Sunday 26 de September, 2021

EXCLUSIVO Habla la otra víctima del motochorro que mató a la vecina de Ramos Mejía: “cuando lo vi por la tele supe que era él”

Giovana Ingoglia atendió vía telefónica a Primer Plano Online y se mostró “sorprendida” por el devenir de la causa judicial. “Nunca supe que había recibido el arresto domiciliario por la pandemia. Fue muy shockeante revivir todo”, reveló. El asesino se negó a declarar y lloró ante el fiscal.

Giovana desparramada por el suelo a poco de haber sido arrastrada por el mismo motochorro que mató a María Rosa Daglio en Ramos Mejía

A los 32 años, Giovana Ingoglia pensó que el peor momento de su vida ya había quedado en el pasado. Esos recuerdos la transportan imaginariamente al 17 de febrero de 2016, cuando transitaba unas pequeñas vacaciones con su mamá en Mar del Plata y la esperaba en la puerta del edificio en donde estaba el departamento que habían alquilado.

“Bajé a esperar el remís para ir al teatro mientras ella se terminaba de cambiar. Abrí la puerta, me puse a esperar en la vereda y, de repente, escucho una moto que salía de la esquina. Arrancó con todo y sospeché, pero no tuve tiempo a nada”, rememora la joven que no es oriunda de la ciudad balnearia y prefiere no decir en dónde vive actualmente.

Es que su bebé tiene un año y dos meses y evita que el pasado le obnubile el presente mágico desde que esa personita llegó a su vida. Pero no pudo evitar que sus cimientos internos se conmuevan cuando leyó una noticia de esas que aparecen en las pantallas de inicio de los buscadores en los celulares. “No lo podía creer. Cuando me enteré de lo que pasó con esta señora de inmediato supe que era él”, reveló a Primer Plano Online en un breve diálogo telefónico.

AUDIO: EL TESTIMONIO DE GIOVANA

 

La joven víctima del motochorro en 2016 llevó el caso hasta el juicio un año después y logró un fallo que para la justicia fue considerado como ejemplificador. Es que el delincuente no había logrado robarle nada, le causó lesiones graves (fractura de húmero, cúbito, radio y hombro) y si bien su abogado defensor había pedido 18 años por considerar que se trató de un intento de homicidio, el tribunal que lo juzgó le aplicó una pena de ocho años de cárcel.

Cuando apenas había cumplido la mitad, la defensora pública de Alejandro Miguel Ochoa pidió el arresto domiciliario porque el hombre presentaba una afección pulmonar, y en reiteradas oportunidades demandó que se le brinde atención médica pertinente por problemas urológicos. Consideró en ese sentido que el arresto domiciliario era «la única herramienta adecuada para garantizar fehacientemente el derecho a la salud», como parte de «las personas privadas de su libertad que integran la población en mayor riesgo ante el Coivd-19».

Por qué la muerte de María Rosa Daglio en Ramos Mejía se podría haber evitado: el motochorro debió haber estado preso

Con esos argumentos, pese al rechazo del titular del Juzgado de Ejecución Penal 1, Ricardo Perdichizzi, y de la Fiscalía interviniente, la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones, integrada por los magistrados Marcelo Riquert y Esteban Viñas, le otorgó la prisión domiciliaria el 29 de abril de 2020. El tribunal consideró que Ochoa debía ser contemplado como «población de riesgo frente a la pandemia» por las «afecciones de salud padecidas», y subrayó que el Servicio Penitenciario Bonaerense había señalado en un informe médico que estimaba «la conveniencia» de incluir al interno en ese régimen.

“Gracias a Dios no me mató, pero sigue siendo muy shockeante”, reflexionó Giovana. La joven se emociona al rememorar lo vivido, pero abraza a su bebé y deja salir sus sentimientos más profundos. “Lo lindo de todo esto es el nene, porque a mi pareja la conocí mientras estuve internada. Él cuidaba a su mamá, operada de apendicitis, y fue una de mis tantas compañeras de cuarto en los doce días en que estuve en la clínica. Así, hecha bolsa y todo, nos enamoramos”, contó, y cerró: «más allá de todo, agradezco porque nació el amor de mi vida».

LA HISTORIA DE AMOR DE GIOVANA EN MEDIO DE LA TRAGEDIA

 

Ochoa, mientras tanto, se negó a declarar hoy ante el fiscal Federico Medone, que investiga el crimen de María Rosa Daglio en Ramos Mejía. Fuentes judiciales informaron a Primer Plano Online que el sujeto lloró ante el funcionario judicial y pronunció la frase “no me quiero morir en la cárcel”. Un poco tarde se acordó: está acusado del delito de homicidio en ocasión de robo, cuya única condena posible es la perpetua. Si es que algún otro juez no lo deja salir antes.

Seguinos en nuestra cuenta de Instagram ó unite a nuestro canal privado de Telegram

1 Comentario en EXCLUSIVO Habla la otra víctima del motochorro que mató a la vecina de Ramos Mejía: “cuando lo vi por la tele supe que era él”

  1. OCHOA PUTITO. AHORA LLORÁS MARIKA….. CUANDO SALISTE A ROBAR NO PENSASTE QUE PODÍAS MATAR. LAKRA PUTREFACTA PREPARÁ EL UPITE MARIKA MAL NACIDO

Los comentarios están cerrados.