Thursday 20 de January, 2022

Cayó pervertido que violó y embarazó a su hermana de once años en Merlo: la víctima busca un lugar donde vivir

La aterradora historia se descubrió a partir de que la menor fue a vacunar a su beba, nacida fruto del abuso que padeció. El sujeto permaneció tres años prófugo de la justicia hasta que un equipo especial de la Policía bonaerense lo capturó en una obra en construcción en la que se fue a trabajar.

Luis G.P. fue detenido en una empresa de construcción en Tigre, a donde estaba a prueba: le esperan varios años en prisión

La historia que publica a continuación Primer Plano Online resume gran parte del cóctel que se combina para que los abusos intrafamiliares terminen siendo un verdadero flagelo en el conurbano bonaerense. Pero hay algo que la distingue de todo: el instinto maternal de una adolescente, que no se separa de su hija en ningún momento y que logró advertir a la justicia de lo que le pasó justamente por ese amor de nena-mamá: las múltiples violaciones que padeció se descubrieron a partir de que fue a vacunar a su beba a una unidad sanitaria en Merlo.

Por supuesto que este medio utilizará nombre de fantasía para llamar a la víctima y no publicará completo el nombre del pervertido que abusó sexualmente de ella en su casa de Pontevedra, que fue detenido ayer tres permanecer durante más de tres años prófugo de la justicia. Una división del Departamento de Casos Especiales de la Policía bonaerense, a cargo del comisario Flavio Andrés Marino, lo arrestó en una empresa de construcción de Tigre, a donde se encontraba a prueba. Y ya empieza a pagar por las aberraciones que cometió.

F. pudo hablar y develar lo que le pasó gracias a la interacción que consiguió con una enfermera, que además de ser un pilar fundamental del sistema sanitario también lo es desde el aspecto social y humano. La trabajadora de salud atendió a una adolescente que se presentó a darle las respectivas vacunas a una beba de cinco meses que llevó en sus brazos. “La vamos a vacunar, obvio, pero quiero saber dónde está la mamá”, indagó la responsable de la atención. “Soy yo”, respondió la jovencita. Así comenzó el recorrido judicial de la víctima.

La enfermera hizo saber del caso a una trabajadora social de Merlo, que entrevistó a la chica y articuló el abordaje con la psicóloga de la salita, además de realizar la denuncia de rigor. Allí, en diferentes instancias, F. contó lo que había padecido: por lo menos en dos ocasiones, cuando tenía once años y aproximadamente en julio de 2017, había sido violada por su hermano por parte de madre, Luis G.P., quien se aprovechó que quedaba a su cuidado cuando la madre de ambos no estaba. El sujeto la atacó sexualmente y, producto de esas vejaciones, la menor quedó embarazada y dio a luz el 28 de marzo de 2018.

En ese recorrido judicial la víctima siguió viviendo en la casa familiar en donde padeció los abusos. Y recibió permanentes reproches de parte de sus allegados directos, quienes se negaban que su hermano le haya hecho eso y hasta incluso acusaron a la nena “de haberlo provocado”. Así se desprende de las exposiciones que la víctima realizó en diversas declaraciones. Incluso se profundizó cuando comenzó, derivada, un tratamiento terapéutico con la licenciada Victoria Martí (MP 98353 y MN 68214), psicóloga del sistema sanitario de Merlo.

“Ella llegó, siempre con su beba, por una derivación. Yo la veía muy abatida, como que no quería hablar. Entonces, luego de algunas sesiones, le recomendé que no vuelva, porque evidentemente ese no era su tiempo para charlar conmigo. Y le dije que cuando me necesite me busque que iba a estar a su disposición. Nueve meses después se contactó y empezamos un vínculo que nos dura hasta hoy”, contó Martí a Primer Plano Online.

En esas sesiones, la joven habló del “innombrable”, como define a su abusador, y también reveló el “maltrato” y el “abandono” que padeció de parte de su familia. “Le pedían que se haga cargo de la beba cuando no tenía ni para comer, mucho menos para pañales. Vivía completamente abandonada y así es que se pudo ir de la casa, siempre con su hija, para estar institucionalizada”, completó Martí.

Por un lado estaba la situación de madre niña e hija, que jamás se separaron. Por el otro, la causa judicial, que tenía al pervertido evadiendo la acción penal. La fiscal del caso, Paula Hondeville, de la Fiscalía Nº 10 de Morón, ya había recibido el aval del juez de Garantías Nº 3 de ese Departamento Judicial, Ricardo Fraga, para pedir la detención del acusado, pero no obtuvo resultados. Por eso se contactó con el nuevo responsable de Casos Especiales y le pidió avanzar con la investigación para dar con el sujeto, que tenía pedido de captura desde mediados de 2018.

Luis G.P. “había solicitado trabajo y estaba a prueba en una empresa de construcción de Tigre. Policías encubiertos, vestidos de operarios, se presentaron en el lugar tratando también de acceder a un empleo y encontraron al prófugo. Se habló con los titulares de la compañía, que autorizaron el procedimiento de urgencia, y un equipo de agentes identificados como tal lo detuvo. El sujeto no opuso resistencia”, precisó a Primer Plano Online una fuente policial consultada para la elaboración de este artículo.

Mientras el acusado enfrenta cargos por abuso sexual con acceso carnal agravado por haber sido cometido contra una menor de trece años aprovechando su situación de convivencia preexistente en concurso con el delito de corrupción de menores agravada y le esperan varios años en prisión, F. intenta rehacer su vida, siempre con su pequeña hija, a la que define como “la luz de mis ojos”.

Lo que pretende es encontrar una familia de tránsito que pueda recibirlas a ambas para no volver a una institución de régimen cerrado y tampoco a su casa de origen. “Ahora está con una familia en General Rodríguez en donde se encuentra feliz. Hace unos días la fui a buscar y vino corriendo a abrirme la puerta con una sonrisa, y me di cuenta que jamás la había visto sonreír. Ella y su hijita necesitan un lugar que les brinde amor y la contención lógica, que sabemos es difícil conseguir, pero también creemos en que hay mucha gente dispuesta a brindarse”, reflexionó Martí, quien se convirtió en la referente afectiva de F.

La causa tramita en el Juzgado de Familia Nº 8 de Morón, a donde se puede comunicar cualquier persona que esté en condiciones de abrir su casa para convertirla en un hogar para una mamá adolescente y la nena de tres años.

Seguinos en nuestra cuenta de Instagram ó unite a nuestro canal privado de Telegram