Tuesday 20 de October, 2020

Desesperada, una mujer que denunció haber sido violada pidió ayuda a la justicia: desarchivaron su causa, pero aún no se movió

Gisela Romina Vallejos debió mudarse de Ituzaingó al sur del país para escapar de las amenazas del hombre al que acusa de haberla violado en una casa de campo de Pontevedra en donde ella trabajaba. La fiscalía general de Morón ordenó que el caso se siga investigando.

Romina Vallejos
Romina Vallejos denunció a su compañero de trabajo de haberla violado en 2006, pero la justicia no consigue pruebas para que la causa avance

La historia de Gisela Romina Vallejos impresiona por lo doloroso que resulta ponerse en su lugar por un instante. Lejos de las pantallas, de los flashes, de la repercusión mediática, esa mujer está aferrada a su esposo en la lejanía de algún rincón al sur del país. Se fue del conurbano bonaerense, más concretamente de Ituzaingó, donde siempre vivió, y lo hizo aterrada porque la persona a la que denunció de haberla violado la estaba amenazando. En el medio espera justicia, pero no obtiene respuestas del sistema.

Desde 2014 la joven espera que la investigación por la violación que asegura haber sufrido tenga algún resultado concreto. De hecho, el año pasado la causa había sido enviada al archivo, pero luego de una serie de notas que escribió pidiendo ayuda a la Procuración General de la Nación logró que la desarchiven.

El ataque sexual ocurrió en 2006 pero, a partir de haberle contado la terrible vejación a la que fue sometida a su propio marido -actualmente su principal sostén emocional-, tomó coraje y realizó la presentación judicial, ocho años más tarde. “El dolor de haber guardado tanto tiempo ese secreto tan horroroso me estaba destruyendo por dentro”, reveló Vallejos a Primer Plano Online.

La fiscal general adjunta de Morón, Karina Iuzzolino, le confirmó a Primer Plano Online que ella en persona tomó la decisión de desarchivar el expediente, argumentando la medida en una resolución del fiscal general, Federico Nieva Woogate. «En todos los casos en que cuente con prueba de cargo que como mínimo incluya el dicho creíble de un único testigo, que puede incluso ser el propio denunciante o víctima, continuarán con el proceso”, reza la medida del jefe de los fiscales a nivel local.

“Consideramos que alcanza con un testimonio creíble de la víctima para que la causa pueda ser llevada a juicio”, señaló Iuzzolino ante la consulta de este medio. En efecto, de las pericias que constan en el expediente “no emergen elementos que pongan en duda la credibilidad de los dichos de Vallejos”. Es decir, eso es suficiente como para que la causa avance. De todos modos, desde aquella resolución que desarchivó la causa en octubre pasado hasta hoy, no hubo más que un pedido de informes realizados en diciembre.

Hoja 1 resolución Romina Vallejos

“No tengo los medios económicos para contratar un abogado, siento que no se ha hecho justicia, y mi vida está devastada. Nunca más fui igual, tuve intentos de suicidio, ataques de pánico, no puedo quedar embarazada y eso lo que más me atormenta”, describió Romina, la víctima de toda esta lamentable secuencia.

La mujer denunció a su compañero de trabajo de entonces Leandro Martín Franza, quien negó los hechos ante el fiscal a cargo de la investigación, Javier María Ghessi. “Mi vida está destrozada y este violador sigue libre”, enfatizó Vallejos, quien se contactó con este medio para expresar su grito pidiendo ayuda. “Esto no puede quedar impune y que haya un violador suelto”, agregó.

Hoja 2 resolución Romina Vallejos

El hecho ocurrió en una casa de campo de más de una hectárea y media del establecimiento editorial Villa Santa María, ubicado en la calle Monte Dinero y Del Porvenir, en Pontevedra, partido de Merlo. El acusado Franza tiene una causa por abuso sexual con acceso carnal agravado por amenazas, pero para la justicia no hay suficientes pruebas dado que el imputado no presenta signos de ser un abusador sexual pese a los peritajes a los que fue sometida Romina, en los que ratificó su calvario.

“Dios quiera que se haga justicia. A mi parecer, la Fiscalía no está actuando de manera correcta y no están trabajando como corresponde. No tengo medios económicos para contratar un abogado, pero igualmente es el fiscal el que debería encargarse de impulsar la causa. Si a mí o a mi familia nos pasa algo no tuvimos ningún accidente, no nos suicidamos ni nada. Si nos pasa algo, el único responsable va a ser Leandro Martín Franza”, concluyó Romina.

Romina Vallejos justicia

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