Saturday 24 de September, 2022

Un fenómeno que preocupa: el éxodo de hombres y mujeres de la justicia provincial al ámbito privado

Tras largos o breves recorridos en los tribunales, prefieren optar por trabajar por su cuenta y dejar el sistema. La sobreabundancia de funciones por cargos vacantes, las condiciones de empleo y la remuneración, que es hasta tres veces menor que en otras jurisdicciones, son algunas de las razones.

Matías Rappazzo blanqueó la preocupación por la gente que está dejando el sistema judicial

Es un fenómeno que preocupa en las mesas de quienes toman decisiones, pero sólo de palabra. No hay voluntad de cambio sobre el orden establecido pese a que el reclamo por la autarquía financiera, es decir, la posibilidad de disponer de un presupuesto propio, se escuche hace años.

Es cada vez mayor la proporción de hombres y mujeres que deciden abandonar el servicio de justicia desde la esfera estatal provincial para migrar al ámbito privado. O peor aún: la pelea constante por llegar a otras escalas judiciales, como a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o a la Federal, en donde los salarios hasta triplican lo que percibe un agente bonaerense, cualquiera sea el cargo que desempeña.

Hay un doble éxodo. Por un lado, quienes están en la justicia y se van a ejercer la profesión, y también hay un éxodo a otras jurisdicciones por una cuestión económica. Como queda tan cerca, es tentador”, reflexionó el fiscal Matías Rappazzo, quien además se desempeña como presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de Morón.

En una entrevista con Adrián Noriega en la emisión semanal del programa periodístico Primer Plano por el canal Somos Flow, el funcionario también expuso otro de los factores que inciden en la prestación del servicio de justicia: los cargos vacantes, que son 700 en territorio provincial. Y lo graficó: “en el conurbano por ahí no se nota tanto, pero la falta de un juez de Paz en el interior de la provincia es falta de justicia directamente. Ojalá el poder político algún día se dé cuenta”.

El puntapié inicial para la charla con Rappazzo fue la renuncia, que entró en vigencia desde el 1 de agosto pasado, del fiscal de Homicidios de La Matanza Marcos Borghi, quien dejó su cargo tras 29 años como integrante de la justicia provincial en diversas funciones. El funcionario era Adjunto de la Fiscalía General, la temática de Grooming, Pornografía Infantil y Trata de Personas y la Secretaría Civil de la Fiscalía General, todo por el mismo sueldo.

Borghi renunció para irse a trabajar como abogado particular tal como hizo el año pasado Javier Baños, quien supo ser fiscal en Morón y se volcó al ejercicio profesional. Quienes atravesaron ese paso hablan de un “desgaste” por lo que implican las investigaciones con los “escasos” recursos con los que cuentan y los horarios en los que deben estar conectados frente a los hechos que suceden. Pero, principalmente, la “notoria diferencia salarial” con simplemente cruzar la General Paz.

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