Friday 7 de October, 2022

VIDEO Entró con una bolsa de colostomía, se hizo pasar por cliente y robó en un comercio de Ituzaingó

El ladrón, que actuó a cara descubierta, encerró a la empleada en el baño del comercio. Ingresó al negocio vestido de una manera y se fue con otro atuendo, para evitar ser reconocido. Se llevó prendas de vestir y el dinero que había en la caja.

El momento en que el ladrón pasa del otro lado del mostrador para encerrar a la empleada en el baño y concretar el robo

Mayra estaba atendiendo como todos los días minutos antes de las 12 en el local en el que trabaja, Tienda Dulce Ana en Almagro al 2900, entre Pringles y San Isidro de Ituzaingó. Dialogaba con una clienta cuando ingresó un hombre que manifestó sus intenciones de comprar ropa para sus hijos y se puso a conversar amablemente con la vendedora.

“Me pidió calzas, una remera de Argentina para el Mundial, una gorra, y me decía que iba a pagar mitad con efectivo y la otra parte con la tarjeta. La verdad no sospeché nada en ningún momento”, contó la trabajadora a Primer Plano Online. Sin embargo, su intuición fallo: todo era una farsa, un ardid delictivo mientras esperaba quedarse a solas con la chica.

Una característica le quedó registrada a la empleada. Observó que debajo de su ropa el falso cliente portaba una manguera, que en rigor era una bolsa de colostomía. También le llamó la atención el color amarillento de su piel, con lo cual consideró que se trataba de un hombre enfermo, que lejos estaría elucubrando cometer un robo.

“Cuando quedamos solos y le estaba haciendo la cuenta, sacó del bolsillo un revólver, me apunta y me pide que me quede tranquila y vaya al baño. Pasó para el otro lado del mostrador, abrió cajones mientras me gritaba que no salga. En un momento me hizo salir para que le abra la caja y me volvió a encerrar”, agregó Mayra.

La joven trabajadora, que pasó el pésimo momento, trató en todo el rato quedarse a resguardo. El delincuente, mientras tanto, le indicaba que seguía ahí mientras ella escuchaba el sonido de bolsas en las que acopiaba mercadería para llevarse. Se acercó hasta el baño, le ordenó que apague su celular y le insistió en que se quede ahí adentro. A los pocos segundos el ladrón se fue.

El delincuente llegó al comercio vestido de una manera y salió con otro atuendo. Se sacó tapabocas, bufanda, una campera negra y guardó todo en la bolsa en la que se cargó el botín. Y un dato: la bolsa de orina se la colgó de manera visible por encima del pantalón. “Uno si lo ve por la calle le tiene hasta lástima por su condición y nadie sospecha de él. Pero nos robó la plata, mi celular y mercadería con un arma”, completó la chica.

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