Saturday 19 de September, 2020

El empresario de Merlo preso por el barbijo-gate está involucrado en una estafa con la venta de respiradores a provincia

Damián Nevi está acusado de participar en otra operación fraudulenta. En concreto, el Ministerio de Salud bonaerense pagó 124 millones de pesos por la necesidad de la cartera sanitaria era de respiradores invasivos para entubar a los pacientes graves de Covid-19, pero le entregaron aparatos de menor complejidad. Todo está en la justicia.

El gobierno de Axel Kicillof promovió la acción judicial al comprobar que los respiradores que compró no fueron los mismos que le entregaron

Otra contratación directa en plena emergencia por la pandemia terminó en un escándalo. Y de nuevo aparece involucrado el empresario de Merlo, Damián Nevi, que está preso por una maniobra fraudulenta, que investiga la justicia, en la venta de cinco millones de barbijos al gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Esta vez, quien presentó la denuncia fue la administración de Axel Kicillof, debido a que decidió comprar 200 respiradores con dinero proveniente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La contratación directa benefició a una empresa local con antecedentes en el rubro. El expediente establecía un pago anticipado de $124 millones, un 40% del total, según informó Infobae.

A comienzos de abril, la firma Aeromedical SA cobró el anticipo, pero nunca pudo cumplir con lo pactado y terminó denunciando por estafa a Nevi, su proveedor. La contratación por parte de la Provincia se hizo efectiva el 2 de abril a través de la orden de compra 05/20. Ese mismo día, Aeromedical subcontrató a Damián Nevi, un comerciante que decía importar los respiradores desde China pese a las restricciones.

Damián Nevi, el empresario de Merlo que está involucrado en las estafas a los gobiernos porteño y bonaerense, permanece detenido

Las negociaciones habían arrancado unos días antes. Aeromedical no tenía stock suficiente y se contactó con una broker, Paula Fernández, quien trabajaba junto a Nevi. Es la misma intermediaria que está procesada por el caso de los barbijos.

Siempre según la investigación, el 30 de marzo -el mismo día que se firmaba el contrato con la Ciudad por los barbijos- Nevi y Fernández mandaron un presupuesto por 200 respiradores invasivos (para casos graves que necesitan intubación) de la marca General Electric. El valor de cada uno era de $1.040.000 más IVA. Nevi prometía tener 250 respiradores.

Varias mentiras juntas porque los respiradores de esa marca no se fabricaban en China cuando arrancó la pandemia. Además, Nevi no estaba autorizado a importarlos. “Las únicas compañías autorizadas a la fecha para la comercialización de ventiladores de GE Healthcare en Argentina ante la ANMAT son las empresas JAEJ SA y GE Healthcare Argentina S.A”, dijeron desde General Electric.

Nevi acumula varias denuncias por negocios truchos durante la pandemia y está detenido desde fines de mayo por la venta de barbijos a la Ciudad de Buenos Aires. En ese caso, cobró $60 millones de una empresa intermediaria y nunca cumplió con la entrega de los insumos. Sin embargo, el dinero fue congelado a tiempo por la Justicia y se restituyó a la Ciudad.

La contratación de Aeromedical con la Provincia se canalizó través del Programa 16/006 del PNUD, vigente desde 2016. Ese mismo Programa permitió solventar los insumos que llegaron desde China al comienzo de la cuarentena, en los aviones de Aerolíneas Argentinas, según consta en la documentación a la que accedió este medio. En esos cargamentos, había barbijos, mascarillas y trajes, pero no llegaron respiradores.

ENTREGA FALLIDA

El 2 de abril, el mismo día que se materializó la contratación con la Provincia, Aeromedical le pagó a su proveedor un anticipo de $68.952.000. Lo hizo mediante un cheque. El monto equivalía al 30% del total acordado con Nevi.

Doce días después, siempre según la información del sitio Infobae, Nevi se volvió a contactar con el dueño de Aeromedical por Whatsapp. Se quejó de que el cheque había sido rechazado y amenazó con voltear la operación. Pese a las dificultades para operar con los bancos, los dueños de esa firma decidieron hacer una transferencia. Ya se habían comprometido a entregar los respiradores dos semanas después de la firma del contrato.

El dinero se transfirió a una cuenta personal de Nevi en el Banco Credicoop, la misma que utilizó para cobrar el anticipo de los barbijos. Al igual que en ese caso, donde llegó a inventar el robo de los camiones con la mercadería, Nevi comenzó a improvisar una serie de excusas.

El 11 de mayo, según consta en la denuncia judicial, el comerciante fue hasta las oficinas de Aeromedical: aseguró que ya había importado 90 equipos y que los otros 110 estaban en camino desde Hong Kong. Una semana después, el dueño de Medinsumo terminaría detenido por el caso de los barbijos. En su casa, la Policía secuestró $ 810.000 dentro de una valija de color gris, con una nota que rezaba “ESTE ES EL PAGO TUYO”.

Al enterarse de la noticia por este medio, los dueños de Aeromedical tomaron contacto con un agente de carga que había participado de la operación. Las novedades no eran buenas: los respiradores que habían llegado a Ezeiza no eran los mismos que había comprado la Provincia. No coincidía ni la marca ni el modelo. No solo eso: eran equipos no invasivos, es decir, aquellos que se aplican a pacientes con problemas respiratorios menos graves y se utilizan con mascarillas ajustadas a la boca.

La empresa terminó denunciando por estafa a Nevi. La investigación judicial estuvo hasta ayer en secreto de sumario. Entre las primeras medidas, la jueza ya secuestró los respiradores que estaban en el aeropuerto de Ezeiza y comprobó que no eran invasivos. También allanó el domicilio de Paula Fernández, donde secuestró varios elementos para analizar.

Ambas causas, la de los barbijos y ahora la de los respiradores, tramitan en el juzgado criminal y correccional Nº 40, a cargo de la jueza Paula González.

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