Sunday 14 de August, 2022

A un mes del crimen de Ian Paz, la nena de cuatro años que le da un beso todas las noches a la almohada de su hermano

El joven de 18 años fue asesinado en el hall de su casa por sujetos que, según él mismo le contó a su mamá antes de recibir el balazo fatal, le quisieron robar la moto. Esta tarde realizarán una misa en su memoria. La crónica del dolor de una familia para la que nunca más habrá Navidad.

Ian Paz fue asesinado a balazos en la puerta de su casa del barrio Altos de Merlo: "murió en mis brazos", contó su mamá

Se cumple un mes del crimen de Ian Paz, el joven asesinado a balazos en el hall de su casa de Merlo. Por el caso no hay detenidos aún, pese a que los agresores están identificados y con pedido de captura. Esta tarde de martes, desde las 18, en la vivienda en la que fue acribillado el joven de 18 años su familia realizará una misa para recordarlo y pedir justicia. Será en la calle Granaderos 2264, entre Betinotti y Juan Sebastián Bach del barrio Altos de Merlo, y estará oficiada por el sacerdote de la capilla San Juan Bosco.

En conversación con Primer Plano Online Luciana Gorosito, la mamá del muchacho, contó que el objetivo de la ceremonia religiosa surge de su convicción católica. En la convocatoria están incluidos familiares, amigos y vecinos. “Creemos en Dios, pese a que para mí no habrá nunca más una Navidad, un cumpleaños ni ninguna fiesta. Con Ian se me fue todo”, se sinceró la mujer entre lágrimas.

Ian era el mayor de cuatro hermanos. Dylan, de 16, Ariana, de 10 y Malena de 4. Además, por parte del papá tiene otro hermano, de 24 años. La menor de ellas es la que todas las noches se acerca a la habitación para darle un beso a la almohada de quien dejó una ausencia imposible de llenar. “Mira al cielo y le dice buenas noches”, cuenta Luciana. Dylan, por su parte, es a quien más le cuesta superar lo sucedido: todavía no logra conciliar el sueño. “Le falta su compinche”, revela mamá.

El muchacho, hijo de un empleado en una estación de servicio y de una ama de casa, trabajaba de ayudante de plomería en una obra hacía un año y dos meses. Todas las mañanas, a las 6.30, lo pasaban a buscar por casa y volvía a las 18. “No estaba en todo el día, se la pasaba trabajando”, recuerda Luciana. Al volver, siempre se dedicaba a dedicarle tiempo a la familia.

En la mañana del 25 de diciembre pasado, Ian había ido con amigos a una suerte de fiesta comunitaria en una plaza y cuando volvía a su casa se cruzó con los asesinos. “Iba con su moto y se encontró con un conocido, que no era amigo de él pero le arreglaba la moto a mi hijo. Lo levanta por Betinotti y se cruza con los dos asesinos, que empezaron a pelear pero con el otro chico, no con Ian”, describe la madre.

Ariel Oro es el otro participante de la historia, con quien se encuentra la víctima en el camino. Pero cerca de las 6.45, Paz se va para su casa, exactamente a la vuelta de donde se cruzó con las otras personas. Ian llegó, estacionó su moto y detrás de él dos sujetos en un rodado similar. En eso, al escuchar una pelea, el papá del joven salió a la puerta a intentar separar y uno de los atacantes salió corriendo. Pero volvió a los pocos segundos y empezó a disparar.

Luciana, la mamá de Ian y su dolor infinito: «para mí no habrá nunca más una Navidad, un cumpleaños ni ninguna fiesta»

“Llegó tirando al aire con otro tipo más y dos mujeres, que después me enteré una es la madre de uno de ellos. El hombre armado disparó varias veces, ante mi ruego de que deje de tirar. A mi hijo le pegaron un tiro en la cabeza y se murió en mis brazos”, detalla Luciana, otra vez cortado su relato por el llanto. “Caminó hasta dentro del comedor y cayó muerto. Hay veces que no podemos estar en casa, porque es el lugar donde lo mataron. Pensamos en alquilar, pero no es justo tampoco que nos tengamos que ir”. Son palabras de una mujer desgarrada.

LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Consultado por Primer Plano Online, el abogado de la familia, Yamil Castro Bianchi, señaló que el crimen de Ian Paz fue “lo más parecido que he visto a una película de terror”. “Volvió a su casa después del festejo de Navidad, salió a comprar fiambre para desayunar a un local de venta de 24 horas, se cruza con un vecino y en el ínterin de este viaje ambos se cruzan con dos sujetos, quienes le atraviesan una moto en el trayecto”, precisó el letrado.

Asimismo, indicó que esos sujetos son los que discuten con el conocido de Ian, al que maltrataban verbalmente por no indicarle “donde se seguía la joda”, cuando en rigor de verdad este chico les decía que no había ninguna reunión ni nada y que estaban yendo a comprar fiambre para comer. Después de ese intercambio es que los asesinos persiguen a ambos y se arma la revuelta en la puerta de la casa de Ian, con gritos tales como “matalo, matalo” dirigido hacia los atacantes.

En medio de todo ese griterío un joven decía “no sabes con quien te metiste, somos los Zarza”, que es el apellido de uno de los implicados en el brutal crimen. El asesino, arma en mano, “empezó a hacer con el arma una especie de Tateti, apuntando a todos los que se encontraban, para dispararle un tiro a Ian. Su madre se puso delante e imploró por su vida, pero el sujeto seguía haciendo los mismos ademanes, para luego efectuar un último disparo que termino con su vida”, agregó el letrado.

Castro Bianchi reveló que hasta el momento todos los intervinientes en el asesinato se fueron del barrio y que existe un formal pedido de captura realizado por la Fiscalía Nº 1 de Morón. “Nosotros queremos prisión perpetua para el homicida y todo el grupo que lo acompañó, tanto hombres como mujeres. Sería imposible concebir una sociedad segura si permitiésemos que un grupo de personas ande así por la vida exigiendo cual circo romano que se termine con la vida de las personas”, concluyó.

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