Wednesday 7 de December, 2022

Una cooperativa de mujeres abre Todo o Nada, un bar de 120 metros cuadrados en Catán Shopping

El emprendimiento fue creado por cuatro chicas que se quedaron sin trabajo ni indemnización y se reinventaron en pandemia. “Comenzamos vendiendo licuados y comprábamos harina y manteca y hacíamos budines, muffins y bizcochuelos. Y ahora vamos por la segunda inauguración”, cuenta una de sus promotoras.

Las cuatro chicas que, desde el desempleo, se propusieron reinventarse, y vaya si lo lograron

Tres jóvenes mujeres oriundas de La Matanza y la restante de Merlo que trabajaban en un bar y se quedaron sin trabajo en plena pandemia decidieron reinventarse y están a horas de inaugurar formalmente un emprendimiento que promete ser punto de encuentro para gente de todas las edades.

Las protagonistas de esta historia de superación y resiliencia son Débora Ceballos (28), de González Catán; Nadia Galarza (26), de Pontevedra; Karen Horodeski (25), de Gregorio de Laferrere; y Wanda Chávez (24), de Isidro Casanova. Las chicas se conocieron en Mix Café, un local que cerró en marzo del 2020 y no volvió a abrir.

Como su jefe no les podía pagar la indemnización, las cuatro firmaron su renuncia a cambio del mobiliario y se animaron a reabrir con el nombre ‘Todo o Nada’ y crearon una cooperativa de mujeres. En pandemia, se animaron con mucho miedo a quedarse con el local de 30 metros cuadrados y están próximas a abrir un nuevo comercio, para el cual cuadruplicaron los metros y lo llevaron a 120 metros cuadrados en total.

“A fin de octubre del 2020, nos enteramos que no nos iban a pagar la indemnización. Nos arriesgamos y lo reabrimos. Le pusimos ‘Todo o Nada’, porque cuando firmamos con todas las dudas, Karen dijo es todo o nada y quedó. El dueño de Catán Shopping nos ayudó mucho, nos impulsó a crear la cooperativa, no nos cobró por más de seis meses hasta que pudimos pagar. Fue el primero que confió en nosotras”, cuenta Débora a modo de síntesis sobre el camino recorrido.

Nada fue fácil, por cierto. “No teníamos ni cafetera y como no contábamos con monotributo no nos querían alquilar. No teníamos proveedores. Comenzamos vendiendo licuados y comprábamos harina y manteca y hacíamos budines, muffins y bizcochuelos. Recién a los meses pudimos alquilar una cafetera, pagamos deudas que dejó nuestro ex jefe para volver a tener los proveedores. Costó mucho, pero pudimos”, agrega la joven emprendedora.

Luego de dos años de trabajo a pulmón, y habiendo superado la pandemia y la cuarentena, decidieron invertir, se ampliaron hacia el local vecino y esta tarde inauguran un mega local en la planta baja de Catán Shopping. Desde las 19 de hoy cortan las cintas del nuevo bar-confitería. Lo definen como “un sueño que se hizo realidad”. Y vaya que vale la pena celebrar ir siempre para adelante, aun arriesgando aquello que no se tiene, y que no se sabe si se tendrá en algún momento.

El local está ubicado en la planta baja del mencionado centro comercial, sobre la avenida Juan Manuel de Rosas al 14.457. Abren todos los días entre las 10 de la mañana y las 2 de la madrugada siguiente, y ahora de jueves a domingo a partir de las 19 se especializarán en tragos clásicos y de autor y ofrecerán un menú ejecutivo, happy hours y after office.

“Acá somos todas compañeras, no hay dueñas”, afirma Horodeski, otra de las integrantes de la ‘cope’, como califican cariñosamente a su invención. “Comenzamos cuatro, ahora somos nueve. No esperamos en dos años tener dos inauguraciones, poder agrandar el local y poder dar trabajo, lo que a nosotras más nos gusta. Pero lo logramos: todas somos mujeres y trabajamos tranquilas, cómodas y seguras”, finaliza.

Seguinos en nuestra cuenta de Instagram ó unite a nuestro canal privado de Telegram