Tuesday 7 de February, 2023

Comenzó el juicio al pizzero asesino de Ituzaingó: mató a su empleado porque no quería pagarle el sueldo

Jorge Zágari fue buscado de manera desesperada por varios días hasta que lo encontraron enterrado en el comercio donde trabajaba. No está en duda la autoría del crimen tras la confesión hecha por el imputado Ernesto Luis Mieres, ni la colaboración que recibió del hijo de su pareja, Martín Silva Albornoz. Detalles de la primera audiencia.

Ernesto Luis Mieres, el pizzero que asesinó a su empleado tras una discusión en Ituzaingó

Comenzó en los Tribunales de Morón el juicio por el crimen de Jorge Zágari, asesinado a manos de su empleador Ernesto Luis Mieres con quien tenía discusiones habitualmente ante la negativa del dueño de la pizzería ubicada en la calle Pérez Quintana al 3700 de Ituzaingó. Como ya es costumbre, Primer Plano Online es el único medio que sigue las alternativas del debate.

Como informó este medio en varios artículos, el hecho ocurrió el miércoles 9 de diciembre de 2020, cuando se empezaban a levantar algunas de las restricciones por la cuarentena a raíz de la pandemia de Covid-19 y la víctima se presentó en el comercio a cobrar su salario. El hombre no estaba trabajando por estar incluido en el sector exceptuado de actividades presenciales por patologías previas y luego de una fuerte discusión, el dueño del local gastronómico lo mató a fierrazos para luego hacer desaparecer su auto y enterrar sus restos en la vivienda ubicada atrás del negocio.

Jorge Zágari era un apasionado de la pesca y esa fue la explicación que el asesino le dio a su familia sobre su desaparición

La familia de Zágari denunció su desaparición y ahí se descubrió el macabro episodio, que ahora se ventila ante el Tribunal Oral Criminal Nº 5 integrado por la jueza Julia de la Llana y sus pares Marcos Lisa y Gabriel Sotelo. Además de Mieres, que enfrenta cargos por homicidio doblemente agravado por haberse cometido por codicia y con alevosía y que tiene una pena en expectativa de perpetua, está sentado en el banquillo de los acusados el hijo de su pareja, Martín Silva Albornoz, imputado por el delito de encubrimiento agravado, con una condena en perspectiva de uno a seis años de cárcel. Ambos llegaron detenidos al juicio.

EL INICIO DEL DEBATE

Como suele ocurrir, lo primero que se hizo fue leer los hechos y el encuadre jurídico del caso. Luego de esa lectura, Anabella Zappia y Martín Meyer, en este caso abogados que representan a la familia Zágari, solicitaron al tribunal la reconstrucción material del crimen, solicitud que fue denegada. Fue allí que Albornoz pidió declarar en primer lugar, cosa que se le autorizó: reconoció su participación posterior al asesinato para hacer desaparecer el auto de Zágari, prenderlo fuego y también aseguró estar “arrepentido” de su accionar.

El abogado Martín Meyer exhibiendo la barreta de hierro utilizada por Mieres para matar a su empleado

Le siguió el turno de Nélida, hermana de Jorge, quien reveló que el día del crimen fue Mieres quien llamó a la víctima para que pase a cobrar. “Esa fue la última vez que lo vi”, recordó al tiempo que señaló que su hermano era el sostén de sus padres. Luego detalló lo que fue la búsqueda de varios días, en donde incluso hablaron por teléfono con Mieres, quien “nos reconoció que estuvo ahí, que hablaron un rato y que luego Jorge se había ido a pescar”, rememoró sobre esa charla. Por esas horas el hombre estaba planificando cómo hacer desaparecer el cadáver.

Posteriormente expuso su testimonio Karina Ragaglia, médica forense de la Policía bonaerense, quien estuvo en el lugar del hallazgo del cuerpo. La profesional narró que en la autopsia pudo establecer que el cuerpo de Zágari presentaba una herida cortó punzante en la zona abdominal izquierda, provocada por un elemento con punta y filo. La profundidad de la herida fue de 6 centímetros.

El cuerpo de Jorge Zágari estaba enterrado en una fosa del comercio gastronómico en el que trabajaba

“Es muy probable que no se hubiese muerto por ese corte”, manifestó la perito. Y agregó: “esa lesión estaba formada por dos momentos”. La médica también aseveró que al trabajador “lo enterraron muerto”, e indicó que tenía en su cuello, al momento de ser sacado de la fosa, un lazo tipo correa de persiana.

POLICÍAS Y VECINOS

Cristian Moreno, efectivo policial en ese momento perteneciente al Comando de Patrullas de Ituzaingó, no aportó demasiado con su relato pero sí dejó un dato: recordó que al ingresar al domicilio de Mieres, pese a estar al aire libre era muy intenso el olor a “carne podrida”. Así lo definió.

Agustín Gorrini, vecino del pizzero asesino, ingresó como a la vivienda ubicada detrás del comercio de la Pérez Quintana convocado por los investigadores policiales en carácter de testigo. Señaló ante el tribunal que conocía a Jorge porque hacía bastante que trabajaba allí y recordaba las charlas de fútbol que solían compartir, unido detrás de la pasión por River. Los abogados de la familia Zágari le pidieron al joven que visualice los elementos incautados en el lugar del hecho y reconoció una barreta.

Martín Silva Albornoz, el otro acusado en el juicio pero por encubrimiento agravado, aseguró estar “arrepentido” de su accionar

También declaró Sergio Gorrini, padre de Agustín, quien también conocía a la víctima. Ese testigo aportó un dato importante para el juicio: dijo haber escuchado una voz masculina, que no reconoció como la de Jorge, expresando “¿por qué me haces esto, Luis?”. Más tarde escucho ruidos, cómo cuando una persona está paleando la tierra. Todo indica que fue el momento en que estaba enterrando el cuerpo. Otro vecino de la pizzería llamado Fausto también reveló haber escuchado un grito con la frase “¿qué te hice yo, Luis?” y también dos golpes secos y un hierro caer al suelo.

Con todo lo expuesto y la confesión de Mieres en la instrucción del caso, no está en discusión el hecho ni la autoría, pero sí las figuras de alevosía y codicia. Es por lo que va la abogada defensora de Mieres, que pretende que su cliente sea condenado por homicidio simple.

El Tribunal Oral Criminal Nº 5 de Morón, integrado por Gabriel Sotelo, Julia de la Llana y Marcos Lisa