambas contaron cómo fue el momento en el que se enteraron del ataque que sufrió y cuál es la situación del muchacho en la actualidad. Y revelaron una insólita anécdota de lo que fue el juicio, en donde el abogado defensor de Recalde pidió una pericia para constatar las heridas en el chico. El letrado incluso aseguró que Quimey estaba en buenas condiciones de salud porque “hasta maneja redes sociales”.

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