Saturday 19 de September, 2020

Gatillo fácil: dictaron la prisión preventiva para la pareja de policías acusada del crimen de Lucas Verón

Las detenciones de los agentes se concretaron horas después del crimen del muchacho de 18 años, tras las declaraciones de los testigos y de la información suministrada por el GPS del patrullero, que lo ubicó en la zona donde ocurrió el homicidio.

¿Gatillo fácil? Los investigadores buscan establecer por qué los efectivos policiales no denunciaron la muerte de Lucas Verón ni bien ocurrió

Ezequiel Benítez y Cintia Duarte, la pareja de policías acusada de matar a Lucas Verón en La Matanza, permanecerán detenidos con prisión preventiva hasta el juicio. Así lo dispuso la jueza de Garantías Nº 1 de La Matanza, Mary Mabel Castillo, quien hizo lugar al pedido de los fiscales Marcos Borghi y Claudio Fornaro, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática de Homicidios de ese Departamento Judicial.

Los exagentes están imputados por homicidio agravado por ser cometido por un miembro de una fuerza de seguridad y por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio. Una vez que la medida quede firme -ya que aún puede ser apelada por las defensas de los policías-, el fiscal podrá solicitar la elevación a juicio del caso.

Por su parte, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) exigió que avance con la misma celeridad la causa paralela que tramita en la Ayudantía Fiscal de Gravedad Institucional, «que investiga las maniobras de encubrimiento y la irregular e ilegal intervención de funcionarios policiales y judiciales».

En ese sentido, la CPM solicitó iniciar una investigación penal contra el fiscal original de la causa, Juan Pablo Tahtagian, quien fue apartado de la investigación luego de que los padres de Verón lo acusaran de haber «apretado» junto a la Policía a un testigo para que dijera que el crimen del joven fue tras un robo.

Es que, de acuerdo a la organización de derechos humanos, ese testigo era un adolescente que acompañaba al joven en la moto cuando fueron perseguidos por los policías y fue «hostigado y amenazado» en una comisaría por compañeros de la fuerza de los imputados ante la presencia de Tahtagian.

«Hasta que no les den (a los detenidos) la perpetua no vamos a parar», dijo a Télam Cintia, hermana del joven asesinado, y agregó: «Estamos haciendo todo lo posible para que sigan presos. Vamos camino a eso».

En la madrugada del 10 de julio pasado, en el día de su 18º cumpleaños, Lucas Verón y su amigo Marcos iban en moto a comprar gaseosas a un quiosco del barrio Villa Scasso cuando comenzaron a ser perseguidos por un móvil del Comando de Prevención Comunitaria de González Catán, con las luces y sirenas apagadas. Mientras los perseguían, los policías efectuaron disparos.

En un momento de la persecución, el patrullero los embistió por detrás, los jóvenes cayeron al suelo e intentaron alejarse corriendo; el agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Ezequiel Benítez disparó al menos dos veces, una bala atravesó el pecho de Lucas y lo mató. Los policías huyeron del lugar sin dar aviso de los hechos.

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