Sunday 28 de November, 2021

Denuncian a los responsables de un geriátrico en Morón por despido y maltrato laboral

Natalia Palacio se contactó con Primer Plano Online para dar a conocer su historia. Asegura que primero le ofrecieron rebajarle 20 mil pesos de su salario y luego directamente la echaron en medio de un fuerte destrato de una de las caras visibles del lugar, que le cerró la puerta en la cara.

El geriátrico Santa Inés está ubicado en la calle Donato Álvarez al 700, en Morón

La situación que Primer Plano Online cuenta a continuación ocurrió en el geriátrico Santa Inés, ubicado en la calle Donato Álvarez al 700, en Morón, y es descripta en su totalidad por Natalia Palacio, trabajadora de asistencia geriátrica y despedida sin causa del establecimiento.

Ella entró a trabajar en 2015 y en 2017 el lugar cambió de dueños. Desde entonces está en blanco. Pero el jueves pasado -13 de mayo- la encargada le comunicó vía telefónica que le iban a sacar 20 mil pesos del salario. Ella se opuso, con argumentos legales, y dejó abierta la puerta para buscarse otro trabajo que le permita compensar esa pérdida salarial. Pero allí comenzó un conflicto que aún no concluyó.

A raíz de esa llamada, Palacio se contactó con un abogado, quien la asesoró indicándole que la patronal debía informarle por escrito de la baja de sueldo y, con eso, la menor cantidad de horas que ella debía trabajar. El viernes de la semana pasada, cuando estaba yendo rumbo al lugar, la volvió a contactar la encargada para preguntarle qué había resuelto a propósito del ofrecimiento y contestó que estaba en viaje. “Bueno, venite que te espero con el dueño y charlamos”, escuchó.

Natalia Palacio contó su historia a Primer Plano Online: asegura haber sido despedida sin causa y con maltrato

Marcelo Figal, que es la cara visible del lugar junto a Marisa Montenegro en el día a día del geriátrico, la esperaba allí y la encaró con una pregunta. “¿En qué momento nosotros te faltamos el respeto?”, la inquirió. La consulta estaba vinculada a los problemas que trabajadores del lugar venían sufriendo, lo que Natalia en particular una vez calificó así, como una falta de respeto. “¿Cómo se debe llamar sino a que nos paguen a cuentagotas?”, le contestó a su empleador.

“Vos no entrás más acá. Hacé lo que quieras”, le espetó el hombre, siempre según lo expresado por Palacio en diálogo con Primer Plano Online. El hombre la tomó del brazo, la forzó a salir y le cerró la puerta en la cara. Desde entonces no recibió ningún telegrama de despido ni algo que justifique por qué perdió su empleo. Claudia Botella, la encargada del lugar, le atendió el teléfono y se excusó de darle alguna explicación concreta. “Como nos dijiste que te ibas a buscar otra cosa…”, fue la única respuesta que recibió.

Ester Del Valle Roldán aparece como la propietaria del lugar. De hecho, el recibo de sueldo de Natalia lleva ese apellido (Roldán) como empleadora, y además firma el recibo como gerente. Con esa persona no consiguió entablar diálogo, porque se enteró, encima, que hay una nota que le impide expresamente el ingreso. Es decir, fue poco menos que declarada persona no grata, además de despedida en pandemia.

Además del enredo laboral en el que se encuentra, dado que todavía no recibió formalmente algún telegrama o notificación de que la echaron y por qué causa, Natalia presentó una denuncia en la comisaría 1ª de Morón por el maltrato recibido. En paralelo envió una carta documento para que le aclaren su situación. No hay que olvidarse que rige a nivel nacional el decreto antidespidos.

Nada tiene para decir la mujer en torno al trato para con abuelos y abuelas alojadas en el establecimiento. Sí reveló que hubo varios casos de Covid entre el personal y también entre adultos y adultas mayores, de los cuales tres terminaron falleciendo. “No quisieron hisopar a trabajadores, que lo hicieron por su cuenta”, cerró Natalia.

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