Monday 24 de January, 2022

Otra vez estafas en cajeros automáticos: dos detenidos por colocar dispositivos para retener dinero

Es una chapa sin ninguna orfebrería más que el mismo color de los equipos que traba los dispensadores de billetes. Cuando la persona que fue a retirar no recibe la plata se retira del lugar y los estafadores al rato se hacen con el efectivo, que quedó frenado entre el despacho y las manos que lo fueron a retirar.

Personal de la DDI Moreno logró dar con los implicados, tras una tarea encubierta en el lugar del hecho

Dos jóvenes fueron detenidos en las últimas horas en Moreno acusados de cometer estafas en cajeros automáticos, en donde colocaban unas chapas conocidas como traba dispenser en los dispositivos para retener el dinero que personas iban a retirar.

La denuncia del hecho fue motorizada por la empresa Red Link, cuyos representantes legales aportaron filmaciones que mostraban cómo era la operatoria. Luego del análisis de las grabaciones y de los testimonios aportados por dos víctimas que intentaron sacar plata de un equipo ubicado en la sucursal Banco Provincia de la calle Libertador al 300, en Moreno, personal de la DDI Moreno logró dar con los implicados, tras una tarea encubierta en el lugar.

Fuentes policiales informaron a Primer Plano Online que se trata de Javier Ezequiel Álvarez (27) y Lucas Colombo (33), quienes quedaron a disposición de la Fiscalía Nº 3 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez y del Juzgado de Garantías Nº 3 acusados del delito de defraudaciones reiteradas.

Además de los traba dispenser, los sujetos provocaron también que los cajeros retengan las tarjetas de débito de las víctimas. En su poder la Policía incautó celulares, gorras, cintas adhesivas, guantes, cuchillos, herramientas y cuatro dispositivos de chapa para impedir que los billetes salgan. Además, tenían diez mil pesos.

Como ya contó Primer Plano Online en otros artículos, la metodología usada es la siguiente: luego de colocar ese metal gris, imposible de distinguir para la persona que pretende retirar el dinero dado que es del mismo color de la estructura del cajero, los delincuentes se mantenían en las cercanías de la entidad bancaria observando los movimientos.

Cuando él o la usuaria en cuestión se retira, naturalmente con la indignación por no haberse podido hacer con el efectivo, los ladrones se acercan, retiran la traba y se hacen del dinero. Tan simple como eso. Un hurto, o estafa, que no requiere otra cosa que ingenio maligno y un pedazo de metal. Y ganas de sacarle el fruto de su esfuerzo a las personas que se la ganan trabajando.

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