Wednesday 7 de December, 2022

El dolor de la familia de Emanuel Monzalvo, el trapero que murió en la estación Morón arrollado por el tren

Tenía 18 años y salía de la casa de su novia rumbo al trabajo en una fábrica de La Tablada. Era el segundo de cuatro hermanos y su papá descubrió que tenía más de diez canciones escritas, que ahora pretende que se conozcan para que la memoria de su hijo perdure en el tiempo. Un día entero pasaron buscándolo hasta que se enteraron en la comisaría a la que fueron a denunciar su ausencia.

Emanuel Monzalvo con su novia, la que lo empezó a buscar al corroborar que no respondía los mensajes

“Un año, un mes y un día”. Con el almanaque pegado al corazón, Zoe le cuenta a Primer Plano Online el vacío que quedó en su vida al enterarse de la muerte de su novio, Emanuel Monzalvo, con quien estaba en pareja desde ese tiempo.

Ema, como su entorno familiar y amistoso lo conocía, es el joven que falleció el viernes pasado a la mañana en la estación Morón arrollado por una formación del tren Sarmiento. A lo dramático de la noticia le sobrevino la desesperación de no saber qué pasó con él durante un día: se enteraron recién el sábado, cuando fueron a radicar la denuncia en la comisaría 1ª de ese distrito.

“Supuestamente le gritaron todos y nunca se percató de que venía la formación”, reflexionó el papá sobre el siniestro en que murió Ema

“Me dio un beso, me dijo ‘te amo’ y que a la tarde nos veíamos en la plaza. Me quedé acostada esperando que me avise que llegó y me dormí. A la tarde le volví a mandar y no me respondía, por lo que pensé que estaba trabajando. A la noche lo estaba esperando porque teníamos una cena y no vino. Me preocupé, le avisé a la hermana y lo empezamos a buscar. Y ahí nos enteramos, cuando fuimos a la Policía”, describió Zoe.

Ema cumplía 19 años el próximo 5 de diciembre. Era el segundo entre cuatro descendientes que eligieron tener papá y mamá: Brisa, de 24 años; Naiara, de 13 y el más chiquito, de 5. Para José Alberto, su padre, lo que pasó fue que el chico se distrajo porque iba pensando en no perder el colectivo 97, que se tomaba para llegar a la fábrica del tío, donde trabajaba, en La Tablada.

“Fue un accidente. Para mí que se apuró porque vio que se le iba el colectivo y cruzó así, rápido. Ese día se quedó dormido. Eran las 7.15 cuando salió de la casa de la novia, en Morón, e iba escuchando música con los auriculares. Supuestamente le gritaron todos y nunca se percató de que venía la formación”, reflexionó el papá.

Ema toda su vida vivió en Villa Luzuriaga, partido de La Matanza, y ese era su lugar de arraigo y de pertenencia: se juntaba con amigos y amigas en la plaza Armada Argentina. Ahí desplegaba su arte, esa que generosamente sus allegados aceptaron compartir con las y los lectores de Primer Plano Online: hacía trap. “Descubrí que tenía como diez canciones listas para salir al ruedo. Esos temas los queremos sacar a la luz porque se tienen que conocer. Un amigo los va a cantar”, reveló José.

Los Monzalvo son una familia de trabajo. Papá electricista, que ahora está haciendo la instalación eléctrica para el hospital que está próximo a ser inaugurado en Laferrere, y mamá enfermera y también cuidadora de niños y niñas. Ema hizo la Primaria en el colegio María Reina y luego pasó por varias escuelas Secundarias. Le faltaba un año para terminar. “Pero lo de él era la música, nos decía que quería hacer eso”, recordó el padre.

Fueron múltiples las muestras de cariño que recibió el posteo de la nota con el siniestro en la estación Morón, sin saber que se trataba de él. Cuando se empezó a viralizar su nombre, la noticia explotó e hizo movilizar a este medio a contar algo más de quién era esa víctima. Y evocarlo con palabras de su entorno más cercano, por la huella que dejó con su paso por este mundo.

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