Wednesday 20 de January, 2021

EXCLUSIVO: Habla Franco Delgado, el muchacho que manejaba la moto y al que la justicia imputó por la muerte de su novia embarazada en Ituzaingó

El joven recibió a Primer Plano On Line en su lecho de internación del Instituto Güemes, de Haedo. En una entrevista mano a mano, desmintió haber robado la moto en que viajaba y, sobre el accidente, asegura que sólo recuerda que se le cruzó “algo blanco y el ruido”. Mirá el video.

Muerte de la embarazada en Ituzaingó
Franco Delgado sobrevivió al tremendo impacto en el que perdió la vida su mujer, embarazada de 5 meses

Franco Delgado tiene apenas un hilo de voz. Hay que acercarse mucho para escuchar lo que dice, pero tiene ganas de hablar. Bastó que Primer Plano On Line le pida a su mamá la posibilidad de entrevistarlo para que ella, en menos de una hora, mande como respuesta el sí. El joven se encuentra todavía internado en el Instituto Güemes, de Haedo, y los médicos, cada vez que lo ven, le reiteran que es un verdadero milagro que esté vivo.

El muchacho manejaba una moto que “era prestada”, aclara, y no robada, como denunció el dueño del vehículo, en la madrugada del domingo 21 de enero. Viajaba con su mujer, Florencia Belén Sánchez (25), embarazada de 5 meses. La pareja estaba en la plaza ubicada sobre la calle El Rancho al 3500, en Ituzaingó, y según el relato del joven pidieron prestada la Honda Tornado para “ir a comprar un jugo Baggio”.

Pero el viaje fue fatal: cuando retornaban, por la calle Fragata Sarmiento, chocaron de frente contra un Chevrolet Astra conducido por un vecino de ambos, Ramón Gauto. Como consecuencia de la colisión la chica murió en el acto y Franco permanece internado en el citado nosocomio. Desde ese entonces comenzó una investigación que todavía no arrojó resultados concretos sobre responsabilidades, y lo único que se sabe es que ambos conductores están imputados por el delito de homicidio culposo.

La sala de internación de hombres, ubicada en el primer piso del centro de salud, es inmensa. Todas las camas están ocupadas y es horario de visitas, con lo cual es movimiento es intenso. “Me la paso durmiendo”, confiesa cuando Primer Plano On Line lo indaga respecto de cómo pasa los días ahí adentro, en el lugar en el que lo salvaron de una muerte segura. Y asegura, ante un cometario al pasar, que “nunca más en mi vida me subo a una moto”.

Lo rodean su madre, Gabriela Malvasi, su abuela y amigos, que lo pasaron a ver. Todos ceden su lugar para que la nota se concrete. Asegura que, además de su mujer, extraña horrores a sus dos hijos y a los dos de Florencia. Entre todos conformaban una familia ensamblada muy característica de estos tiempos. Se pone fastidioso cuando cuenta la imposibilidad de verlos porque los niños no pueden ingresar a esa zona del hospital, pero también se entusiasma al explicar por qué quiere salir cuanto antes de allí.

Durante la charla, Franco desmentirá que la moto en que viajaba junto a su novia embarazada la hubiera robado. “Todos vieron que me la prestó (el dueño) para ir a comprar un jugo Baggio. Fui yo porque no escabio, y el resto de los pibes sí estaban escabiados”, recuerda. Y, sobre el choque, sólo tiene presente que venía manejando y le apareció algo blanco por delante. El muchacho también deslizará su nulo interés de hablar con la justicia y con la Policía, porque no puede creer que está imputado por homicidio culposo y hurto, en el marco de una causa que todavía está en un lento trámite. De todos modos, cuando le den el alta médica, seguramente deberá presentarse a contar su versión de los hechos.

LA ENTREVISTA CON FRANCO DELGADO

-¿Cómo estás ahora?

-Mucho mejor. Sin dolores, por suerte ya me puedo mover. Por suerte bastante bien.

-¿Los médicos qué te dicen?

-Que a lo que estaba me ven mucho mejor. Sólo tengo que esperar.

-¿Te acordás todo de cómo fue el accidente?

-Me acuerdo que yo pedí la plata prestada para ir a comprar un jugo con mi señora. Salimos de la plaza, agarramos Rancho hasta Tabaré, frenamos en un kiosco, compramos un jugo, y ahí me acuerdo que volvimos, y había operativo. Cuando volvimos me acuerdo de algo blanco y el ruido.

-Eso fue todo lo que te acordás del choque…

-Después no me acuerdo más nada.

-Y te despertaste en el hospital…

-Claro. Ya me levanté todo entubado. Y estaba atado, y al lado estaba mi mamá. Después no me acuerdo más nada.

-Revelaste algo que se dijo desde un primer momento sobre la moto, que era robada. ¿Te la prestaron?

-Me la prestaron. Es más: en el Facebook tengo conversación con ese pibe. La moto no era robada, me la prestaron y hay muchos testigos que vieron que me la prestó a la moto. Nada más. La moto no fue robada.

-¿Esa noche no habías tomado alcohol?

-No tomo alcohol. Ellos saben que no tomo alcohol. Es más: la pedí prestada para ir a comprar un jugo para mi señora y para mí. Los demás sí estaban escabiados, pero yo no, no escabio. Muchos saben que no escabio.

-¿Y del momento del choque no te acordás nada más que te apareció algo blanco?

-Algo blanco, y el ruido. Nada más.

-Tu mamá fue la encargada de contarte lo que había pasado con Florencia, ¿verdad?

Y que yo la vía a ella. Que me dieron el alta y yo la vi a ella. Lo habré soñado. Cuando me desperté del coma, y me sacaron el tubo, yo pedía por ella. Y mi mamá me decía “está trabajando” o “no pudo venir”. Hasta que un día me dijo, porque a todos les preguntaba por ella, hasta que un día me dijo, en realidad me preguntó con quien había ido. Le dije “con un pibe”. Y ella me dijo que no. Y ahí me acordé que fue con ella. Ahí me dijo mi mamá que ella no aguantó el golpe de la cara, que ella falleció. Fue algo muy duro, pero es cosa de seguir.

-La familia de ella te vino a ver, ¿no?

-Sí, las hermanas.

-¿Cómo te sentís mirando hacia adelante? Tenés dos hijos que te están esperando…

-En realidad tengo cuatro. Dos son de ella y dos son míos. Yo pienso salir caminando, y voy a ayudarlos a ellos.

-¿Tenés proyectos, tenés sueños, ganas de salir de acá para hacer algo en particular?

-Estar con mis hijos. Estuve más de 20 días sin ellos. Yo pienso que les fallé, porque hace más de 20 días. Que no los veo. Yo a ellos todos los días los veía.

-Tenés un problema en un ojo además, ¿no? Me contabas que no ves bien…

-(Se señala el ojo derecho) veo doble y borroso, porque tengo el cráneo fisurado.

-¿Tenés ganas de hablar con la justicia, con la Policía en este tiempo o no te interesa por ahora?

-No me interesa. Porque hablando no me van a devolver lo que yo perdí. Se lo dejo en manos de la gente que vio, y de los que saben de lo que soy yo y de los que saben lo que es él (por Ramón Gauto, el conductor del Astra contra el que chocaron).

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