Tuesday 27 de October, 2020

EXCLUSIVO-Las caras de la muerte: estos son los detenidos por el crimen de la oficial Lourdes Espíndola, a la que mataron por la espalda

Primer Plano Online pudo hacer una reconstrucción del hecho tras el avance de la investigación y las dudas que se sembraron a partir de la múltiple información confusa que rodeó el caso. Los que mataron a la agente, además de asesinos fueron muy cobardes: atacaron armados a cuatro mujeres indefensas.

Crimen de Lourdes Espíndola

El móvil es lo único que falta establecer, aunque todo indica que fue para vender en un circuito chico del hampa una suerte de trofeo de guerra, que es un arma policial. Aunque parezca absurdo, esa situación fue la condición clave para la investigación que desembocó en la detención de Jorge Pablo Di Blasi y Pablo Manuel Frascarelli, los dos hasta ahora imputados por el crimen de la oficial Lourdes Espíndola, asesinada de un disparo a quemarropa el sábado pasado en Ituzaingó.

En base al relato de fuentes inobjetables con acceso al expediente, Primer Plano Online pudo reconstruir cómo fueron los hechos y en qué se basó la Policía de la Provincia de Buenos Aires y la propia justicia de Morón para lograr ambas detenciones y, aparentemente, esclarecer el hecho. Es que desde el momento inicial las versiones que rodearon el conmocionante episodio fueron al menos contradictorias, por eso este medio intentó acercarse a una explicación lo más certera posible de lo que realmente ocurrió.

Parada de Quintana
Esta es la parada de colectivos sobre Quintana, a metros de colectora, donde sucedió el ataque a Lourdes

Lo cierto es que Lourdes no estaba sola en la parada del colectivo. Junto a ella había en la salida de colectora de Autopista del Oeste y Quintana, en Ituzaingó, tres mujeres más: una mamá y su hija adolescente con una amiga de la misma edad. Cerca de las 19.05, un Renault Clío color oscuro (aún no está claro si azul o negro, porque ya era de noche), paró apenas metros delante de ese punto en que del trasporte público asciende y descienden pasajeros. De ese coche bajó un hombre fornido, de aproximadamente metro noventa de altura, con una característica sobresaliente en el rostro: su pera pronunciada. Así fue descripto. La pesquisa después diría que se trató de Di Blasi.

Ese sujeto tenía dos armas, una en cada mano, y así encaró a Lourdes, que se quedó paralizada por la escena en una primera instancia. En ese momento bajó del auto el segundo sujeto (Frascarelli), quien le gritó a mujer que quedaba allí junto a la policía y a las chicas que se tiraran al piso. Asustadas, las jóvenes comenzaron a correr pero la mamá de una de ellas si tiró cuerpo a tierra, aterrorizada con lo que le estaba tocando vivir. Allí comenzó un forcejeo entre Frascarelli, que intentó sacarle el arma reglamentaria a la policía, y la joven agente. Detrás de ella Di Blasi, al ver la resistencia que la mujer agente oponía, optó por dispararle en la zona del cuello, por encima del chaleco antibalas que portaba. Un ataque cobarde, por la espalda, a una mujer que intentaba defenderse y que no le quitaran su pistola.

Lourdes Espíndola
Lourdes tenía 25 años y hacía adicionales junto a su marido para poder percibir algo de salario al final del mes

Al dejar herida de gravedad a la oficial, que cayó cuasi desvanecida, los criminales tomaron el revólver que la fuerza de seguridad le provee al personal, se subieron al auto y se escaparon por el puente que conecta con el lado sur. Esa huida fue registrada por el domo de seguridad que está instalado en la zona, y que pertenece al Municipio, que es giratorio y no captó el ataque. La otra cámara ubicada allí es de Autopista del Oeste, pero no funciona. En un primer instante se pensó que eran dos los autos involucrados, pero fue uno en el que viajaban los delincuentes. El segundo coche que sale a alta velocidad de la zona fue el de un vecino que auxilió a Lourdes y la trasladó de urgencia al Hospitalito de Brandsen. Se trata de una familia de la zona que pasaba por allí, vio herida a la mujer y se ofreció a llevarla. Lourdes fue acompañada por su relevo en la estación de peaje de Quintana, Samanta Lemos, a quien Fernando Altamirano –el novio de la mujer asesinada- le pidió que se acercara luego de recibir el audio que se hizo viral por estos días cuando su mujer le contaba que le habían pegado un tiro y se estaba muriendo.

IDENTIFICACIÓN DE LOS DELINCUENTES

Como está escrito, las tres mujeres que fueron testigos del hecho fueron llevadas a declarar a la Fiscalía. El mismo sábado a la noche, en estado de conmoción, pudieron apenas describir lo que habían vivido. Pero entre los integrantes de la Fiscalía Nº 2 descentralizada de Ituzaingó les hicieron preguntas como para entender lo que había sucedido.

Cámara de seguridad
El domo de seguridad con la cámara que instaló el Municipio y que captó la huida de los asesinos

Ya en esa dependencia judicial contaban con las imágenes registradas por la cámara de seguridad y la Policía también las tenía. Eran dos datos iniciales como para empezar a averiguar. La investigación de la DDI Morón, a partir de entonces, fue basada en tocar a los contactos (buches, informantes) que siempre tienen los encargados de dilucidar hechos de inseguridad para saber a dónde buscar. Comenzaron así una serie de recopilación de datos de una zona geográfica inmensa: desde Fuerte Apache hasta Moreno, pasando por Morón, Hurlingham, Ituzaingó, Merlo y hasta La Matanza. Buscaban saber quién estaba ofreciendo un arma policial a la venta.

Los efectivos consiguieron varias fotos de sospechosos y se las acercaron a la justicia, que volvió a convocar a las testigos para hacerles ver los rostros de sujetos posiblemente involucrados. Al primero de ellos (Di Blasi) lo reconocieron al instante. El dato de la pera del sujeto fue saliente. Al segundo lo tuvieron que ver dos veces, porque tenía barba crecida de algunos días, pero finalmente también lo señalaron. La fiscal María Laura Cristini le pidió al juez de Garantías Alfredo Meade las órdenes de detención con ese dato aportado por las testigos, y allí fueron a buscarlos.

Al primero lo arrestaron en su casa de El Tordo 1056. Cuando los agentes llegaron a su casa no opuso resistencia. Al segundo lo atraparon en una suerte de aguantadero (no casa tomada como se indicó), que está ubicado en Hortiguera y Laguna. Ambos detenidos se conocen del barrio, los vecinos saben quiénes son y, casi como adolescentes, “se juntaban algunas noches a tomar cerveza en la esquina”, describió una fuente a este medio. Además, tienen antecedentes y una fuerte adicción al consumo de drogas.

Resta un tercer implicado en el caso, pero todavía no está claro de quién se trata. Sólo se sabe que es el que manejaba el auto. El dato surge del hecho de que cuando bajaron a atacar a Lourdes, uno lo hizo desde una de las puertas traseras y el otro del lado del acompañante. Deducción: falta quien conducía ese Clío que aún tampoco fue hallado. Cuando Primer Plano Online preguntó si no se trataba de “perejiles”, la respuesta fue contundente: “la Policía se puso al frente del caso y se juramentaron atraparlos”. La conmoción que provocó el caso Lourdes no va a permitir otra respuesta que no sea la verdad.

Crimen de Lourdes Espíndola
Lourdes fue despedida con todos los honores ayer en Berazategui, el barrio en que vivía, en medio de una tremenda congoja

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