Wednesday 21 de October, 2020

Impactante encuesta de la UCA: nueve de cada diez personas temen ser víctimas del delito

Un sondeo de la Universidad Católica Argentina destaca que el miedo afecta a todos los niveles sociales. La clase media es la más golpeada; en 2015, el 27,7% de los hogares sufrió un asalto o un robo

La inseguridad volvió a estar en el tope de las preocupaciones ciudadanas

Muchos argentinos pueden sentir temor a la realidad económica y otros perciben estar amenazados en su estabilidad laboral, pero el miedo al delito es compartido mayoritariamente por todas las clases sociales: nueve de cada diez argentinos se consideran potenciales víctimas de la delincuencia.

El dato surge de un trabajo del Observatorio de la Deuda Social Argentina, el grupo de investigación de la Universidad Católica Argentina (UCA), que comparó sus informes sobre victimización e inseguridad subjetiva en la población urbana argentina entre 2010 y 2015. En ese período, el miedo al delito no afectó nunca a menos del 80 por ciento de la población.

La percepción de riesgo está asociada a otro indicador exhibido en el análisis de la UCA: tres de cada diez hogares fueron víctimas de delitos, en un porcentaje que tuvo una mínima disminución en 2015 con relación al año anterior, para pasar del 31,1% al 27,7%. Los investigadores lo asociaron al despliegue especial de fuerzas de seguridad en el año electoral. Pese a que la sensación de inseguridad recorre a toda la sociedad, la clase media es la más golpeada por la delincuencia.

El informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA advierte que la inseguridad subjetiva -representada por el temor del 87,3% de la población a ser víctima de un delito- determina cambios en los comportamientos individuales, con personas que, al no poder sentirse protegidas en su entorno, presentan malestares psicológicos. En las encuestas, que cada año abarcaron 5683 casos, los consultados manifestaron llevar una vida poco feliz a causa de ese miedo.

«Los datos nos indican que atravesamos una pandemia en el sentimiento de inseguridad. Eso produce una anomia social, con ruptura de los lazos de solidaridad y de apoyos. Se evita usar el espacio público, las plazas se vacían. Hoy alguien golpea una puerta en pedido de auxilio y en general se lo ignora por esa percepción de poder convertirse también una víctima», explicó Agustín Salvia, coordinador del estudio.

Si bien el temor al delito se mantiene muy elevado, en el último año electoral se redujo un poco el foco social sobre la inseguridad. En 2015 el delito fue considerado como el principal problema de la Argentina por el 32,2% de los encuestados. Un año antes había señalado lo mismo el 42,5% de los entrevistados. Con la disputa electoral abierta tomaron más fuerza otras cuestiones, como la desigualdad social, la corrupción y el narcotráfico.

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