Wednesday 18 de May, 2022

EXCLUSIVO Diez años de prisión para la mujer que mató a su expareja clavándole un fierro en el ojo

El sangriento episodio ocurrió en William Morris. La víctima fue Walter Alberto Guiñazú, un camionero que falleció tras agonizar varios días en el hospital Posadas. Para la justicia se trató de un homicidio preterintencional y calificado por el vínculo.

Walter Guiñazú murió tras agonizar dos semanas en el Hospital Posadas, a donde fue derivado tras el ataque que sufrió

“Esto es un cierre de ciclo que me permite demostrarle a mi hijo que la justicia no se hace por mano propia y que sepan que no todas las mujeres son como la asesina de su padre, que tiene su merecido y por eso va a ir presa”.

Ana es la mamá de uno de los hijos de Walter Alberto Guiñazú, de 36 años, el camionero que murió en 2019 tras ser herido de gravedad por un fierro que le ingresó por el ojo arrojado por su expareja, Flavia Melina Barrientos, quien también es mamá de otros hijos de la víctima.

En juicio abreviado, la mujer aceptó su culpabilidad ante la fiscal del caso, Carolina Rodríguez, y el monto de la pena solicitado por el abogado de la familia Guiñazú, Yamil Castro Bianchi. Bajo la acusación de ser la autora penalmente del homicidio preterintencional agravado por el vínculo, la imputada deberá purgar diez años de prisión.

QUÉ PASÓ

La noche del 17 de febrero de 2019 Guiñazú fue encontrado por amigos tirado sobre la calle Albariños al 2.700, en William Morris. Estaba en cercanías de la casa de su exmujer, Flavia Barrientos, con una varilla de fierro que había ingresado por su ojo derecho y le fracturó la base de las órbitas del cráneo, lesionó el cerebro destruyó la arteria carótida interna.

Walter Guiñazú

El hombre agonizó dos semanas hasta que fue declarado con muerte cerebral por los médicos que lo atendían en el Hospital Posadas. La investigación del hecho es que la mujer arrojó “en forma de jabalina” -según sus propios dichos plasmados en el expediente- un caño de aluminio de aproximadamente un metro de largo y 10 milímetros de diámetro que impactó e ingresó en la órbita ocular derecha de la víctima fatal.

Poco antes de llegar a la casa de Barrientos, Guiñazú había ido a llevar a su otra exmujer, con la que también tenía un hijo, a la terminal de ómnibus. Ella viajaba con el nene hacia Mar del Plata a tomarse unos días de vacaciones y él se ofreció a trasladarlos a ambos (madre e hijo) para evitar que gaste dinero en el viaje hasta tomar el micro.

Después de ese trayecto la víctima fatal fue hacia el domicilio de la calle Albariños en el que vivía Flavia, con la que mantenía una relación “en la que iban y venían”, definieron ante Primer Plano Online fuentes cercanas al caso a la investigación. En ese vínculo había denuncias cruzadas de violencia, tanto de parte de ella hacia él como de él contra ella. Ese fue el contexto del ataque que sufrió.

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