Sunday 29 de January, 2023

Expectativa por un fallo judicial que tiene en vilo a un barrio de Merlo tras una violenta pelea que se dirimió en tribunales

Walter Darío Gómez y Juan Luis Sánchez están acusados de haber tirado a matar a dos hermanos vecinos con los que mantuvieron una fuerte discusión. Enfrentan pedidos de pena de cinco años y medio de prisión. El martes se conocerá el veredicto.

Tribunales de Morón
La justicia de Morón dará a conocer un veredicto que no podrá zanjar lo que sucede en uno de los tantos barrios del conurbano con problemas de violencia social

Un parquista y un cartonero enfrentan pedidos de hasta cinco años y medio de cárcel por intentar matar a dos vecinos tras una violenta discusión. El sangriento episodio ocurrió en 2017 en Libertad, partido de Merlo, y el fallo se conocerá el martes que viene en los Tribunales de Morón luego de un juicio tenso que se llevó a cabo durante tres jornadas, en el que abundaron las contradicciones de los testigos y el temor por posibles represalias.

Las víctimas fueron Álvaro Maximiliano Urbina, a quien una bala le quedó alojada en el riñón, encapsulada, y su hermano Enzo Vidal, que intentó defenderlo, y a quien el tiro le dio en el muslo. Los acusados son Walter Darío Gómez y Juan Luís Sánchez, apodado ‘Toto’, para los que el fiscal solicitó ese monto de pena, mientras que la defensa coincidió en pedir la absolución de ambos por “orfandad probatoria”, es decir, falta de elementos en contra de los dos.

Todo ocurrió el 29 de noviembre 2017 en la vivienda de Vidal, sobre la calle Tierra del Fuego, esquina Cantón, de la citada localidad de Merlo. Según se desprende de la prueba recolectada en el juicio, el incidente inicial se dio en una canchita de fútbol, donde Urbina y Gómez se tomaron a golpes de puño. Posteriormente, Walter fue hasta la casa de Vidal para invitar a pelear a los hermanos tras agredirlos de palabra. A los pocos minutos llegó ‘Toto’ Sánchez portando un revólver, que le suministró a Gómez para que éste dispare a sus víctimas.

El sujeto, en base al relato de víctimas y testigos, efectuó al menos tres disparos: uno contra la humanidad de Urbina y el proyectil ingresó por la espalda para alojarse en el riñón y quedar encapsulado en ese órgano, mientras que a Vidal otro balazo le perforó el muslo de la pierna derecha. “Los tiros tuvieron claras intenciones de matarlos”, explicaron fuentes judiciales a Primer Plano Online.

Por eso, la calificación legal del hecho es homicidio simple cometido mediante el uso de arma de fuego en grado de tentativa, reiterado -dos hechos- y portación ilegal de arma de fuego de uso civil -dos hechos-, los que concurren materialmente entre sí. Sin embargo, lo más fuerte del caso es la violencia que se desprende de la situación, que ni la justicia ni un ejército puede resolver, porque es lo que se vive en el barrio, que se trasladó a los tribunales.

Por ejemplo, uno de los testigos –analfabeto- no quiso declarar en presencia de los imputados, quienes por orden del tribunal permanecieron fuera de la sala de debate, en un lugar donde pudieron escuchar su testimonio. Así ocurrió con varios de los testimonios que se escucharon en el juicio, y que están siendo evaluados por los jueces para dictar el veredicto final. La condena se conocerán el próximo martes 3 de septiembre al mediodía, pero nadie cree que el resultado del juicio pueda subsanar un problema de barrio que trasciende las oficinas de la justicia.