Tuesday 7 de February, 2023

Demián pudo ser otro Fernando Báez Sosa: “lo matamos” gritaron mientras le pegaban a la salida de un boliche

La víctima es un joven de Virrey del Pino y los hechos ocurrieron a la salida del local bailable Alcuba, en Cañuelas, a donde había asistido con un amigo y una amiga. La violenta e irracional golpiza pasó mientras esperaban el remis para regresar a sus hogares.

La amiga de Demián con cartera intentó alejar a los agresores, que igual desmayaron al chico a golpes

En medio del juicio que sigue el país entero por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, la irracional violencia juvenil no cesa, quizá como un signo de época, tal vez como reflejo de la sociedad en que vivimos.

En el amanecer del domingo pasado, Demián volvió a nacer. Es que el joven vecino de Virrey del Pino, de 18 años, recibió una feroz golpiza de parte de una patota que pasó por el lugar en el que esperaba un remis para regresar a su casa y salvó su vida por milagro.

El muchacho se había retirado del local de esparcimiento nocturno Alcuba, en Cañuelas, y, mientras aguardaba el vehículo que lo llevaría a su casa con un amigo y una amiga con quienes fue a bailar, recibió una cantidad de golpes que lo dejaron inconsciente en el piso. Y con heridas en distintas partes del cuerpo, a punto tal que perdió piezas dentales.

“Primero les gritaron, los insultaron y luego se acercaron intimidantes. Todo fue de la nada, porque mi hijo no los conocía ni los cruzó nunca. Incluso adentro del boliche tampoco pasó nada. Sólo fueron a agredirlos porque sí. Y le empezaron a pegar salvajemente, incluso lo patearon en el piso”, contó a Primer Plano Online Cinthia, la mamá de Demián.

Como se observa en la filmación hay un joven de remera clara que es quien lo desmaya con un puñetazo y en el video aparece una chica de botas, que es la amiga de Demián y quien intentó alejar a los agresores a carterazos. Además, de quedó a su lado para impedir que le roben sus pertenencias, porque la patota pretendía llevarle el celular y la billetera mientras yacía inconsciente.

“Es la tercera vez que mi hijo iba a ese boliche y nunca le pasó nada. Pero los vecinos nos dicen que estas agresiones son habituales. Nos escribieron por redes sociales para contarnos quiénes son, así que ahora esperemos que la Policía y la justicia actúen para que no lastimen a nadie más”, completó la mamá del joven.

Afortunadamente, los estudios realizados a Demián no arrojaron lesiones internas, aunque sí múltiples lastimaduras y la pérdida de dientes por un fuerte traumatismo en la mandíbula. Sin temor a exagerar, el chico tiene la oportunidad de contarla, a diferencia de Fernando.