Tuesday 28 de September, 2021

EXCLUSIVO El director del hospital del Bicentenario de Ituzaingó y la respuesta frente a la pandemia: “jamás hemos rechazado pacientes”

Fernando Alí compartió su experiencia de casi un año al frente de la entidad sanitaria, que atiende a personas afiliadas a PAMI y también es de aprovechamiento comunitario, es decir, para quienes no cuentan con ningún tipo de cobertura. Las exigencias frente al Covid, las nuevas herramientas instrumentadas y el rol de la plantilla de trabajadores.

"El modelo de cuidados progresivos del hospital de Ituzaingó es superador a todo lo que vi", aseguró Fernando Alí

“Fue director de varios establecimientos médicos. Te aseguro que el modelo hospitalario de cuidados progresivos del hospital de Ituzaingó es superador a todo lo que vi. Está muy humanizado”. Fernando Alí tiene 44 años y es oriundo de Mar del Plata. Su especialidad es la psiquiatría, aunque también se capacitó en administración hospitalaria. Por estas horas está frente a uno de los desafíos más importantes de su carrera hasta el momento: poner en funcionamiento esa mole gigante, que entre 2015 y 2019 fue un monumento a la desidia.

Se trata del hospital del Bicentenario, que como contó Primer Plano Online cuenta con un sistema de administración integrado. El responsable del financiamiento es el PAMI, dado que es un efector propio de la obra social. Pero hay una particularidad que lo hace diferente al resto: es de aprovechamiento comunitario. Eso quiere decir que, si bien está destinado a las personas afiliadas, también recibe asistencia la gente que no tiene ningún tipo de cobertura más que la pública. Es el único nosocomio de esas características.

En el hospital del Bicentenario también se pusieron en marcha consultorios ambulatorios de cardiología, urología, neumonología, gastroenterología, traumatología e infectología

Desde que arrancó a funcionar bajo este sistema se organizó como un hospital de cuidados progresivos, cuya complejidad se adecua a lo que necesita en el momento cada paciente. Cuenta con una unidad de cuidados mínimos, con 20 camas; otra de cuidados moderados, también con 20 camas; y aumentaron las de terapia intensiva de 6 a 16 para enfrentar la pandemia. Además, hay cuatro camas más en el shock room, que son las emergencias en guardia con idénticas características y equipamiento.

Allí también, en la guardia y para atender las urgencias, hay diez camas para asistencia de casos con Covid, ocho para no Covid y cuatro son para Pediatría. Eso hace a un total de 78 camas de internación en todo el hospital. “Es importante remarcar un dato: una cama de cuidados críticos es la estructura metálica en la que se acuesta al paciente, con respirador, un monitor y al menos seis bombas de infusión mediante un sistema de gases. Eso es el instrumental, pero lo más importante es el personal especializado”, precisó Alí.

¿Por qué es tan importante el personal especializado en terapia? Cada dos camas se necesita un enfermero por turno que esté capacitado para la atención. Lo mismo ocurre con terapistas y profesionales de la kinesiología, fundamentales para mover a las personas con severas patologías respiratorias.

En el hospital del Bicentenario también se pusieron en marcha los consultorios ambulatorios. Son para atender de manera presencial a personas afiliadas a PAMI, que deben pedir turno telefónico o son derivados desde las agencias de la obra social o desde la guardia a la que alguien acude por una emergencia. Allí se atienden las especialidades de cardiología, urología, neumonología, gastroenterología, traumatología e infectología.

Pero también hay una novedad: concurriendo a una agencia de PAMI o consultando por teléfono, el o la afiliada puede solicitar atención por telemedicina, que es atención por videollamada. En todos los casos está registrada la historia clínica del paciente y la médica o el médico que brinda la asistencia cuenta con todos los datos, como la medicación que toma o las patologías de base que pueda llegar a tener.

“Las consultas que son presenciales cubren una de las quejas principales demandas que existía, que era la falta de tiempo en la atención. Para eso creamos un preconsultorio de enfermería, en donde se les toma la presión, se los pesa y se deja constancia del estado”, destacó el director.

“Hoy (por ayer) tenemos pacientes con respirador en terapia intermedia para evitar derivaciones. Muchas veces estuvimos por sobre la capacidad de respuesta, pero jamás hemos rechazado pacientes. El Hospital aún está en procesos de finalización de etapas y no estamos recibiendo politraumatizados, por ejemplo, de accidentes de tránsito, que son derivados a otros hospitales, ya que a la fecha no contamos con la estructura necesaria para dar esa respuesta. Durante este año se finalizarán esas obras, pero por razones de Covid nunca dejamos de atender a nadie”, enfatizó el funcionario.

Otra herramienta desarrollada en el hospital son diez bocas específicas para provisión de oxígeno. Es que aumentó de tal forma la concurrencia de pacientes que no se internaban pero que sí necesitaban estar en observación que se adaptaron las bocas de los poliductos para asistir a quienes quedaban para control por un rato. “Así dejamos de utilizar los tubos y los pacientes están más cómodos”, señaló Alí. Todo se montó en el área de neonatología, que no se está usando por el momento, porque falta finalizarla.

El último aspecto que destaca Alí es la mirada integral sobre una empresa compleja como es un hospital, dadas sus características de funcionamiento: no cierran nunca y brindan un servicio de salud. Por eso necesita de la participación de todos los sectores que lo integran. Para eso se crearon los diferentes comités hospitalarios, con grupos interdisciplinarios de distintas profesiones, como médicos, enfermeros, farmacéuticos, administrativos, entre otros.

Fernando Alí con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, en una de las visitas del mandatario al nosocomio de Ituzaingó

“El de bioética, por caso, evalúa aquellas situaciones de dilemas éticos, en las que no está claro cómo actuar y generan conflicto entre profesionales, para las cuales se elaboran los protocolos. El comité de control de infecciones controla las infecciones hospitalarias y mejora los procedimientos. Así con farmacia y conciliación de medicamentos, para aprovechar la presencia de una persona polimedicada en el hospital y analizar qué medicación necesita y cuál no”, describió.

Y concluyó: “Hay dos cosas importantes a mencionar. Por un lado, el rol de las y los trabajadores, que tienen la camiseta puesta del hospital y son fundamentales para el funcionamiento. Segundo, el compromiso de la conducción del PAMI, en las personas de Luana Volnovich y de Martín Rodríguez, en acompañan la gestión del hospital y monitorear permanentemente lo que necesitamos”.

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